sábado, 19 de septiembre de 2026

Años 60. The Doors I. Fuego y pasión

Hablar de The Doors, es hablar de uno de los pesos pesados, no ya de los años ´60, sino de toda la la historia del Rock. Si su trayectoria no se hubiera visto bruscamente interrumpida en 1971, fácilmente estarían a la altura de cualquiera de las grandes leyendas, que como Led Zeppelin, The Who o Rolling Stones, han tenido una discografía extensa y prolongada. Pocos grupos han sido capaces como fueron The Doors, de hacer letras de altísima calidad y una música de primer nivel, preservando siempre una gran originalidad, al mismo tiempo que alcanzaban cifras de ventas de vértigo, consiguiendo que todos sus discos, se dice pronto, todos, obtuvieran el calificativo de discos de oro.  

En efecto, The Doors, siempre se preocuparon por no repetirse, tal vez por la notoriedad que alcanzaron con su primer disco, circunstancia que les obligó a reinventarse en cada nuevo proyecto que afrontaban. El estilo de los Doors, en sus primeros años puede catalogarse de un Blues psicodélico muy potente y en ocasiones oscuro, cargado de atmósferas densas, inquietantes y misteriosas, en las que a los momentos de clímax, seguían pasajes de una tensa serenidad. Nadie ha podido volver a hacer algo parecido, especialmente por la forma de tocar de cada uno de los instrumentistas, incluida la personalísima voz de su cantante y líder, Jim Morrison. A medida que fueron publicando discos, ahondaron en la psicodelia y la experimentación, aunque nunca renunciaron tampoco a buscar nuevos sonidos y horizontes, que les aproximaron al Art Rock o al jazz. 

The Doors con Jim Morrison en primer término

El sello distintivo del grupo venía de la mano de la voz inconfundible del genial Jim Morrison, cuyo estilo profundo y potente estaba perfectamente complementado por la calidad que atesoraban el trío de músicos que completaban el grupo, el fantástico teclista Ray Manzarek, el no menos sobresaliente guitarrista Robby Krieger, ambos con formación clásica, y el formidable baterista de marcada influencia jazzística, John Densmore. Una de las peculiaridades del grupo es que no contaba con un bajo, algo realmente inusual sobre todo en una banda de Blues Rock, el cual era suplido gracias a la habilidad de Ray Manzareck, que reproducía el sonido del bajo con el teclado, aunque en las actuaciones en directo, si incluían un bajo real, tocado por algún músico de estudio.

Aunque hay quienes han criticado un exceso de intelectualidad en las propuestas de los Doors, pero lo cierto es que lo que les convierte en un grupo excepcional y más interesante que muchos de las bandas de los ´60, es la manera en que utilizaban la energía consustancial del Rock, para comunicar sus inquietudes artísticas. Todo el mundo sabe que escogieron llamarse The Doors, en homenaje a un verso del poeta romántico y gran místico inglés, William Blake, que a su vez, fue utilizado por Aldous Huxley para titular su ensayo dedicado a las experiencias con alucinógenos, "Las puertas de la percepción". De esta manera, junto a la vocación mística y romántica del grupo, aprovecharon para hacer una descarada alusión al mundo de las drogas.  

En efecto, The Doors, fueron algo así como un grupo serio o al menos con planteamientos que no se limitaban a la experiencia inmediata del Rock´n Roll. Sus dos miembros fundadores, Jim Morrison y Ray Manzareck, habían estudiado juntos cinematografía en la Universidad de California, y Jim Morrison desde muy joven escribía poesía. Precisamente la idea de formar el grupo surgió en el 65, de la propuesta que hizo Manzareck a Morrison, para poner música a un poema suyo. Los otros dos miembros eran conocidos de Manzareck, y terminaron de incorporarse ese mismo año.

El alma y líder del grupo siempre fue Jim Morrison, una de las figuras más emblemáticas del movimiento contracultural de la década de los ´60, cuya fuertísima y enigmática personalidad, le convertía a la vez, en alguien fascinante, seductor, místico, pero también épico y siempre teatral. Jim Morrison fue un poeta de espíritu bohemio, que un día decidió hacer música, una persona muy especial, de gran sensibilidad y talento artístico, con un carácter irreductible e indomable. Durante su corta vida, mostró interés por el cine, la pintura y la literatura, aficiones a las que hay que sumar desde muy joven, el gusto por la experimentación con los alucinógenos. Tal vez su personalidad tan marcada, vino marcada por la férrea disciplina con la que le educó su padre, un almirante de la marina, del que renegó  totalmente. A partir de sus años universitarios, Jim Morrison, se convirtió en el polo opuesto de su padre, llevando una vida desordenada y disoluta a imitación de los grandes poetas franceses, Baudeleaire, Verlaine o Rimbaud. Fue en estos años donde se forjó una identidad, que posteriormente, lo convirtió en el gran poeta maldito del Rock.

Como suele decirse, el hambre se juntó con las ganas de comer. El tiempo que le tocó vivir fue el de la gran eclosión de la rebeldía juvenil de los ´60, manifestada en el movimiento hippie y la contracultura. El entusiasmo y la intensidad con la que vivía, le hicieron cometer excesos, a los que me referiré posteriormente, que si bien fueron comunes a muchas otras estrellas del  Rock de aquellos años, en el caso de Jim Morrison, alcanzaron cotas excepcionales.  

Pero por el momento vamos a comenzar con la publicación en 1967 de su primer álbum, titulado igual que el nombre del grupo, "The Doors". Pocos discos han provocado un consenso tan generalizado entre la crítica y el público, como este primera obra de The Doors, sin ninguna duda, uno de los mejores debuts de la historia del Rock, una auténtica obra maestra de principio a fin, que es de obligada escucha y en el que la banda suena más fresca y fluida, que en ningún otro trabajo posterior. Prácticamente todas las canciones son memorables y se encuentran entre las mejores y las preferidas de sus fans. No es para menos, porque hay unos cuantos temas del disco que han entrado en la historia del Rock, como "Break on Through", un Blues intenso, con mucha energía, cuya temática provocadora, generó las primeras censuras al grupo. "Soul Kitchen", un blues en este caso de tempo lento, en el que brilla el vozarrón de Morrison y Ray Manzareck, quien da una sensacional lección de como acompañar un blues con el órgano, pero muy especialmente, dos temas absolutamente míticos que representan perfectamente el espíritu de los Doors, "Light my fire", un blues denso y a la vez enérgico, que arranca con un ostinato de órgano, que en seguida da paso al tema principal de la canción, al que sigue un solo de órgano absolutamente antológico de Ray Manzareck, y posteriormente otro solo, en este caso del guitarrista Robby Krieger, de una elegancia fabulosa. Ambos solos, están magistralmente acompañados por Densmore, que golpea sin descanso y con rotundidad la batería. Tras esta sección instrumental, regresa el ostinato de órgano y nuevamente la melodía, cerrándose la canción, a través de una perfecta estructura circular. 



