jueves, 5 de marzo de 2026

Años 60. Small Faces. Mods y mucho más

Tenía ganas de hablar de los Small Faces, grupo injustamente olvidado en la actualidad y nunca suficientemente reconocido como se merece si atendemos al nivel excelente de su corta, pero intensa discografía. Small Faces fueron desde su aparición una banda de extraordinaria relevancia para la evolución de la música de los '60, siendo rivales artísticos, que no personales de los Who, con los que guardaban muchas similitudes y con los que lideraron el movimiento mod. 

Portada del primer disco de Small Faces

Los mods fueron una subcultura de jóvenes provenientes de los estratos de la clase media y obrera sobre todo del sur de Inglaterra, en mi opinión exageradamente tildados de rebeldes sin causa, a los que se recuerda por su estética e indumentaria colorista y por su afición a las motocicletas lambretta a las que les gustaba decorar su parte delantera con multitud de faros, así como por protagonizar numerosos enfrentamientos callejeros con la otra gran tribu urbana rival, que eran los "Rockers". 

Este movimiento en realidad nunca tuvo una música asociada a ella, es decir nunca ha existido algo que se pueda calificar de "música mod". A los mods les gustaba el Rythm& blues, el soul y el Blues de procedencia negra, pero sí es cierto que espontáneamente sentían predilección por a una serie de grupos, entre los que se encontraba The Who, pero sobre todo Small Faces, a quienes tenían en lo más alto y consideraban como genuinamente mods, aunque en el fondo no lo fueran. En efecto, Small Faces eran mucho más que un grupo al abrigo del movimiento mod, fue un grupo magnífico, que hacían una música explosiva, poderosa, radical, cruda, próxima al garaje, cargada de energía, de puro Rythm&Blues cuando se lo proponían, pero sin renunciar a la experimentación y a la psicodelia a medida que ganaban madurez.


Una imagen típica de los mods

Small Faces, como The Kinks, son de esas rarezas que no necesitaron del paso del tiempo para convertirse en un grupo de culto, porque lo fueron desde el primer momento. Aunque su existencia fue efímera, la influencia que han ejercido en las generaciones posteriores está fuera de toda discusión, sobre todo en las surgidas en el punk y la new wave de finales de los '70. Baste decir que un grande como Paul Weller, líder de los Jam, los consideraba el grupo perfecto, al que siempre quiso parecerse, además de ser un gran admirador de su líder, Steve Marriott. 

A pesar de tocar fundamentalmente en ambientes underground, no debemos pensar que no fue un grupo exitoso. Small Faces alcanzó el Nº1 en las listas británicas con su sencillo de 1966 "All or nothing" y su álbum "Odgens´Nut Gone Flake" también permaneció ni  más ni menos que seis semanas en el primer puesto de ventas del año 1968.

El grupo mantuvo siempre una alineación estable en forma de cuarteto, cuyo líder indiscutible fue Steve Marriott, uno de esos grandes genios que surgen del Rock británico, con un talento descomunal, excelente compositor, guitarrista y mejor cantante, que está en la línea de esos grandes músicos alternativos, como son Eric Burdon o Ray Davies. El cuarteto lo completaba un plantel de músicos fabulosos, Ronnie Lane al bajo, Kenney Jones, un auténtico golpeador de la batería al estilo de Keith Moon, el baterista de los Who, y por último Ian McLagan en los teclados, que aportaba frescura al estilo ruidoso de la banda y que al fin y a la postre, para mí es uno de los sellos distintivos del grupo.

Pero volvamos a Steve Marriott, auténtico icono de la música alternativa, fue un adelantado y un visionario, y tal vez también un músico un tanto autoexigente y perfeccionista. Fue íntimo amigo de David Bowie, con quien estuvo a punto de formar un dúo, pero al final Bowie, decidió seguir en solitario y Marriott fundar Small Faces. De cualquier modo, la influencia que ejerció Marriott en Bowie es muy notable, sobre todo en la forma de modular la voz, en ocasiones muy similar en ambos cantantes, aunque más enfatizada en Bowie. 

Su primer disco de 1966, publicado por el sello Decca, lo titularon "Small Faces" al igual que el nombre del grupo, no se comieron mucho la cabeza, demostrando con ello lo impulsivos y espontáneos que eran y que el marketing no iba con ellos. Es ya un disco muy bueno en el que el sonido del grupo está ya perfectamente definido. Es destacable y sorprendente que no haya ninguna versión de clásicos del Rythm&blues en todo el disco,  práctica muy habitual en los grupos que empezaban a darse a conocer, sin embargo Small Faces completaron su primer LP, con composiciones propias. De ellas sobresalen sus dos primeros grandes éxitos, "Whatcha Gonna Do About It" y "Sha-La-La-La-Lee" que habían sido lanzados como singles.  

Tras romper con Decca, ficharon por una nueva discográfica, Inmediate Records, con la que lanzaron su segundo Lp, que curiosamente y para demostrar que el marketing no era lo suyo, titularon exactamente igual que el primero y exactamente igual que el nombre del grupo, sin ni siquiera aportar una numeración que los distinguiera. Al final los discos se conocían por la discográfica que nos lanzó, el primero es el "Small Faces de Decca" y el segundo "el Small Faces de Inmediate". 


