sábado, 11 de julio de 2026

Años 60. Jimi Hendrix. Con él llegó la revolución

Considerado casi de forma de unánime, el mejor guitarrista de Rock de todos los tiempos, la fama y prestigio de Jimmy Hendrix le han convertido en un mito que no para de crecer a pesar del paso del tiempo, aunque no le faltan algunos detractores, que consideran que su estilo es un tanto efectista y excesivamente recargado. Personalmente pienso que si bien Jimmy Hendrix es un guitarrista excepcional y único, creo que a veces abusa para mi gusto de los efectos de sonido, haciendo que en ocasiones suene poco depurado y excesivamente barroco. Por lo demás, fue un magnífico compositor, y por encima de todo un músico visionario e innovador, que cambió para siempre la forma de tocar la guitarra eléctrica. De sus manos salieron acordes complejos, nunca antes empleados en el Rock, que sentaron las bases de las técnicas de guitarra eléctrica posteriores. Nadie pone en cuestión que hay un antes y un después de Jimmy Hendrix, ni siquiera otros guitarristas ilustres como Eric Clapton, quien antes al contrario, reconoció tras escucharlo, su superioridad sobre cualquier otro guitarrista del momento. 

Jimmy Hendrix en vivo

La genialidad de Hendrix se sustentaba en su talento natural para el blues y en la descomunal potencia que desplegaba con la guitarra, a través de sus poderosos riffs y solos, así como por un sonido recargado, hipersaturado y distorsionado basado en efectos y técnicas de todo tipo. Utilizó todos los que pudo y tuvo a mano, especialmente la reverberación, el vibrato, los pedales fuzz y wah wah, del que es y será el rey absoluto, la palanca de trémolo o el bend, técnica que consiste en presionar con varios dedos una cuerda para moverla hacia arriba y hacia abajo y enfatizar así el sonido de una nota. 

Bend técnica muy utilizada por Jimmy Hendrix

Pero Jimmy Hendrix tenía más cualidades aún, en vivo era todo un espectáculo, por ejemplo existen muchas grabaciones de sus actuaciones en los que tocaba la guitarra con los dientes o por detrás de la espalda, o como cuando en medio del frenesí, le dio por quemar en dos ocasiones su guitarra. Este tipo de actitudes tan inusuales a finales de los ´60, le convirtieron en un ídolo de masas y  un auténtica icono mediático. De manera que no solamente revolucionó para siempre la guitarra, sino el Rock en general. Y todo esto teniendo en cuenta que su carrera musical se vio truncada por su prematura muerte, cuando contaba tan solo con 27 años. 

Todo empezó en 1965, cuando pasó a formar parte de la banda que acompañaba a Little Richard en sus conciertos, donde se curtió y empezó a destacar lo suficiente como para aventurarse a emprender al poco tiempo, una carrera en solitario. Jimmy Hendrix fue descubierto por Chas Chandler, el bajista de The Animals, quien impresionado por sus cualidades se lo llevó a Londres. Allí es donde surgió la idea de formar un power trío al estilo de la gran banda del momento, los Cream de Eric Clapton. Para ello eligieron a dos músicos ingleses fabulosos, el bajista Noel Redding y el sensacional baterista Mitch Mitchell, ellos junto a Hendrix, fundaron The Jimmy Hendrix Experience.

A mediados de 1967 lanzaron su primer álbum titulado "Are you experienced", que supuso una auténtica bomba y el comienzo de la leyenda que desde entonces acompaña a Hendrix. A caballo entre el Blues Rock y la psicodelia, el disco sorprendió por la calidad y la madurez que demostraba la banda, que apenas contaba con unos meses desde su creación. Para la mayoría de sus fans es su obra maestra, en donde está más fresco e inspirado. Alguien dijo que "Are you experienced", fue al Rock, lo que el Ulises de Joyce a la literatura. Lo rompió todo y de alguna manera dejó claro que ya nada podía ser como antes. El disco contiene varios hitos dentro de la discografía de Hendrix, "Purple Haze", "Hey Joe", "Foxey Lady" o "Fire" que fue versionada por Red Hot Chili Peppers en 1987, un fantástico tema que despliega un blues polirrítmico poderoso, muy avanzado para su época, en la que se establece a lo largo de todo el tema, un duelo espectacular entre la guitarra y la batería.



Con este debut, Jimmy Hendrix pasó de ser un desconocido a ser una referencia sin la cual ya no se podía prescindir. En seguida los organizadores del famoso festival de Monterrey de 1967, le invitaron a participar, donde deslumbró a un público entusiasta, que jamás había visto ni oído nada parecido.