Y "The End", tal vez el tema más impactante y a la vez inquietante de The Doors, una suite larga de casi doce minutos, absolutamente extraordinaria, en el que todos los músicos están sobresalientes. Esencialmente es una pieza psicodélica, que se desarrolla como una especie de mantra, con una cadencia lenta y obsesiva. La voz de Morrison, gime, grita, declama, suplica, pero sobre todo modula perfectamente el ambiente tenso e hipnótico que rodea toda la canción. Mientras la guitarra repite obsesivamente una secuencia de notas de forma compulsiva, el órgano crea una atmósfera tensa, que es la idel para un argumento que trata de una forma muy cruda el complejo de Edipo. Finalmente la batería también hace un trabajo perfecto, marcando el tempo de la canción, que es el de una letanía agónica, que sólo presenta un momento de clímax narrativo hacia su mitad, en el que Morrison grita una frase que tuvo que modificar por problemas de censura. Una obra maestra como la copa de un pino, que influyó decisivamente en el desarrollo de la psicodelia de sonidos atmosféricos, de grupos inmediatemente posteriores como Pink Floyd




The End fue elegida por Francis Ford Coppola, que por cierto fue compañero de Morrison cuando éste estudiaba cinematografía en la UCLA,  para acompañar la primera secuencia de "Apocalypse now". Lástima que no hay posibilidad de compartir la canción con ese fragmento inicial de la película, no obstante comparto la versión íntegra, con sus más de once minutos, cargados de una trágica intensidad. 

Es muy difícil, después de haber hecho un debut tan sensacional, sacar un segundo trabajo tan bueno como "Strange Days", disco que para muchos seguidores está no sólo a la altura, sino incluso por encima de su primer álbum, superando el clásico trauma del segundo disco, que siempre se considera peor que el primero. El grupo consiguió evolucionar en su estilo psicodélico y madurar su sonido, gracias el empleo de sintetizadores, que dan al disco un tono más sofisticado, sin que ello supusiera la pérdida de la energía y potencia del primer disco. No obstante, es un disco tal vez más introspectivo y menos movido que el disco anterior, y sobre todo, mucho más experimental, aunque contiene piezas de Blues Rock muy directas como "Strange Days" o "Love me two times". El álbum cuenta con la novedad de incluir un poema recitado de Jim Morrison titulado "Horse Latitudes", acompañado por técnicas de música concreta, algo que no volvió a suceder en ningún otro disco. La canción que más me gusta es "People are strange", una especie de pieza cabaretera o circense, algo que ya habían hecho con el tema "Alabama song" del disco debut, entonces con una texto de Bertolt Brecht y que muestra el talento creativo y el tono teatral que Jim Morrison siempre imprimía al estilo de la banda.


Aunque la pieza  más famosa e icónica del disco, es "When the music´s over", otro tema largo de 11 minutos, que en ocasiones recuerda a "The End" y que contiene citas explícitas a "End of the night", otro de los grandes temas de su primer disco. No osbtante, la estructura de la canción varía notablemente, con respecto a "The End".Además de ser mucho más psicodélica, no tiene un tempo tan lento ni obsesivo, es más rockera, aunque igualmente épica. Siendo desde el punto de vista musical, un gran tema, para mí es inferior a "The End" en intensidad y tensión narrativa.

Hay quien detecta en "Strange Days", los primeros indicios de la deriva que iba a tomar la vida de Jim Morrison, como consecuencia de su abuso del alcohol y los alucinógenos en cantidades inconmensurables, pero de los sucesos protagonizados por Morrison y sus consecuencias, así como del resto de la discografía del grupo, hablaré en una segunda entrega.

No os la perdáis.


Valoración de sus dos primeros discos:

Álbumes de estudio

  • The Doors (1967).                               10 PUNTOS
  • Strange Days (1967).                            9 PUNTOS


 Nacho Díez

sábado, 5 de septiembre de 2026

Años 60. Janis Joplin. La Reina del Blues Rock

Una de las grandes figuras y mitos del Rock, de carrera meteórica, pero fugaz, fue ese monstruo de la naturaleza, ese chorro de voz, esa cantante arrolladora y apasionada que deslumbró a finales de los ´60, de nombre Janis Joplin. Artista llena de sentimiento, es indiscutiblemente, la mejor intérprete de Blues Rock blanca de todos los tiempos. 

Más allá de su técnica, que aprendió durante su adolescencia en su Port Arthur natal, una ciudad de Tejas fronteriza con el estado de Louisana, que es la patria de la música afroamericana y por tanto del Blues en todas sus variantes, la genialidad de Janis Joplin viene de la mano de su talento para transmitir emociones, que salían como un aluvión de su atormentada e inestable alma, y de su personalidad sensible e insegura. Se sabe que Janis Joplin, tuvo en su juventud problemas de autoestima que se acrecentaron en el entorno escolar. No parece que este tipo de traumas fuera superado por la gran cantante a lo largo de su intensa, pero corta vida, sino que por el contrario, las proyectó en sus todas sus relaciones, especialmente las sentimentales, una hipersensibilidad que también se plasmó en su forma de cantar. En suma, todos estos elementos personales, junto con que Janis Joplin era todo corazón, son la causa de su personal estilo y la potencia desgarrada de su voz, y es que la misma pasión que puso en su vida, la puso en su musica. 

De pequeña acudía con frecuencia a una iglesia evangélica con sus padres, donde desarrolló su amor por la música al ingresar en su coro. Poco a poco, se familiarizó con dos de las más grandes del Blues y del Jazz, Bessie Smith y Big Mama Thornton, de las que aprendió todo lo que posteriormente desarrolló en su sensacional trayectoria musical.  


Como toda gran intérprete de Blues, cantaba con todo su ser, es decir, no con todo su alma, sino con todo su cuerpo y toda su alma a la vez. La potentísima voz de Janis Joplin ha tenido además como consecuencia curiosa, que no haya tenido apenas imitadoras dentro del ámbito femenino y sin embargo que haya influido notablemente en intérpretes masculinos sobre todo de Hard Rock, entre ellos el más destacado, el vocalista de Led Zeppelin, Robert Plant.

Tras estudias Bellas Artes en su Texas natal, se trasladó a San Francisco, epicentro de los movimiento juveniles y de la contracultura mundial, donde tomó contacto con las grandes referencias de la psicodelia y el Blues Rock del momento, como Jefferson Airplane o Grateful Dead, ganándose la vida cantando en bares y fiestas. De esta época provienen sus primeras depresiones, que la llevaron muy pronto a engancharse a la heroína. Cuatro años después de llegar a San Francisco, en 1967, se produjo el despegue artístico de Janis Joplin, cuando consiguió por fin crear su primera banda estable, la "Big Brother and the Holding company", con los que participó en el prestigioso festival de Monterrey de 1967. La actuación de Janis Joplin fue tan excelente, que sorprendió a críticos y sobre todo a productores, quienes vieron inmediatamente en ella a un talento de primer nivel, que sobresalía con mucho sobre el resto de los miembros del grupo, que no pasaba de ser un agrupación de músicos casi aficionados. En efecto, uno de los problemas que siempre arrastró Janis Joplin, fue que nunca tuvo una banda a la altura de su calidad artística, lo cual, aunque redundaba en el hecho de que ella destacara sobre el resto, repercutía negativamente en el sonido y la calidad de los discos.