Como cabía esperar, el disco mejora con respecto al primero. En general todo el grupo está mucho más acoplado y posee ya las tablas suficientes como para empezar a abordar temas también cercanos a la psicodelia. Temas como "Green circles", "Itchycoo park" y "I'm only dreaming" se encontraban entre los favoritos de sus seguidores. Es en este disco en el que también coquetean con los ambientes oníricos y surrealistas muy propios de momento y del consumo de LSD.

De este gran disco voy a seleccionar dos fabulosos temas. El primero, "Tell me have you ever seen" es totalmente garajero, muy potente y con un estribillo muy pegadizo. A mí es una de las canciones que más me gusta del grupo.


Y la segunda canción es como muchas otras de los Small Faces, un tema en el que claramente se aprecia que la voz de Steve Marriott recuerda mucho a la del primer Bowie, menos melosa que la del duque blanco, pero a  cambio, más melódica. 


A pesar de que tan solo duraron cuatro años como banda, fueron muy prolíficos sobre todo en singles, hasta el punto de que en 1967, apareció reunidos muchos de ellos en un Lp titulado "From the Begining". De entre esos sencillos quiero compartir "Hey Girl", una canción muy "mod", muy cañera. Small Faces en toda su plenitud expresiva.





El último disco de Small Faces "Ogden nut gone flake" publicado en 1968, es como no podía ser de otra forma muy ambicioso. Es el año en el que todas las grandes bandas, The Kinks, The Who, los Rollings, los Beatles, todos sin excepción habían decidido hacer álbumes conceptuales, recurriendo a la psicodelia como género adecuado para ello. Se llamaban discos conceptuales porque en ellos había detrás una historia por lo general con tintes cómicos, cuya estructura seguía los patrones del music hall. Los álbumes conceptuales rompieron con los discos que se hacían hasta entonces, que solamente eran una sucesión de canciones, sin un argumento que las uniera. Detrás de los álbumes conceptuales está la idea de que la música podía traspasar las fronteras de su propio lenguaje y ser un medio artístico integral. 
Small Faces no fue una excepción y "Ogden nut gone flake" fue concebido bajo los mismos planteamientos. Un álbum de corte experimental y psicodélico, con el que se situaban a la altura de las grandes bandas del momento. Curiosamente y ante los errores comerciales que cometieron en los discos anteriores, decidieron hacer una portada muy llamativa y no solamente en la carátula, sino con la propia forma de la portada, a la que diseñaron con una forma totalmente redonda, sin una cubierta cuadrada como es habitual. El diseño causó sensación y el disco fue todo un éxito. El título del disco parodiaba no se sabe muy bien por qué, a una antigua marca de tabaco. Desde su lanzamiento ha sido considerado uno de los mejores exponentes de las psicodelia británica y también su mejor trabajo. 
Sin embargo, también fue lo que produjo la súbita desaparición del grupo. Steve Marriott, entendía la música y la vida, al igual que la canción "All or nothing" de su primer álbum, o todo o nada. El hecho es que durante la gira promocional, tenían previsto acompañar a los conciertos con actuaciones teatrales, que ilustraran el argumento del álbum. Pero por diferentes motivos logísticos y económicos esto no fue posible, lo que produjo la ira de Steve Marriott quien inmediatamente decidió dejar el grupo, pues entendió que de este modo se estaba mutilando la creatividad del grupo y en consecuencia, no tenía sentido alguno seguir con él y mucho menos tocar en directo las canciones del disco. 
Evidentemente Steve Marriott tenía razón, pero de ahí a tomar una decisión tan radical, es una exageración que cuesta de entender, pero así fueron las cosas y éste fue el final de Small Faces.

De este disco que se considera su obra maestra, voy a seleccionar el primer corte instrumental, de título homónimo en el que podemos apreciar al arranque de la canción cómo utiliza Steve Marriott el pedal wah wah. Super psicodélico!!!!



Tras las cenizas del grupo, el resto de miembros formaron una banda a la que dieron el nombre de Faces, sin el "Small". Un fantástico grupo que no fue más que la continuación de la banda anterior pero sin Steve Marriott, a la que se incorporaron ni más ni menos que quien fuera posteriormente el guitarrista de los Rolling, el gran Ron Wood y un joven Rod Stewart, que venía de formar parte del grupo de Jeff Beck.  Steve Marriott, por su parte formó Humble Pie, un grupo que contaba con la participación de Peter Frampton, y en donde Marriott siguió haciendo muy buena música, pero todo esto ya pertenece a la década de los '70.

Como veis, todos los nombres que de un modo u otro estuvieron asociados a Small Faces, son de primer orden, Rod Stewart, Ron Wood, Peter Frampton y el propio Steve Marriott, todo un lujo de grupo, del que espero que hayáis disfrutado.


Nacho Díez 

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