El segundo álbum "Axis: Bold as love", no tardó en lanzarse. Se trata de una obra más psicodélica que su disco anterior, que además evoluciona hacia un estilo más sofisticado y relajado, en el que aparecen elementos jazzísticos, como en "Up from the skies" e incluso ciertos flirteos con el funk, demostrando que Hendrix, sabía tocar más cosas que Blues Rock. Una de las grandes virtudes del disco es el perfecto acoplamiento y equilibrio del trío, haciendo de The Jimmy Hendrix Experience, la mejor banda del momento. Hay quien opina no obstante que es un disco menos explosivo que su disco anterior, demasiado experimental, y que se encuentra un poco por debajo de su álbum debut, pero sea como sea es otro imprescindible y memorable disco que consolidó su liderazgo a nivel mundial. En mi opinión, si en su primer disco está el Hendrix más auténtico y puro, en este segundo trabajo encontramos a un guitarrista más sutil y más interesante, lo uno por lo otro, ambos son dos obras maestras. 

Las canciones que más me gustan son "Wait until tomorrow", una relajada pieza pegadiza que demuestra las dotes de compositor de Hendrix y la que cierra el disco "Bold as love", esta completísima muestra de Blues de tempo lento, con un Hendrix muy sosegado e inspirado, utilizando todo tipo de efectos sonoros en el impresionante solo final.




A finales de 1968 y en plena efervescencia creativa, lanzan su tercer trabajo, "Electric Layland", un disco doble muy ambicioso, en el que un entusiasmado Hendrix, cobró quizá demasiado protagonismo, interviniendo en las labores de producción e invitando a sus amigos a las sesiones de grabación, lo que produjo un importante caos que no gustó al productor, ni a la discográfica. En una entrevista posterior un directivo dijo que aquello parecía más una sala de fiestas, que un estudio de grabación. Sea como fuere Hendrix, estaba en su momento más alto, todo le salía bien y el disco alcanzó fácilmente el número 1 en USA.

A pesar de las buenas críticas y de que el público estaba absolutamente rendido, el álbum es algo irregular y se ve perjudicado por algunos excesos, como por ejemplo las duraciones de algunas canciones, especialmente "Voodoo Chile" en la que la psicodelia se adueña y ensombrece al Blues, rompiendo el equilibrio con el que había manejado anteriormente ambos estilos y "1983 (A merman I Should turn to be)", que arranca con un magnífico riff, de tempo lento, pero que deriva en una pieza psicodélica innecesariamente larga e inconsistente, lo que no impide que por momentos sea un excelente tema. Pero también es un álbum muy brillante, por ejemplo cuando aparece la versión del temazo de Dylan "All along the watchtower" o la canción "Gypsy eyes", en la que se aprecia uno de los aspectos más interesantes de la creatividad de Hendrix, que fue su interés por fusionar el blues Rock y el funk, con bastante buen criterio y acierto. Voy a compartir "All along the watchtower", porque es uno de los momentos cumbres de su carrera, una versión que alabó hasta al propio Dylan, cosa poca habitual en el de Minnesota. 



Pero no me resisto a incluir mi tema preferido del disco que es "Crosstown Traffic", una pieza corta de impecable factura, con un sensacional riff y una gran compenetración de toda la banda.




En los meses posteriores a la publicación del disco, se empiezan a observar los primeros atisbos del declive que iba a experimentar Jimmy Hendrix, que se manifestaron primero por el deterioro en las relaciones con sus compañeros de grupo, especialmente con Noel Redding y posteriormente con la marcha del productor Chas Chandler, circunstancias que desembocaron en la disolución de la banda a mediados de 1969. A pesar de todo, Hendrix seguía en lo más alto y era el músico mejor pagado y deseado por todos los festivales. Así las cosas, llegó el celebérrimo festival de Woodstock de 1969 y como no podía ser de otro modo, Hendrix fue el cabeza de cartel. A pesar del importante elenco de estrellas que participaban en el evento, la mayoría del público había acudido para ver a Hendrix. La actuación fue memorable, siendo uno de los momentos más emocionantes y electrizantes de todos los años ´60 y eso que ya no estuvo acompañado de sus compañeros de la Jimmy Hendrix Experience.