Con la Big Brother and the Holding Company, publicó dos álbumes, el primero en 1967, muestra la falta de compenetración de la banda, que se expresa a menudo por medio de un estilo poco definido, pero en el que Janis Joplin suple cualquier deficiencia, logrando sacar adelante un trabajo que finalmente resulta bastante estimable, gracias a su talento. Este primer disco se tituló igual que la banda y muestra todas las virtudes que la hicieron famosa y la convertieron en uno de los grandes iconos de los '60. Se trata de un álbum a caballo entre el folk rock, que es el género en el que se había formado la banda y el Blues Rock, introducido por Janis Joplin, quien poco a poco va adueñándose del sonido del grupo y del disco. 

Además de "Blindman" una canción muy apreciable, que está cantada junto al guitarrista Sam Andrews y "Coo Coo", interesante pieza de blues rock psicodélico, con una Joplin aguerrida y desgarradora, destaca "Down on me", que lanzado como sencillo, fue su primer gran éxito. La canción basada en un tema tradicional muestra a Joplin muy equilibrada, con un gran dominio de todos los registros y recursos del Blues.  



El segundo álbum de la Big Brother and the Holding Company, "Cheap Thrills" de 1968, es considerado con toda justicia su obra maestra, con la que alcanzó su consolación definitiva y donde la gran cantante se encuentra más inspirada y se expresa de forma más brillante y apasionada. Además, la banda mejora ostensiblemente con respecto al trabajo anterior, especialmente el guitarrista Sam Andrews, que ofrece un buen acompañamiento en las piezas de Blues, sin renunciar a incluir elementos psicodélicos bien integrados en varios temas. También destacan algunas líneas de bajo bastante logradas, especialmente en "Oh, Sweet Mary" el tema más psicodélico del disco. El trabajo del grupo se ve enriquecido con una magnífica portada, que fue encargada al gran ilustrador de cómics Robert Crumb, quien lleva a cabo un excelente trabajo. 

Espectacular portada de "Cheap Thrills"

Todos los temas de "Cheap Thrills" tienen una interpretación de Janis Joplin excelente y conmovedora, destacando la pieza que cierra el disco, una versión del clásico de Big Mama Thornton, "Ball and Chain", absolutamente descomunal y cruda que voy a compartir con una versión en directo. Aunque su duración sea un poco extensa, es una muestra inmejorable de Janis Joplin en estado puro y en su mejor momento artístico.



Una vez alcanzada la fama, el prestigio y el reconocimiento por parte de todos los estamentos del mundo del Rock, Janis Joplin decidió dar un giro a su carrera, tal vez por no querer quedarse encasillada dentro del género del blues, ampliando su horizonte musical al soul y al funk. Así las cosas se despidió de sus compañeros de la Big Brother and The Holding Company, excepto del guitarrista San Andrew con el que había cogido mucha confianza. 

Janis Joplin formó entonces una auténtica Big Band, a la que llamó, "Kozmic Blues Band", formada por catorce músicos en los que se incluían varios instrumentos de viento y un órgano hammond. Con ellos grabo un solo álbum, en 1969  titulado "I got dem ol' kozmic blues again". Es un trabajo más refinado y delicado que los precedentes, con músicos más experimentados, pero que cambia completamente de registro, internándose como digo en otros géneros además del blues y la psicodelia, como es el soul. Este nuevo rumbo no gustó a la crítica que no entendió la decisión de Janis Joplin, en cambio sus seguidores continuaron siendo fieles, lo que le valió la certificación, nada más publicarse, de un disco de oro. El tiempo ha puesto las cosas en su sitio y en la actualidad es un disco bastante valorado. Personalmente me parece un buen trabajo, aunque es cierto que las facultades de Janis Joplin no son tan específicas para el soul o el funk, como para el blues, por lo que el disco no termina de cuajar totalmente, aunque en términos generales es un buen disco, que se deja escuchar con gusto y con canciones interesantes, como la que abre el disco, "Try", en la que Janis Joplin se ensambla a la perfección con la banda, logrando un acabado impecable y emotivo. Aunque la mejor pieza con diferencia del disco es la titulada "Kozmic Blues", un pedazo de tema, muy enérgico, que para mí es una de las mejores interpretaciones de Janis Joplin, con la que da toda una lección de como se tiene que cantar un blues.



Uno de los momentos cumbres de su carrera llegó con su actuación en el festival de Woodstock, donde triunfó de forma gloriosa. Sin embargo fue su canto del cisne, ya que durante el resto del año 1969 las depresiones y los desengaños amorosos ahondaron en la crisis crónica que padecía y en su adicción a la heroína y al alcohol. Así las cosas y con un deterioro físico importante, decidió tomarse un descanso en las navidades de 1969. Tras un viaje a Brasil, regresó en el verano del '70 renovada y al parecer desintoxicada para formar una nueva banda, la "Full Tilt Boogie" y volver con ganas a los escenarios. Con ellos realizó varios conciertos en los que Janis Joplin parecía totalmente recuperada y posteriormente grabó un disco titulado "Pearl" que se publicó de forma póstuma en el año 1971. 

Fue el 3 de octubre de 1970 cuando en condiciones no del todo aclaradas, Janis Joplin apareció muerta por una sobredosis de heroína en la habitación del hotel donde dormía. Al parecer un problema de celos con un su novio, provocó que se fuera de fiesta con unos amigos esa noche. Cuando acabó la fiesta y se retiró a descansar, sufrió una sobredosis que acabó con su vida. Sin embargo, hay aspectos del desgraciado incidente, que no están del todo aclarados, sobre todo por el hecho de que no apareció ninguna jeringuilla en la habitación.

Se ha especulado mucho sobre su muerte, incluso hay quienes creen que pudiera haberse tratado de un asesinato, pues al parecer la heroína era de una pureza extrema según los análisis, sea como fuere, otra vez la lacra de la droga acabó con un portento de la naturaleza y una de las grandes cantantes de de la historia del Rock, cuya exacerbada pasión, debilidad emocional y vida al borde del abismo, terminó demasiado pronto con una carrera inigualable y maravillosa que perdurará por siempre en la memoria de los amantes del Blues y el Rock. Resulta imposible hacerse una idea de adonde podría haber llegado Janis Joplin de haber seguido con vida, su valentía e independencia, sumada a la apertura a otros géneros y el entusiasmo con el que afrontaba cualquier proyecto, hacen pensar que hubiera seguido con una carrera tan brillante, como intensa, con la que nunca habría decepcionado. 


