sábado, 4 de julio de 2026

Años 60. The Moody Blues y el inicio del Rock sinfónico

El grupo del que voy a hablar hoy es importante por varios motivos, pero el de mayor peso es por haber sido los precursores del Rock Sinfónico. Me estoy refiriendo a The Moddy Blues, la banda que dio el pistoletazo de salida a este género, caracterizado por mezclar elementos de la música clásica con el Rock. Corría el año 1967, y algo se estaba cociendo en la industria y en los grupos británicos que estaba favoreciendo la aparición de este nuevo y atractivo estilo musical. En efecto, el fenómeno que tuvo sus orígenes en el Reino Unido, llegando a EEUU posteriormente, pareció afectar a todas las grandes bandas del momento, los Beatles con "Sgt, Pepper´s", The Who con "The Who sell out" o Procol Harum con su álbum debut, experimentaron de un modo u otro, con el mismo modelo basado en la fusión del Rock con la música culta. No es por tanto un suceso aislado, sino consecuencia de interés por dotar a la música popular juvenil de una solidez que le permitiera salir de su encasillamiento como música de entretenimiento y convertirse en algo más, un medio apto y suficientemente importante como para servir de soporte al incipiente movimiento contracultural. Por tanto, en esto estaba interesados tanto la industria, como los propios músicos. El mérito de los Moody Blues consistió en lograr dar forma definitiva a esa idea con su histórico álbum "Days of future passed". 

Pero vamos poco a poco, porque los inicios de The Moody Blues no fueron nada prometedores y poco tiene que ver con lo que estoy apuntando. La formación inicial estaba compuesta por Denny Laine como guitarra principal, Ray Thomas, voz principal, Mike Pinder en los teclados, Clint Warwick al bajo y el baterista Graeme Edge. Su primer disco "The magnificient moodies" de 1966,  es como solía ser habitual, una recopilación de versiones de clásicos del Rythm´Blues, adaptadas al estilo Beat, sin apenas canciones propias y no pasa de ser un trabajo bastante menor y poco representativo del grupo. El disco supuso un fracaso a pesar de las buenas relaciones que tenía Denny Laine con Paul McCartney, quién ayudó a la promoción del disco. Tan solo cabe destacar una interesante versión de "Go Now" de Larry Banks, con un arreglo notable de piano a mitad de canción, que apuntaba las cualidades de Mike Pinder. Los malos resultados que cosecharon con el disco provocaron la salida de Denny Laine, quien años más tarde se incorporó a "Wings", el proyecto musical que formó Paul McCartney con su esposa tras la disolución de los Beatles. Laine fue sustituido por Justin Hayward, quien precisamnete se convirtió en el máximo compositor del grupo y su miembro más representativo.  El bajista John Lodge, por su parte reemplazó a Clint Warwick, conformándose así, la formación clásica del grupo. Uno de los aspectos más interesantes de estos renovados Moody blues es que todos y cada uno de los miembros del grupo componían y cantaban, circunstancia que aportó una gran riqueza de matices a su discografía.

The Moody Blues iniciadores del Rock sinfónico

Así las cosas y con graves aprietos económicos, el grupo decidió cambiar completamente de rumbo, introduciéndose en la psicodelia, a través de algunos singles. Fue en esta situación transitoria, cuando el sello Decca, interesada en promocionar un nuevo técnica de sonido, el "DSS" o Deramic Sound System, con la que pretendían poner de manifiesto todas las capacidades de sonido estéreo, les ofreció la posibilidad de grabar un álbum que fuera una adaptación de la novena sinfonía de Dvorak. En la discográfica pensaron que lo más idóneo para sus fines, era realizar una grabación que fusionara el Rock y música sinfónica, incidiendo en ese nuevo estilo con el que las grandes bandas estaban experimentando. Así fue como surgió en 1967 "Days of future passed", un disco que cambió la historia del Rock. Había nacido el Rock sinfónico. 
Pero las cosas inicialmente no fueron exactamente así, el grupo prefirió hacer algo similar a lo que proponía Decca, pero no lo mismo, así fue como decidieron grabar unas composiciones propias, pero acompañadas con una orquesta de música clásica. Sea como fuere, se trataba de algo sin precedentes y los directivos de Decca aceptaron la propuesta. 

Una propuesta tan atrevida y diferente como la de "Days of future passed" trajo como consecuencia que el disco no tuviera un gran éxito, a pesar de ser inmediatamente reconocido por la crítica como uno de las obras esenciales del año. "Days of future passed" pasará a la historia también por ser el primer álbum en el que se empleó conn gran éxito, un instrumento de teclado maravilloso llamado Mellotron, que posteriormente se convirtió en una de la referencias sonoras de los grupos psicodélicos y del Rock progresivo. El mellotron, gracias a su sistema polifónico, puede reproducir el sonido de un conjunto orquestal de cuerdas o de los coros de una orquesta clásica, lo que en cierto modo por otra parte, suponía un importante ahorro de costos y una simplificación logística para las actuaciones en directo. Por ello, el mellotron tuvo una importancia decisiva para el desarrollo del Rock progresivo y sus subgéneros asociados.