Después del Festival de Woodstock hasta su muerte, ocurrido casi un año después, Jimmy Hendrix se acompañó de un nuevo power trío junto a sus amigos Billy Cox al bajo y Buddy Miles en la batería, que se llamó Band of Gypsys. Otra gran banda que logró perpetuar el pulso y el buen tono que aún conservaba Hendrix. El grupo publicó sólo un disco en directo, que gustó a la crítica y al público, pero que del que Hendrix no quedó satisfecho. De cualquier forma es su testamento musical, su último trabajo publicado en vida, antes de la galopante decadencia que experimentó a partir de la primavera de 1970.  

Durante casi todo el año 1970, estuvo haciendo giras por EE.UU, llegando a Europa a finales de Agosto. Si en los conciertos dados en USA, ya dio síntomas de agotamiento y desinterés, en Europa, se le vio ausente y absolutamente desmotivado. El 2 de Septiembre tras cancelar un concierto en Alemania declaró: "Llevo muerto mucho tiempo". Desgraciadamente como si fuera una premonición, el 17 de septiembre de 1970, Jimmy Hendrix moría en Londres, la ciudad que le lanzó a la fama. La causa oficial del fallecimiento fue un colapso por intoxicación por barbitúricos y alcohol. Triste final para la figura más legendaria del Blues Rock, quien con tan solo 27 años, había dado un vuelco a las raíces del Rock, y cuya influencia en las bandas de Blues o Hard Rock es invaluable. Su carrera artística, breve y a la vez fulgurante, pasando del anonimato a ser la figura más importante del Rock, desequilibró a una persona tan joven, que como tantas otras estrellas, cayó en el mundo del alcohol y la drogas, y no supo o no pudo asimilar el éxito y la fama. Paradigma del rockero que vivió rápida e intensamente y que muere en su mejor momento, su legado marcó un estilo de vida y una forma de entender el Rock. 

Muchos admiradores y críticos han especulado a lo largo de los años con lo que hubiera sucedido si Jimmy Hendrix hubiera continuado con vida en la década de los ´70. En general se cree que hubiera intentado acercarse a las círculos del Blues y el Jazz, donde ya había entablado amistad con el monstruo de la trompeta, Miles Davis. Otros apuntan a que se hubieran decantado por internarse en el funk y el soul, opción bastante probable. Pero quien sabe, a lo mejor se habría decidido por ambas posibilidades a la vez, en cuyo caso, se habría convertido en el músico más completo de Rock. En mi opinión y con independencia del camino que hubiera seguido, creo que Hendrix hubiera madurado lo suficiente como para superar los excesos propios de la juventud, y de ese modo ofrecer lo mejor de sí mismo, más allá de estilos y modas. Una pena que nada de esto terminara por ocurrir. 


Valoración de su discografía:


The Jimi Hendrix Experience
Jimi Hendrix/Band of Gypsys


Nacho Díez

sábado, 4 de julio de 2026

Años 60. The Moody Blues y el inicio del Rock sinfónico

El grupo del que voy a hablar hoy es importante por varios motivos, pero el de mayor peso es por haber sido los precursores del Rock Sinfónico. Me estoy refiriendo a The Moddy Blues, la banda que dio el pistoletazo de salida a este género, caracterizado por mezclar elementos de la música clásica con el Rock. Corría el año 1967, y algo se estaba cociendo en la industria y en los grupos británicos que estaba favoreciendo la aparición de este nuevo y atractivo estilo musical. En efecto, el fenómeno que tuvo sus orígenes en el Reino Unido, llegando a EEUU posteriormente, pareció afectar a todas las grandes bandas del momento, los Beatles con "Sgt, Pepper´s", The Who con "The Who sell out" o Procol Harum con su álbum debut, experimentaron de un modo u otro, con el mismo modelo basado en la fusión del Rock con la música culta. No es por tanto un suceso aislado, sino consecuencia de interés por dotar a la música popular juvenil de una solidez que le permitiera salir de su encasillamiento como música de entretenimiento y convertirse en algo más, un medio apto y suficientemente importante como para servir de soporte al incipiente movimiento contracultural. Por tanto, en esto estaba interesados tanto la industria, como los propios músicos. El mérito de los Moody Blues consistió en lograr dar forma definitiva a esa idea con su histórico álbum "Days of future passed". 