Nacho Díez


Valoración de su discografía:


Con la Big Brother and the Holding Company:

-Big Brother & the Holding Company (1967)                  8 PUNTOS

-Cheap Thrills (1968)                                                    9 PUNTOS


Con la Kozmic Blues Band:

-I Got Dem Ol' Kozmic Blues Again Mama! (1969)          9 PUNTOS


Con la Full Tilt Boggie:

-Pearl  (1971)                                                                8 PUNTOS




sábado, 11 de julio de 2026

Años 60. Jimi Hendrix. Con él llegó la revolución

Considerado casi de forma de unánime, el mejor guitarrista de Rock de todos los tiempos, la fama y prestigio de Jimmy Hendrix le han convertido en un mito que no para de crecer a pesar del paso del tiempo, aunque no le faltan algunos detractores, que consideran que su estilo es un tanto efectista y excesivamente recargado. Personalmente pienso que si bien Jimmy Hendrix es un guitarrista excepcional y único, creo que a veces abusa para mi gusto de los efectos de sonido, haciendo que en ocasiones suene poco depurado y excesivamente barroco. Por lo demás, fue un magnífico compositor, y por encima de todo un músico visionario e innovador, que cambió para siempre la forma de tocar la guitarra eléctrica. De sus manos salieron acordes complejos, nunca antes empleados en el Rock, que sentaron las bases de las técnicas de guitarra eléctrica posteriores. Nadie pone en cuestión que hay un antes y un después de Jimmy Hendrix, ni siquiera otros guitarristas ilustres como Eric Clapton, quien antes al contrario, reconoció tras escucharlo, su superioridad sobre cualquier otro guitarrista del momento. 

Jimmy Hendrix en vivo

La genialidad de Hendrix se sustentaba en su talento natural para el blues y en la descomunal potencia que desplegaba con la guitarra, a través de sus poderosos riffs y solos, así como por un sonido recargado, hipersaturado y distorsionado basado en efectos y técnicas de todo tipo. Utilizó todos los que pudo y tuvo a mano, especialmente la reverberación, el vibrato, los pedales fuzz y wah wah, del que es y será el rey absoluto, la palanca de trémolo o el bend, técnica que consiste en presionar con varios dedos una cuerda para moverla hacia arriba y hacia abajo y enfatizar así el sonido de una nota. 

Bend técnica muy utilizada por Jimmy Hendrix

Pero Jimmy Hendrix tenía más cualidades aún, en vivo era todo un espectáculo, por ejemplo existen muchas grabaciones de sus actuaciones en los que tocaba la guitarra con los dientes o por detrás de la espalda, o como cuando en medio del frenesí, le dio por quemar en dos ocasiones su guitarra. Este tipo de actitudes tan inusuales a finales de los ´60, le convirtieron en un ídolo de masas y  un auténtica icono mediático. De manera que no solamente revolucionó para siempre la guitarra, sino el Rock en general. Y todo esto teniendo en cuenta que su carrera musical se vio truncada por su prematura muerte, cuando contaba tan solo con 27 años. 

Todo empezó en 1965, cuando pasó a formar parte de la banda que acompañaba a Little Richard en sus conciertos, donde se curtió y empezó a destacar lo suficiente como para aventurarse a emprender al poco tiempo, una carrera en solitario. Jimmy Hendrix fue descubierto por Chas Chandler, el bajista de The Animals, quien impresionado por sus cualidades se lo llevó a Londres. Allí es donde surgió la idea de formar un power trío al estilo de la gran banda del momento, los Cream de Eric Clapton. Para ello eligieron a dos músicos ingleses fabulosos, el bajista Noel Redding y el sensacional baterista Mitch Mitchell, ellos junto a Hendrix, fundaron The Jimmy Hendrix Experience.

A mediados de 1967 lanzaron su primer álbum titulado "Are you experienced", que supuso una auténtica bomba y el comienzo de la leyenda que desde entonces acompaña a Hendrix. A caballo entre el Blues Rock y la psicodelia, el disco sorprendió por la calidad y la madurez que demostraba la banda, que apenas contaba con unos meses desde su creación. Para la mayoría de sus fans es su obra maestra, en donde está más fresco e inspirado. Alguien dijo que "Are you experienced", fue al Rock, lo que el Ulises de Joyce a la literatura. Lo rompió todo y de alguna manera dejó claro que ya nada podía ser como antes. El disco contiene varios hitos dentro de la discografía de Hendrix, "Purple Haze", "Hey Joe", "Foxey Lady" o "Fire" que fue versionada por Red Hot Chili Peppers en 1987, un fantástico tema que despliega un blues polirrítmico poderoso, muy avanzado para su época, en la que se establece a lo largo de todo el tema, un duelo espectacular entre la guitarra y la batería.



Con este debut, Jimmy Hendrix pasó de ser un desconocido a ser una referencia sin la cual ya no se podía prescindir. En seguida los organizadores del famoso festival de Monterrey de 1967, le invitaron a participar, donde deslumbró a un público entusiasta, que jamás había visto ni oído nada parecido.

El segundo álbum "Axis: Bold as love", no tardó en lanzarse. Se trata de una obra más psicodélica que su disco anterior, que además evoluciona hacia un estilo más sofisticado y relajado, en el que aparecen elementos jazzísticos, como en "Up from the skies" e incluso ciertos flirteos con el funk, demostrando que Hendrix, sabía tocar más cosas que Blues Rock. Una de las grandes virtudes del disco es el perfecto acoplamiento y equilibrio del trío, haciendo de The Jimmy Hendrix Experience, la mejor banda del momento. Hay quien opina no obstante que es un disco menos explosivo que su disco anterior, demasiado experimental, y que se encuentra un poco por debajo de su álbum debut, pero sea como sea es otro imprescindible y memorable disco que consolidó su liderazgo a nivel mundial. En mi opinión, si en su primer disco está el Hendrix más auténtico y puro, en este segundo trabajo encontramos a un guitarrista más sutil y más interesante, lo uno por lo otro, ambos son dos obras maestras. 

Las canciones que más me gustan son "Wait until tomorrow", una relajada pieza pegadiza que demuestra las dotes de compositor de Hendrix y la que cierra el disco "Bold as love", esta completísima muestra de Blues de tempo lento, con un Hendrix muy sosegado e inspirado, utilizando todo tipo de efectos sonoros en el impresionante solo final.




A finales de 1968 y en plena efervescencia creativa, lanzan su tercer trabajo, "Electric Layland", un disco doble muy ambicioso, en el que un entusiasmado Hendrix, cobró quizá demasiado protagonismo, interviniendo en las labores de producción e invitando a sus amigos a las sesiones de grabación, lo que produjo un importante caos que no gustó al productor, ni a la discográfica. En una entrevista posterior un directivo dijo que aquello parecía más una sala de fiestas, que un estudio de grabación. Sea como fuere Hendrix, estaba en su momento más alto, todo le salía bien y el disco alcanzó fácilmente el número 1 en USA.

A pesar de las buenas críticas y de que el público estaba absolutamente rendido, el álbum es algo irregular y se ve perjudicado por algunos excesos, como por ejemplo las duraciones de algunas canciones, especialmente "Voodoo Chile" en la que la psicodelia se adueña y ensombrece al Blues, rompiendo el equilibrio con el que había manejado anteriormente ambos estilos y "1983 (A merman I Should turn to be)", que arranca con un magnífico riff, de tempo lento, pero que deriva en una pieza psicodélica innecesariamente larga e inconsistente, lo que no impide que por momentos sea un excelente tema. Pero también es un álbum muy brillante, por ejemplo cuando aparece la versión del temazo de Dylan "All along the watchtower" o la canción "Gypsy eyes", en la que se aprecia uno de los aspectos más interesantes de la creatividad de Hendrix, que fue su interés por fusionar el blues Rock y el funk, con bastante buen criterio y acierto. Voy a compartir "All along the watchtower", porque es uno de los momentos cumbres de su carrera, una versión que alabó hasta al propio Dylan, cosa poca habitual en el de Minnesota. 