Ejemplar de Mellotron M-400

Con respecto al disco, hasta el cuarto tema, que es una magnífica pieza psicodélica introducida por una obertura orquestal, el disco está formado por canciones acompañadas por la orquesta, tal y como querían en Decca, pero a partir de la quinta canción, las composiciones emplean más el mellotron y se apoyan menos en los interludios orquestales. Tal vez el tema más interesante del disco sea "The afternoon" dividida en dos secciones diferentes, un novedoso sistema que fragmentaba los temas largos en varias partes, idea que luego fue empleada por muchas bandas de Rock progresivo. Para mí es el claro antecedente del Rock sinfónico, rica en instrumentación, ritmos y melodías, es sin duda un tema adelantado a su tiempo, aunque el tema estrella del disco y de toda la historia de los Moddy Blues es sin duda, "Nights in white satin", uno de los temas más famosos de los ´60, que es un pedazo de obra maestra que aún pone los pelos de punta por su sensibilidad, su belleza, y la voz imponente de Justin Hayward, maravillosamente acompañada por el mellotron de Mike Pinder y un solo de flauta a cargo de Ray Thomas inolvidable. Clásico imprescindible 

Tal vez la única pega que se puede dar al disco es que no consigue fusionar la música clásica con el rock, sino más bien combinarla. De cualquier modo lo que sí logra es incorporar la psicodelia, muy presente a lo largo de todo el disco, al incipiente Rock sinfónico, definiendo así el soporte sonoro que finalmente fue la base del nuevo género. 

En su siguiente álbum de 1968 "In Search of the lost chord", confirmaron la senda que habían comenzado con "Days of future passed", obras conceptuales que mezclaban a la perfección melodías dulces o nostálgicas, pero muy psicodélicas, con el Art Rock, término que fue una de las denominaciones más habituales para referirse al Rock sinfónico. Dejando atrás la compañía orquestal, el mellotron cobró aún más protagonismo, pero también los instrumentos de viento, especialmente la flauta y el oboe, que junto la preciosa y profunda voz de Justin Hayward, conforman el sonido del disco. Todos estos ingredientes, le convierten para mi gusto, en su trabajo más valioso y equilibrado. 
Por otra parte estamos en 1968 y la influencia del misticismo y de la música India se dejan notar, The Moody Blues no fueron menos y decidieron incorporar el sitar y la tambura en el disco, como en el caso de la canción más lisérgica y tal vez la mejor del disco "Legend of my mind", o la que cierra el álbum, de titulo inequívoco "Om". Otro de los temas fascinantes es "The best way to travel" con el que recuerdan mucho a los Pink Floyd de la etapa de Syd Barrret, divertida, ingeniosa, ácida, misteriosa, un clásico de folk psicodélico de los que The Moody Blues fueron uno de los grandes exponentes. 



Con su siguiente trabajo, de 1.969 "On the threshold of a dream" obtuvieron el Nº1 en U.K. gracias a seguir con la fórmula que les había llevado al éxito, una mezcla de misticismo  psicodélico y Rock sinfónico. Es un disco más experimental e innovador que sus precedentes, con una instrumentación rica y variada, en la que vuelven a desatacar la flauta y el mellotrón y que incluye filtros en la voces, efecto que causó furor en los años siguientes. También es destacable la utilización pionera de sintetizadores, para generar atmósferas envolventes. Pero a pesar de todo, particularmente es un disco que no me gusta demasiado, le veo falto de creatividad e imaginación, y es que para que un disco funcione no basta con la mera innovación, es necesario algo de garra y mucha alma, y esto es algo de lo que adolece este disco, demasiado ensimismado en el siempre autocomplaciente espíritu hippie. Es más creo que a partir de este disco, The Moody Blues se acomodaron en su sonido particular y no fueron capaces de progresar, ni aportar nada novedoso. En cualquier caso, el éxito y la consolidación de la banda, favoreció la eclosión del Rock sinfónico y progresivo, que en este año 1969, se convirtió en el género más prestigioso y con más futuro del Rock, además de la referencia a seguir para cualquier grupo que quisiera reconocimiento y reputación. 

"To our children´s children´s children" es el último álbum de la banda en la década de los ´60, grabado apenas seis meses después de su anterior disco, en un momento en que la banda estaba en su máximo apogeo y actividad. Se trata de una vez más de un álbum conceptual, en este caso dedicado a la llegada del hombre a la Luna que acababa de suceder unos meses antes. Es un disco nuevamente irregular, con momentos muy buenos y otros más bien flojos, lo que provoca que en ocasiones adolezca de la misma falta de brillantez que "On the threshold of a dream", por estar demasiado acomodado a la receta que les había llevado al éxito, haciendo que el grupo no termine de evolucionar hacia sonidos y propuestas diferentes. No obstante existen temas interesantes como el instrumental "Beyond", que ofrece un sugerente y evocador sonido de sintetizadores, la épica y vibrante  "Gypsy" y por encima de todos, el tema que cierra el disco que es para mí una de las grandes piezas de los Moody Blues, "Watching and waiting", balada preciosa, elegante y emotiva, en la que destaca nuevamente la preciosa voz de Justin Hayward, y el mellotron. Sin duda uno de los primeros himnos del Rock Sinfónico, que probablemente influyó notablemente en esa balada antológica de King Crimson, titulada "Epitaph". 




The Moody Blues continuó siendo un grupo de referencia dentro del Rock sinfónico aunque fue superado por otras muchas bandas, que supieron adaptarse mejor al sonido de los´70. Abanderados de las baladas intimistas, es un grupo al que nunca se le estará suficientemente agradecido por haber introducido el Mellotron en el Rock con tanto acierto y porque sin ellos, tal vez el Rock sinfónico no hubiera aparecido. 


Valoración de  su discografía durante los ´60:


Nacho Díez

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