Pero vamos poco a poco, porque los inicios de The Moody Blues no fueron nada prometedores y poco tiene que ver con lo que estoy apuntando. La formación inicial estaba compuesta por Denny Laine como guitarra principal, Ray Thomas, voz principal, Mike Pinder en los teclados, Clint Warwick al bajo y el baterista Graeme Edge. Su primer disco "The magnificient moodies" de 1966,  es como solía ser habitual, una recopilación de versiones de clásicos del Rythm´Blues, adaptadas al estilo Beat, sin apenas canciones propias y no pasa de ser un trabajo bastante menor y poco representativo del grupo. El disco supuso un fracaso a pesar de las buenas relaciones que tenía Denny Laine con Paul McCartney, quién ayudó a la promoción del disco. Tan solo cabe destacar una interesante versión de "Go Now" de Larry Banks, con un arreglo notable de piano a mitad de canción, que apuntaba las cualidades de Mike Pinder. Los malos resultados que cosecharon con el disco provocaron la salida de Denny Laine, quien años más tarde se incorporó a "Wings", el proyecto musical que formó Paul McCartney con su esposa tras la disolución de los Beatles. Laine fue sustituido por Justin Hayward, quien precisamnete se convirtió en el máximo compositor del grupo y su miembro más representativo.  El bajista John Lodge, por su parte reemplazó a Clint Warwick, conformándose así, la formación clásica del grupo. Uno de los aspectos más interesantes de estos renovados Moody blues es que todos y cada uno de los miembros del grupo componían y cantaban, circunstancia que aportó una gran riqueza de matices a su discografía.

The Moody Blues iniciadores del Rock sinfónico

Así las cosas y con graves aprietos económicos, el grupo decidió cambiar completamente de rumbo, introduciéndose en la psicodelia, a través de algunos singles. Fue en esta situación transitoria, cuando el sello Decca, interesada en promocionar un nuevo técnica de sonido, el "DSS" o Deramic Sound System, con la que pretendían poner de manifiesto todas las capacidades de sonido estéreo, les ofreció la posibilidad de grabar un álbum que fuera una adaptación de la novena sinfonía de Dvorak. En la discográfica pensaron que lo más idóneo para sus fines, era realizar una grabación que fusionara el Rock y música sinfónica, incidiendo en ese nuevo estilo con el que las grandes bandas estaban experimentando. Así fue como surgió en 1967 "Days of future passed", un disco que cambió la historia del Rock. Había nacido el Rock sinfónico. 
Pero las cosas inicialmente no fueron exactamente así, el grupo prefirió hacer algo similar a lo que proponía Decca, pero no lo mismo, así fue como decidieron grabar unas composiciones propias, pero acompañadas con una orquesta de música clásica. Sea como fuere, se trataba de algo sin precedentes y los directivos de Decca aceptaron la propuesta. 

Una propuesta tan atrevida y diferente como la de "Days of future passed" trajo como consecuencia que el disco no tuviera un gran éxito, a pesar de ser inmediatamente reconocido por la crítica como uno de las obras esenciales del año. "Days of future passed" pasará a la historia también por ser el primer álbum en el que se empleó conn gran éxito, un instrumento de teclado maravilloso llamado Mellotron, que posteriormente se convirtió en una de la referencias sonoras de los grupos psicodélicos y del Rock progresivo. El mellotron, gracias a su sistema polifónico, puede reproducir el sonido de un conjunto orquestal de cuerdas o de los coros de una orquesta clásica, lo que en cierto modo por otra parte, suponía un importante ahorro de costos y una simplificación logística para las actuaciones en directo. Por ello, el mellotron tuvo una importancia decisiva para el desarrollo del Rock progresivo y sus subgéneros asociados.

Ejemplar de Mellotron M-400

Con respecto al disco, hasta el cuarto tema, que es una magnífica pieza psicodélica introducida por una obertura orquestal, el disco está formado por canciones acompañadas por la orquesta, tal y como querían en Decca, pero a partir de la quinta canción, las composiciones emplean más el mellotron y se apoyan menos en los interludios orquestales. Tal vez el tema más interesante del disco sea "The afternoon" dividida en dos secciones diferentes, un novedoso sistema que fragmentaba los temas largos en varias partes, idea que luego fue empleada por muchas bandas de Rock progresivo. Para mí es el claro antecedente del Rock sinfónico, rica en instrumentación, ritmos y melodías, es sin duda un tema adelantado a su tiempo, aunque el tema estrella del disco y de toda la historia de los Moddy Blues es sin duda, "Nights in white satin", uno de los temas más famosos de los ´60, que es un pedazo de obra maestra que aún pone los pelos de punta por su sensibilidad, su belleza, y la voz imponente de Justin Hayward, maravillosamente acompañada por el mellotron de Mike Pinder y un solo de flauta a cargo de Ray Thomas inolvidable. Clásico imprescindible 

Tal vez la única pega que se puede dar al disco es que no consigue fusionar la música clásica con el rock, sino más bien combinarla. De cualquier modo lo que sí logra es incorporar la psicodelia, muy presente a lo largo de todo el disco, al incipiente Rock sinfónico, definiendo así el soporte sonoro que finalmente fue la base del nuevo género. 