Pero no me resisto a incluir mi tema preferido del disco que es "Crosstown Traffic", una pieza corta de impecable factura, con un sensacional riff y una gran compenetración de toda la banda.




En los meses posteriores a la publicación del disco, se empiezan a observar los primeros atisbos del declive que iba a experimentar Jimmy Hendrix, que se manifestaron primero por el deterioro en las relaciones con sus compañeros de grupo, especialmente con Noel Redding y posteriormente con la marcha del productor Chas Chandler, circunstancias que desembocaron en la disolución de la banda a mediados de 1969. A pesar de todo, Hendrix seguía en lo más alto y era el músico mejor pagado y deseado por todos los festivales. Así las cosas, llegó el celebérrimo festival de Woodstock de 1969 y como no podía ser de otro modo, Hendrix fue el cabeza de cartel. A pesar del importante elenco de estrellas que participaban en el evento, la mayoría del público había acudido para ver a Hendrix. La actuación fue memorable, siendo uno de los momentos más emocionantes y electrizantes de todos los años ´60 y eso que ya no estuvo acompañado de sus compañeros de la Jimmy Hendrix Experience.

Después del Festival de Woodstock hasta su muerte, ocurrido casi un año después, Jimmy Hendrix se acompañó de un nuevo power trío junto a sus amigos Billy Cox al bajo y Buddy Miles en la batería, que se llamó Band of Gypsys. Otra gran banda que logró perpetuar el pulso y el buen tono que aún conservaba Hendrix. El grupo publicó sólo un disco en directo, que gustó a la crítica y al público, pero que del que Hendrix no quedó satisfecho. De cualquier forma es su testamento musical, su último trabajo publicado en vida, antes de la galopante decadencia que experimentó a partir de la primavera de 1970.  

Durante casi todo el año 1970, estuvo haciendo giras por EE.UU, llegando a Europa a finales de Agosto. Si en los conciertos dados en USA, ya dio síntomas de agotamiento y desinterés, en Europa, se le vio ausente y absolutamente desmotivado. El 2 de Septiembre tras cancelar un concierto en Alemania declaró: "Llevo muerto mucho tiempo". Desgraciadamente como si fuera una premonición, el 17 de septiembre de 1970, Jimmy Hendrix moría en Londres, la ciudad que le lanzó a la fama. La causa oficial del fallecimiento fue un colapso por intoxicación por barbitúricos y alcohol. Triste final para la figura más legendaria del Blues Rock, quien con tan solo 27 años, había dado un vuelco a las raíces del Rock, y cuya influencia en las bandas de Blues o Hard Rock es invaluable. Su carrera artística, breve y a la vez fulgurante, pasando del anonimato a ser la figura más importante del Rock, desequilibró a una persona tan joven, que como tantas otras estrellas, cayó en el mundo del alcohol y la drogas, y no supo o no pudo asimilar el éxito y la fama. Paradigma del rockero que vivió rápida e intensamente y que muere en su mejor momento, su legado marcó un estilo de vida y una forma de entender el Rock. 

Muchos admiradores y críticos han especulado a lo largo de los años con lo que hubiera sucedido si Jimmy Hendrix hubiera continuado con vida en la década de los ´70. En general se cree que hubiera intentado acercarse a las círculos del Blues y el Jazz, donde ya había entablado amistad con el monstruo de la trompeta, Miles Davis. Otros apuntan a que se hubieran decantado por internarse en el funk y el soul, opción bastante probable. Pero quien sabe, a lo mejor se habría decidido por ambas posibilidades a la vez, en cuyo caso, se habría convertido en el músico más completo de Rock. En mi opinión y con independencia del camino que hubiera seguido, creo que Hendrix hubiera madurado lo suficiente como para superar los excesos propios de la juventud, y de ese modo ofrecer lo mejor de sí mismo, más allá de estilos y modas. Una pena que nada de esto terminara por ocurrir. 


Valoración de su discografía:


The Jimi Hendrix Experience
Jimi Hendrix/Band of Gypsys


Nacho Díez

sábado, 4 de julio de 2026

Años 60. The Moody Blues y el inicio del Rock sinfónico

El grupo del que voy a hablar hoy es importante por varios motivos, pero el de mayor peso es por haber sido los precursores del Rock Sinfónico. Me estoy refiriendo a The Moddy Blues, la banda que dio el pistoletazo de salida a este género, caracterizado por mezclar elementos de la música clásica con el Rock. Corría el año 1967, y algo se estaba cociendo en la industria y en los grupos británicos que estaba favoreciendo la aparición de este nuevo y atractivo estilo musical. En efecto, el fenómeno que tuvo sus orígenes en el Reino Unido, llegando a EEUU posteriormente, pareció afectar a todas las grandes bandas del momento, los Beatles con "Sgt, Pepper´s", The Who con "The Who sell out" o Procol Harum con su álbum debut, experimentaron de un modo u otro, con el mismo modelo basado en la fusión del Rock con la música culta. No es por tanto un suceso aislado, sino consecuencia de interés por dotar a la música popular juvenil de una solidez que le permitiera salir de su encasillamiento como música de entretenimiento y convertirse en algo más, un medio apto y suficientemente importante como para servir de soporte al incipiente movimiento contracultural. Por tanto, en esto estaba interesados tanto la industria, como los propios músicos. El mérito de los Moody Blues consistió en lograr dar forma definitiva a esa idea con su histórico álbum "Days of future passed". 

Pero vamos poco a poco, porque los inicios de The Moody Blues no fueron nada prometedores y poco tiene que ver con lo que estoy apuntando. La formación inicial estaba compuesta por Denny Laine como guitarra principal, Ray Thomas, voz principal, Mike Pinder en los teclados, Clint Warwick al bajo y el baterista Graeme Edge. Su primer disco "The magnificient moodies" de 1966,  es como solía ser habitual, una recopilación de versiones de clásicos del Rythm´Blues, adaptadas al estilo Beat, sin apenas canciones propias y no pasa de ser un trabajo bastante menor y poco representativo del grupo. El disco supuso un fracaso a pesar de las buenas relaciones que tenía Denny Laine con Paul McCartney, quién ayudó a la promoción del disco. Tan solo cabe destacar una interesante versión de "Go Now" de Larry Banks, con un arreglo notable de piano a mitad de canción, que apuntaba las cualidades de Mike Pinder. Los malos resultados que cosecharon con el disco provocaron la salida de Denny Laine, quien años más tarde se incorporó a "Wings", el proyecto musical que formó Paul McCartney con su esposa tras la disolución de los Beatles. Laine fue sustituido por Justin Hayward, quien precisamnete se convirtió en el máximo compositor del grupo y su miembro más representativo.  El bajista John Lodge, por su parte reemplazó a Clint Warwick, conformándose así, la formación clásica del grupo. Uno de los aspectos más interesantes de estos renovados Moody blues es que todos y cada uno de los miembros del grupo componían y cantaban, circunstancia que aportó una gran riqueza de matices a su discografía.

