Una de las historias más tristes del Rock and Roll, es la protagonizada por la vida de Roy Orbison, un músico al que nadie en la actualidad pone en cuestión su talento, su forma única de interpretar las baladas, su extraordinaria voz, en el que destaca el empleo del falsete y ante todo, ser uno de los cantantes más entrañables y con mayor capacidad de transmitir emociones en la ya larga historia del Rock and Roll.
Es un músico al que también se le guarda respeto y cariño porque realmente era una buena persona, amable, positiva, y con una capacidad de superación admirable que le llevó después de un gran decaimiento artístico por motivos personales a resucitar de sus cenizas en los años 80, convirtiéndose nuevamente en un músico de éxito con canciones que todo el mundo recuerda.
![]() |
| Roy Orbison con sus icónicas gafas de sol que usaba por problemas de vista |
De estos años, es su tema quizá más conocido que fue publicado como single en 1964. Una joya que todo el mundo conoce claro que sí. "Oh, Pretty Woman", que fuera ya en los 90, parte de la banda sonora de la película del mismo nombre.
Pero como digo las cosas se torcieron cuando en 1966 y en su mejor momento artístico, le sobrevino una tragedia personal que le supuso un tremendo mazazo anímico. Su esposa, que es la musa a la que iba dedicada precisamente "Pretty woman", sufrió un accidente de moto, con el que perdió la vida. Pero las cosas no acabaron ahí, dos años más tarde en 1968, se produjo un incendio fortuito en su casa en la que se encontraban sus dos hijos mayores, que fallecieron en el incidente.
A partir de entonces y a pesar de que siguió publicando discos, entró en un decadencia profesional que se vio acentuada con la llegada del movimiento hippie, la contracultura y la psicodelia, a la cual no fue capaz de adaptarse y que nunca entendió según sus propias declaraciones, vagando a lo largo de la década de los 70 en un lamentable e injusto olvido.
Cuando todo parecía perdido, la suerte volvió a sonreír al gran Roy Orbison. Con la llegada de los 80, muchos artistas le empezaron a recordar y a reconocer la deuda musical que tenían con él, es el caso de Van Halen y sobre todo de Bruce Springsteen. El año clave fue 1986, en el que publica un álbum junto a dos monstruos de la historia Rock and Roll, ni más ni menos que Johnny Cash y Jerry Lee Lewis. Volvía y lo hacía a lo grande como se merecía.
Ese mismo año el cineasta David Lynch le llama para incluir en la banda sonora de su película "Blue Velvet", la canción "In dreams" publicada en 1963. Merece la pena poner imágenes de la película en la que se inserta la canción, que empieza en el segundo 20 y de paso escucharla porque es una buena muestra del estilo y la calidad de sus primeros temas.
Definitivamente había vuelto a renacer. Pero lo más grande estaba por venir, en 1988 funda el super grupo "Travelling Wilburys", junto un elenco de artistas absolutamente insuperable. George Harrison, Jeff Lynne, Tom Petty y Bob Dylan, ahí es nada.
Con ellos grababa un álbum antológico, que se situó en lo más alto de las listas de éxito de todo el mundo. Roy Orbison se sentía completamente rejuvenecido y entusiasmado y aprovecha para lanzar un disco en solitario que es una auténtica obra maestra "Mystery Girl", que supuso también un reconocimiento total de crítica y público y en la que interpreta una canción compuesta ni mas ni menos que por U2, "She's a mistery to me" grandes admiradores también de Roy Orbison.
De este álbum es la fabulosa canción "You got it", compuesta junto a sus compañeros de Travelling Wilburys y que para muchos es la mejor de todo su repertorio.
Ese mismo año 1988, a finales, inicia una gira nuevamente memorable por Europa de la que acaba agotado, tal vez por la falta de costumbre que suponen las entrevistas, el público etc. Regresa a Estados Unidos para descansar pero a los pocos días, su corazón no pudo más. Falleció de un infarto con tan solo 52 años.
Si Roy Orbison se había hecho una leyenda en vida, una vez fallecido su enorme figura se convirtió en mítica. Siempre pareció que le perseguía un halo fatal y cuando pudo regresar y saborear las mieles del éxito, se fue discretamente, pero nos dejó para siempre su bellísima voz, pura, melosa y envolvente, especialmente adaptada para las baladas, pero también potente y nítida, con un impresionante rango vocal de tres octavas. De ahí que muchos críticos de forma un tanto exagerada, dijeran que más que Rock and Roll interpretaba ópera.
A día de hoy cualquiera diría que la música de Roy Orbison hubiera conquistado la inmortalidad, sus canciones siguen sonando en todas partes y sigue aumentando el número de fans que aman su estilo inigualable. Bien pudiera ser un acto de justicia divina.
Nacho Díez

No hay comentarios:
Publicar un comentario