En su siguiente álbum de 1968 "In Search of the lost chord", confirmaron la senda que habían comenzado con "Days of future passed", obras conceptuales que mezclaban a la perfección melodías dulces o nostálgicas, pero muy psicodélicas, con el Art Rock, término que fue una de las denominaciones más habituales para referirse al Rock sinfónico. Dejando atrás la compañía orquestal, el mellotron cobró aún más protagonismo, pero también los instrumentos de viento, especialmente la flauta y el oboe, que junto la preciosa y profunda voz de Justin Hayward, conforman el sonido del disco. Todos estos ingredientes, le convierten para mi gusto, en su trabajo más valioso y equilibrado. 
Por otra parte estamos en 1968 y la influencia del misticismo y de la música India se dejan notar, The Moody Blues no fueron menos y decidieron incorporar el sitar y la tambura en el disco, como en el caso de la canción más lisérgica y tal vez la mejor del disco "Legend of my mind", o la que cierra el álbum, de titulo inequívoco "Om". Otro de los temas fascinantes es "The best way to travel" con el que recuerdan mucho a los Pink Floyd de la etapa de Syd Barrret, divertida, ingeniosa, ácida, misteriosa, un clásico de folk psicodélico de los que The Moody Blues fueron uno de los grandes exponentes. 



Con su siguiente trabajo, de 1.969 "On the threshold of a dream" obtuvieron el Nº1 en U.K. gracias a seguir con la fórmula que les había llevado al éxito, una mezcla de misticismo  psicodélico y Rock sinfónico. Es un disco más experimental e innovador que sus precedentes, con una instrumentación rica y variada, en la que vuelven a desatacar la flauta y el mellotrón y que incluye filtros en la voces, efecto que causó furor en los años siguientes. También es destacable la utilización pionera de sintetizadores, para generar atmósferas envolventes. Pero a pesar de todo, particularmente es un disco que no me gusta demasiado, le veo falto de creatividad e imaginación, y es que para que un disco funcione no basta con la mera innovación, es necesario algo de garra y mucha alma, y esto es algo de lo que adolece este disco, demasiado ensimismado en el siempre autocomplaciente espíritu hippie. Es más creo que a partir de este disco, The Moody Blues se acomodaron en su sonido particular y no fueron capaces de progresar, ni aportar nada novedoso. En cualquier caso, el éxito y la consolidación de la banda, favoreció la eclosión del Rock sinfónico y progresivo, que en este año 1969, se convirtió en el género más prestigioso y con más futuro del Rock, además de la referencia a seguir para cualquier grupo que quisiera reconocimiento y reputación. 

"To our children´s children´s children" es el último álbum de la banda en la década de los ´60, grabado apenas seis meses después de su anterior disco, en un momento en que la banda estaba en su máximo apogeo y actividad. Se trata de una vez más de un álbum conceptual, en este caso dedicado a la llegada del hombre a la Luna que acababa de suceder unos meses antes. Es un disco nuevamente irregular, con momentos muy buenos y otros más bien flojos, lo que provoca que en ocasiones adolezca de la misma falta de brillantez que "On the threshold of a dream", por estar demasiado acomodado a la receta que les había llevado al éxito, haciendo que el grupo no termine de evolucionar hacia sonidos y propuestas diferentes. No obstante existen temas interesantes como el instrumental "Beyond", que ofrece un sugerente y evocador sonido de sintetizadores, la épica y vibrante  "Gypsy" y por encima de todos, el tema que cierra el disco que es para mí una de las grandes piezas de los Moody Blues, "Watching and waiting", balada preciosa, elegante y emotiva, en la que destaca nuevamente la preciosa voz de Justin Hayward, y el mellotron. Sin duda uno de los primeros himnos del Rock Sinfónico, que probablemente influyó notablemente en esa balada antológica de King Crimson, titulada "Epitaph". 




The Moody Blues continuó siendo un grupo de referencia dentro del Rock sinfónico aunque fue superado por otras muchas bandas, que supieron adaptarse mejor al sonido de los´70. Abanderados de las baladas intimistas, es un grupo al que nunca se le estará suficientemente agradecido por haber introducido el Mellotron en el Rock con tanto acierto y porque sin ellos, tal vez el Rock sinfónico no hubiera aparecido. 


Valoración de  su discografía durante los ´60:


Nacho Díez