The Moody Blues iniciadores del Rock sinfónico

Así las cosas y con graves aprietos económicos, el grupo decidió cambiar completamente de rumbo, introduciéndose en la psicodelia, a través de algunos singles. Fue en esta situación transitoria, cuando el sello Decca, interesada en promocionar un nuevo técnica de sonido, el "DSS" o Deramic Sound System, con la que pretendían poner de manifiesto todas las capacidades de sonido estéreo, les ofreció la posibilidad de grabar un álbum que fuera una adaptación de la novena sinfonía de Dvorak. En la discográfica pensaron que lo más idóneo para sus fines, era realizar una grabación que fusionara el Rock y música sinfónica, incidiendo en ese nuevo estilo con el que las grandes bandas estaban experimentando. Así fue como surgió en 1967 "Days of future passed", un disco que cambió la historia del Rock. Había nacido el Rock sinfónico. 
Pero las cosas inicialmente no fueron exactamente así, el grupo prefirió hacer algo similar a lo que proponía Decca, pero no lo mismo, así fue como decidieron grabar unas composiciones propias, pero acompañadas con una orquesta de música clásica. Sea como fuere, se trataba de algo sin precedentes y los directivos de Decca aceptaron la propuesta. 

Una propuesta tan atrevida y diferente como la de "Days of future passed" trajo como consecuencia que el disco no tuviera un gran éxito, a pesar de ser inmediatamente reconocido por la crítica como uno de las obras esenciales del año. "Days of future passed" pasará a la historia también por ser el primer álbum en el que se empleó conn gran éxito, un instrumento de teclado maravilloso llamado Mellotron, que posteriormente se convirtió en una de la referencias sonoras de los grupos psicodélicos y del Rock progresivo. El mellotron, gracias a su sistema polifónico, puede reproducir el sonido de un conjunto orquestal de cuerdas o de los coros de una orquesta clásica, lo que en cierto modo por otra parte, suponía un importante ahorro de costos y una simplificación logística para las actuaciones en directo. Por ello, el mellotron tuvo una importancia decisiva para el desarrollo del Rock progresivo y sus subgéneros asociados.

Ejemplar de Mellotron M-400

Con respecto al disco, hasta el cuarto tema, que es una magnífica pieza psicodélica introducida por una obertura orquestal, el disco está formado por canciones acompañadas por la orquesta, tal y como querían en Decca, pero a partir de la quinta canción, las composiciones emplean más el mellotron y se apoyan menos en los interludios orquestales. Tal vez el tema más interesante del disco sea "The afternoon" dividida en dos secciones diferentes, un novedoso sistema que fragmentaba los temas largos en varias partes, idea que luego fue empleada por muchas bandas de Rock progresivo. Para mí es el claro antecedente del Rock sinfónico, rica en instrumentación, ritmos y melodías, es sin duda un tema adelantado a su tiempo, aunque el tema estrella del disco y de toda la historia de los Moddy Blues es sin duda, "Nights in white satin", uno de los temas más famosos de los ´60, que es un pedazo de obra maestra que aún pone los pelos de punta por su sensibilidad, su belleza, y la voz imponente de Justin Hayward, maravillosamente acompañada por el mellotron de Mike Pinder y un solo de flauta a cargo de Ray Thomas inolvidable. Clásico imprescindible 

Tal vez la única pega que se puede dar al disco es que no consigue fusionar la música clásica con el rock, sino más bien combinarla. De cualquier modo lo que sí logra es incorporar la psicodelia, muy presente a lo largo de todo el disco, al incipiente Rock sinfónico, definiendo así el soporte sonoro que finalmente fue la base del nuevo género. 

En su siguiente álbum de 1968 "In Search of the lost chord", confirmaron la senda que habían comenzado con "Days of future passed", obras conceptuales que mezclaban a la perfección melodías dulces o nostálgicas, pero muy psicodélicas, con el Art Rock, término que fue una de las denominaciones más habituales para referirse al Rock sinfónico. Dejando atrás la compañía orquestal, el mellotron cobró aún más protagonismo, pero también los instrumentos de viento, especialmente la flauta y el oboe, que junto la preciosa y profunda voz de Justin Hayward, conforman el sonido del disco. Todos estos ingredientes, le convierten para mi gusto, en su trabajo más valioso y equilibrado. 
Por otra parte estamos en 1968 y la influencia del misticismo y de la música India se dejan notar, The Moody Blues no fueron menos y decidieron incorporar el sitar y la tambura en el disco, como en el caso de la canción más lisérgica y tal vez la mejor del disco "Legend of my mind", o la que cierra el álbum, de titulo inequívoco "Om". Otro de los temas fascinantes es "The best way to travel" con el que recuerdan mucho a los Pink Floyd de la etapa de Syd Barrret, divertida, ingeniosa, ácida, misteriosa, un clásico de folk psicodélico de los que The Moody Blues fueron uno de los grandes exponentes. 



Con su siguiente trabajo, de 1.969 "On the threshold of a dream" obtuvieron el Nº1 en U.K. gracias a seguir con la fórmula que les había llevado al éxito, una mezcla de misticismo  psicodélico y Rock sinfónico. Es un disco más experimental e innovador que sus precedentes, con una instrumentación rica y variada, en la que vuelven a desatacar la flauta y el mellotrón y que incluye filtros en la voces, efecto que causó furor en los años siguientes. También es destacable la utilización pionera de sintetizadores, para generar atmósferas envolventes. Pero a pesar de todo, particularmente es un disco que no me gusta demasiado, le veo falto de creatividad e imaginación, y es que para que un disco funcione no basta con la mera innovación, es necesario algo de garra y mucha alma, y esto es algo de lo que adolece este disco, demasiado ensimismado en el siempre autocomplaciente espíritu hippie. Es más creo que a partir de este disco, The Moody Blues se acomodaron en su sonido particular y no fueron capaces de progresar, ni aportar nada novedoso. En cualquier caso, el éxito y la consolidación de la banda, favoreció la eclosión del Rock sinfónico y progresivo, que en este año 1969, se convirtió en el género más prestigioso y con más futuro del Rock, además de la referencia a seguir para cualquier grupo que quisiera reconocimiento y reputación. 

"To our children´s children´s children" es el último álbum de la banda en la década de los ´60, grabado apenas seis meses después de su anterior disco, en un momento en que la banda estaba en su máximo apogeo y actividad. Se trata de una vez más de un álbum conceptual, en este caso dedicado a la llegada del hombre a la Luna que acababa de suceder unos meses antes. Es un disco nuevamente irregular, con momentos muy buenos y otros más bien flojos, lo que provoca que en ocasiones adolezca de la misma falta de brillantez que "On the threshold of a dream", por estar demasiado acomodado a la receta que les había llevado al éxito, haciendo que el grupo no termine de evolucionar hacia sonidos y propuestas diferentes. No obstante existen temas interesantes como el instrumental "Beyond", que ofrece un sugerente y evocador sonido de sintetizadores, la épica y vibrante  "Gypsy" y por encima de todos, el tema que cierra el disco que es para mí una de las grandes piezas de los Moody Blues, "Watching and waiting", balada preciosa, elegante y emotiva, en la que destaca nuevamente la preciosa voz de Justin Hayward, y el mellotron. Sin duda uno de los primeros himnos del Rock Sinfónico, que probablemente influyó notablemente en esa balada antológica de King Crimson, titulada "Epitaph". 




The Moody Blues continuó siendo un grupo de referencia dentro del Rock sinfónico aunque fue superado por otras muchas bandas, que supieron adaptarse mejor al sonido de los´70. Abanderados de las baladas intimistas, es un grupo al que nunca se le estará suficientemente agradecido por haber introducido el Mellotron en el Rock con tanto acierto y porque sin ellos, tal vez el Rock sinfónico no hubiera aparecido. 


Valoración de  su discografía durante los ´60:


Nacho Díez

sábado, 13 de junio de 2026

Años 80. Roxy Music. Glamour, elegancia y distinción

Hoy voy a hablar de Roxy Music, un grupo literalmente fuera de serie, únicos y muy originales, sobre todo en sus inicios, que me hace mucha ilusión traer al blog, aunque vaya a analizar su última y breve, pero muy exitosa etapa de los '80. No solo me alegra hablar de ellos porque sea una banda que aprecio mucho, sino sobre todo porque hace ya bastantes años, sus propuestas atrevidas, diferentes e incluso irreverentes en lo musical, para quien veníamos del Rock progresivo, fueron determinantes para abrirme a otras opciones musicales, hasta el punto de cambiar mi forma de escuchar el Rock, algo que me pasó también cuando empecé a escuchar a David Bowie, con quien guardan muchas similitudes.

Detrás de una aparente frivolidad y actitud desenfadada, con un comportamiento en ocasiones socarrón, se escondía un colectivo de músicos excepcionales, con muy buenas ideas y mucho talento, entre los que sobresalía quien estaba al mando de los teclados y sintetizadores, el gran mago de la música electrónica, minimalista y de vanguardia, Brian Eno, quien posteriormente desarrolló una carrera en solitario brillantísima y que muy pronto se convirtió en la referencia fundamental no solo de los géneros que acabo de mencionar, sino también del ambient o la new wave, en definitiva, uno de los grandes genios que ha dado la historia de la música popular de la segunda mitad del siglo XX, y que ha sido guía y modelo para numerosos grupos y artistas. Además de Brian Eno, en Roxy Music, estaba Phil Manzanera, para mi gusto, un guitarrista con una clase enorme y un feeling envidiable, Andy Mackay, un saxofonista fabuloso, que ha dotado al grupo de uno de sus sellos de identidad sonoro, Paul Thompson en la batería, Graham Simpson en el bajo y para el final he dejado al otro gran pilar junto con Brian Eno de Roxy Music, que es otro Brian, Brian Ferry, un carismático cantante, considerado el gran "gentleman" del Rock, cuya peculiar voz es sin ninguna duda el elemento distintivo del estilo de Roxy Music que les hace inconfundibles. Gran artista y comunicador de emociones, en seguida se ganó la admiración del público que acudía a sus conciertos, por sus bailes y conducta histriónica y muy divertida. Recomiendo que veáis algún vídeo de la etapa de los años '70 de Roxy Music y contemplar a Bryan Ferry, porque verdaderamente es un espectáculo. A todo esto hay que añadir unos atuendos extravagantes y futuristas que han sido identificados con el glam, aunque yo creo que esto es más que nada por equipararlos con un género.

Refinamiento, clase, encanto o glamour son calificativos que sirven para hacerse una idea del universo artístico de Roxy Music, un grupo que era capaz de ser totalmente "fashion" y decadentes al mismo tiempo. De hecho, el término "Roxy" es una construcción que surge de la combinación de las palabras Rock y sexy, con eso está dicho todo.

Pero lo más llamativo y curioso de Roxy Music, es que en el fondo eran mucho más serios de lo que aparentaban a primera vista, sobre todo musicalmente hablando, sin por ello dejar de ser totalmente transgresores con los mismos géneros que interpretaban, por que otro aspecto muy importante de Roxy Music es que eran altamente eclécticos, y por supuesto absolutamente heterogéneos y heresiarcas, en pocas palabras eran absolutamente geniales. La forma en que afrontaban los estilos que tocaban, siempre alejados de cualquier purismo dogmático, y provistos de gran ingenio, les hace ser absolutamente irrepetibles, rompiendo totalmente con todos los esquemas que hasta entonces habían reinado en el Rock.

Interior del álbum "For Your Pleasure" de 1973

Encuadrados en sus primeros años dentro del glam rock, esto es puramente anecdótico si tomamos en consideración la diversidad de géneros que han sido capaces de incluir en su repertorio, pues igual que hacían canciones con ritmos de Rock and Roll muy bailables, podían sin despeinarse hacer composiciones complejas de rock progresivo y de música de vanguardia. Este último aspecto no debe sorprender, puesto que de hecho, Brian Ferry fue candidato en 1972 a ser vocalista de la banda más importante de Rock progresivo de todos los tiempos, King Crimson. Aunque finalmente fue descartado, entabló muy buena amistad con los miembros del grupo, quienes conscientes del talento de Brian Ferry, fueron mentores suyos e incluso le ayudaron a dar sus primeros pasos con Roxy Music, proporcionándoles los contactos necesarios para publicar su primer Lp con el sello discográfico E.G.Records, algo que proporcionó mucha reputación a la banda. Por cierto que de esa relación surgió una estrechísima colaboración entre Robert Fripp, el líder legendario de King Crimson y Brian Eno, que en los siguientes años publicaron varios discos experimentales juntos, que son considerados cruciales para la evolución de la historia del Rock experimental, pero eso es otra historia y será contada en otro momento.

No voy a extenderme demasiado en la historia del grupo durante los años ´70, cuyo acontecimiento más relevante fue la salida de Brian Eno después de la grabación de su segundo Lp, "For your pleasure" en 1973. Es imposible ni imaginar que pudiera haber sucedido si Brian Eno hubiera seguido en la formación de Roxy Music, pero su presencia en el grupo chocaba con el liderazgo de Brian Ferry, y es que ya se sabe que no se lleven bien dos gallos en un gallinero y Brian Eno, tenía suficiente talento, personalidad y sobre todo ideas tan nuevas que ni si quiera encajaban en Roxy Music. Soy de los que opina que la marcha de Brian Eno, perjudicó al grupo como no puede ser de otro modo, pero no es menos cierto que el resto de miembros tenían facultades de sobra para continuar como así  hicieron, manteniendo un altísimo nivel de calidad en su discos, si bien es cierto que poco a poco a poco fueron abandonando gradualmente sus postulados más experimentales y vanguardistas por música más próxima al Pop o incluso a la música bailable, cuyo mayor exponente fue el álbum "Manifiesto" de 1979. Lo que está fuera de toda discusión es que gracias a Roxy Music, el Pop Rock evolucionó hacia referentes imprevistos, ejerciendo una influencia invaluable que les ha convertido en una de las bandas más prestigiosas del Rock. 

Después de la publicación de "Manifiesto", su último disco de los ´70, el grupo se desmembró, quedando del grupo solamente tres de los miembros fundadores, Andy Mackay, Phil Manzanera y como no, Brian Ferry. En 1980, los nuevos Roxy Music, convertidos en trío graban el séptimo álbum de su discografía y primero de los ´80 "Flesh and Blood", con el que alcanzaron el nº1 en U.K. con un sonido impecablemente contenido y depurado, producto de una banda que demuestra en todo momento tener el dominio total sobre la composición, para lo cual, se rodearon de un buen elenco de músicos de sesión. Lejos quedan sus propuestas vanguardistas de la década anterior y a las que nos tenían acostumbrados, para ofrecer a cambio una música mucho más pop, pero no por ello de calidad inferior. 

Todo el disco está articulado en torno a baladas suaves y agradables que generan atmósferas románticas manejando a la perfección el tempo musical y el feeling. Fundamentalmente se trata de un sonido new wave con algún coqueteo con la música disco, aunque en mi opinión es cierto que se echa en falta un poco más de riesgo y experimentación. Da la impresión de que es como si hubieran pensado que ya lo habían logrado todo y en su etapa final, quisieran únicamente alcanzar la serenidad y el sosiego que nunca ates habían tenido. 

El disco arranca con una magnífica versión del tema de Wilson Pickett, "In the midnight hour" a la que sigue uno de los platos fuertes del Lp “Oh yeah”.  Los mejores temas son “My only love”, con Phil Manzanera demostrando que es uno de los guitarristas más sólidos británicos, “Rain Rain Rain” un relajado reagee fusionado con new wave, y la mejor canción que es la que cierra el álbum, “Running wild”, con un gran arranque al saxo de Andy Mackay, que tras un desarrollo instrumental de primer nivel, concluye con Phil Manzanera erigiéndose en un auténtico titán de la guitarra, un tema a la altura de su época dorada, que recuerda a la cadencia lenta tan característica de las piezas largas de sus primeros discos de los ´70. Aquí os la dejo.


El testamento de Roxy Music no podía ser una obra más impresionante. Desde el primer momento se convirtió en un álbum de leyenda, en el que solo el tema homónimo "Avalon" y "More than this" merecen una entrada para sí solas. Con su última obra, alcanzaron la gloria absoluta, con varias semanas seguidas en el número 1 de álbumes de UK y todo el año 1982 presente en la lista, todo un hito.

"Avalon" es un Lp hecho a la medida de Brian Ferry, en la que los otros dos miembros del trío supervivientes, se ponen al servicio del gran cantante. De principio a fin, todos los temas están perfectamente arreglados, con un producción impecable, en la que se nota y mucho el trabajo del productor Rhett Davis, que contaba con  una acreditada carrera, en la que ya había trabajado con Génesis, Dire Straits, Talking Heads, B-52´s, los mismísimos King Crimson o el propio Bian Eno. "Avalon" es para quien lo escucha un auténtico placer por el sonido tan pulido que despliega, por medio de unas atmósferas sutiles, etéreas y lujosas al mismo tiempo. 

El disco se aleja totalmente de sus antiguas propuestas experimentales y se sumerge en un Rock plácido y perfectamente construido, con una música serena y madura, totalmente equilibrada, hecho a base de baladas que muestran el talento compositivo de Brian Ferry, quien lograr transmitir una gran nostalgia romántica a todo el disco, y es que con "Avalon", Roxy Music edificaron un monumento al romanticismo adaptado a la música pop de los ´80, lo que le convierte en un disco atemporal que no pasa de moda.

Estamos por tanto ante un disco muy calmado que recuerda a lo que ahora se llama “Chill Out”, aderezado magistralmente con elementos de la "new romantic", género en el que dejaron una gran huella, sobre todo en Spandau Ballet. Los mejores calificativos que definen a "Avalon" serían siempre sinónimos de glamour, elegancia, encanto y distinción. 

“Avalon”, fue tan relevante para su época, que con él fundaron casi sin quererlo un género nuevo del que son pioneros absolutos, el “sophisti pop”, o pop sofisticado. El perfecto ensamblaje y el dominio del tempo a la hora de componer las canciones en que los instrumentos entran cuando tienen que entrar, demuestra el talento de los tres músicos y su buen gusto. La voz cautivadora de Brian Ferry te atrapa y te envuelve en cada tema, en un disco que contiene atmósferas sutiles y etéreas, como la delicada y exquisita pieza instrumental "India". 

El álbum además cuenta con una portada sensacional en la que en primer plano aparece la espalda de un guerrero junto a un halcón, con un fondo brumoso y un lago, una portada crepuscular que evoca a un héroe de otros tiempos y en la que todo destila un carácter épico, que parece sacado de una escena del romanticismo. La portada transmite el final de la era de un guerrero, en lo que a todas luces es en el fondo una símbolo del testamento de Roxy Music, unos auténticos músicos de leyenda que se despedían para siempre y lo sabían. Evidentemente el disco está haciendo referencia a la mítica isla de la mitología celta habitada por hadas entre las que se encontraba Morgana, y donde herido en su última batalla, pero no muerto, el rey Arturo descansa para siempre, una bellísima metáfora que pretende simbolizar que "Avalon" no era la muerte del grupo, sino una retirada a un lugar inmortal, donde descansar de la frenética y alocada carrera musical que habían tenido.


Espectacular portada del álbum "Avalon" de 1982

“More Than This”, una balada antológica, es el paradigma de la canción romántica que expresa con serenidad, la nostalgia de la pérdida de la persona amada a un nivel que muy pocos grupos están a la altura de poder alcanzar. Sensacional la voz cautivadora, envolvente y aterciopelada de Brian Ferry. Para el vídeo, he escogido poner el que contiene imágenes de la película de Sofía Coppola "Lost in Traslation", de la que formó parte de la banda sonora. La canción es tan buena que consigue que hasta un actor tan malo como Bill Murray funcione bien, disfrutarla porque es toda una gozada. 


 
“Avalon” el tema que da al título al álbum tampoco se queda corto, un prodigio de instrumentación y acoplamiento impecable de todo el grupo, para hacer una balada memorable de corte lírico, muy evocadora y melancólica,  con la que se puede apreciar la madurez a la que habían llegado como grupo y en la que se puede disfrutar del Brian Ferry más dandy.



Pero la historia de Roxy Music no daba para más y se acabó con esta gran obra maestra del pop. Cada cual siguió su camino, Andy Mackay, se dedicó a la enseñanza de música, Phil Manzanera grabó buenos discos en solitario, colaborando con amigos como el superbajista John Wetton, y una curiosidad en 1990, produjo el álbum de Héroes del Silencio, "Senderos de traición", un lujo para el grupo español, que sin duda ayudó a aumentar su reputación. Brian Ferry inició una carrera en solitario con la que cosechó muy buenos resultados, continuando con el estilo romántico y sofisticado que anticipara con sus dos discos de Roxy Music en los ´80, ganando en prestigio y reconocimiento mundial y convirtiéndose en uno de los grandes solistas del pop.


Valoración de su discografía en los ´80:

-Flesh and Blood (1980)    7 PUNTOS

-Avalon (1982)                   8 PUNTOS


Nacho Díez