domingo, 25 de enero de 2026

Años 60. Manfred Mann y The Spencer Davis Group. El Blues Rock Británico II

En la anterior entrada estuvimos viendo a la que en mi opinión es la banda más representativa del blues rock británico. Hoy vamos a ver a dos grupos que también fueron muy importantes en este género aunque no fueran tan puros como los Bluesbreakers de John Mayall. 

Pero antes de hablar de ellas, me gustaría dar unas breves pinceladas sobre las características del Blues Rock, una etiqueta evidentemente muy amplia en la que caben muchos subgéneros y que como todo lo que rodea a la esencia misma del Rock, no deberíamos ver como un estilo puro. Nada más lejos de la realidad del Rock que considerar que éste es una música homogénea, ya que su naturaleza radica en el mestizaje y cruce de numerosos géneros y subgéneros de la música popular del siglo XX. En efecto el Blues Rock es un subgénero muy interesante, pero en absoluto es simplemente la suma de los estilos que componen su nombre, sino que contiene mezclas de otros subgéneros que vienen a enriquecer el resultado final, a lo que hay que añadir el matiz propio que cada grupo aporta, el cual en la mayoría de las ocasiones está acompañado del virtuosismo de sus instrumentistas. Por otra parte, el Blues Rock dio lugar a toda la amalgama de subgéneros de Rock duro que llegaron hasta el Heavy metal.

El Blues Rock del Reino Unido, surgió de la fascinación que muchos músicos ingleses tenían por los bluesman negros más próximos al "Chicago Blues" entre los que destacan monstruos como Muddy Waters, Elmore James, John Lee Hooker o Freddie King, por nombrar tan solo unos pocos. De esta admiración surgieron músicos como Alexis Korner al que se considera el padre del "Blues británico", no del Blues Rock, sino del Blues sin más.  

Muddy Waters, uno de los más importantes de representantes del "Chicago Blues"

Al igual que el Chicago blues, el Blues Rock se caracterizó por la presencia mayoritaria de la guitarra eléctrica por encima de otros instrumentos muy importantes para el blues, como es el piano, al que hay que añadir en la mayoría de los grupos el acompañamiento con la amónica. Las guitarras eléctricas protagonizaban el sonido del Blues Rock por medio potentes riffs y abundantes solos, aunque con el tiempo esta última característica se amplió a casi todo el resto de instrumentos, incluyendo la propia batería, al modo en que lo hacen los grandes conjuntos de Jazz. Desde el punto de vista de la estructura, el Blues Rock emplea por lo general las formas del Blues clásico de doce compases con la típica progresión de acordes I-IV-V, pero de forma mucho más acelerada, potente y enérgica, con un sonido de guitarra más distorsionado. En realidad, desde el punto de vista estrictamente musical, el Blues Rock, como luego lo sería el Heavy Metal respecto del propio Blues Rock, es una degeneración del Blues clásico, pues aunque no altera sus estructuras básicas, las transgrede ampliamente. El Blues Rock utiliza diversos métodos para obtener un sonido saturado y denso en las guitarras eléctricas, por ejemplo el "pedal wah wah" cuyo máximo exponente fue Jimmy Hendrix. Otra forma con la que conseguían distorsionar el sonido de la guitarra era con otro tipo de pedal, en este caso el "Pedal Fuzz" o por medio de las pastillas "sustainer", con las que se puede prolongar una nota cuanto se quiera. Para lograr un efecto muy marcado de vibración, era muy usual presionar las cuerdas moviéndolas al mismo tiempo o utilizar la palanca de trémolo, una pieza que sale del puente y que al presionarla estira o afloja las cuerdas, produciendo un efecto de "vibrato". 

El Blues Rock además tomó prestado del Beat, un ritmo más marcado y menos melódico que el del Blues tradicional. Esta mezcla de Blues y Beat es finalmente lo que aporta al Blues Rock la apariencia que hoy identificamos con el Rock mas común que todo conocemos.

Palanca de trémolo


Pedal wah wah


Pedal Fuzz


Y ahora sí, sin más preámbulos paso ya a hablar Manfred Mann y The Spencer Davis Group.

Voy a comenzar por el primero de estos grupos en aparecer que fue Manfred Mann, una banda que se configuró en torno a su miembro fundador, un teclista con muy buena formación de origen sudafricano, que empezó tocando jazz en su país natal y cuyo nombre precisamente coincide con el del grupo, es decir, Manfred Mann. En este sentido, Manfred Mann supone una excepción a la regla según la cual el Blues Rock se sustenta sobre la guitarra eléctrica. Tal vez por eso Manfred Mann sea una de las bandas más próximas al jazz del Rock británico de los 60.

Manfred Mann en los años 60
                                    
 

Su historia comienza cuando el músico Manfred Mann, decide mudarse al Reino Unido, por los problemas derivados de su oposición al apartheid. Afincado en el Londres de 1962 inmediatamente contactó con otros músicos para formar el grupo, todos ellos buenos instrumentistas y solventes compositores, entre los que destacan el vocalista Paul Jones, que también tocaba la armónica o el baterista y en ocasiones vibrafonista Mike Hugg. No obstante, el grupo tuvo muchos cambios de personal producto de la evolución de su música sobre todo a partir de los años 70. Como consecuencia de ello a Manfred Mann le ha sucedido lo que a muchos otros grupos que han tenido esta inestabilidad permanente en sus miembros, una trayectoria en ocasiones errática en la que no termina de tener un estilo definido y en la que tampoco ningún músico decide tomar las riendas del grupo, lo que repercutió inevitablemente en una calidad inferior a lo que cabría esperar de una banda tan original y con músicos tan buenos.

De cualquier modo, Manfred Mann comenzaron su andadura en el año 1964 y hay que decir que tuvieron suerte, además de ser enseguida considerados uno de los grupos más representativos del Blues británico, saltaron a la fama por que una canción suya de título "5-4-3-2-1" fue escogida para ser la sintonía de un programa de divulgación de música pop. La verdad es que mejor carta de presentación no podían haber conseguido. Con el mercado británico asegurado, se lanzaron a la conquista de EEUU, convirtiéndose en uno de los grandes grupos de la "invasión británica". Con este idea, decidieron especializarse en la grabación de versiones de temas de grupos de Estados Unidos. No es la etapa más característica del estilo auténtico de Manfred Mann pero les valió para promocionarse por ejemplo con esta estupenda interpretación de la archiconocida "Do wah diddy diddy", del grupo "The Exciters", con los que alcanzaron el número uno y que reproduzco a continuación, seguro que os suena un montón.


Tras el éxito que les proporcionó esta fórmula y probablemente por la presión de su manager, continuaron haciendo interpretaciones de canciones de artistas estadounidenses, aunque decidieron centrarse prácticamente de forma exclusiva en temas de Bob Dylan.

Este es otro problema que tuvo Manfred mann, en vez de dedicarse a hacer la música a la que estaban llamados que era un Blues rock con tintes jazzísticos, optaron por especializarse en hacer singles de versiones, bastante buenas todo hay que decirlo, a la vez que grababan álbumes en los que se mezclaba su peculiar forma de entender la música, con temas más convencionales de tipo beat o incluso psicodélicos, todo lo cual derivó en una falta de personalidad que perjudicó mucho a la calidad general del grupo como he comentado antes. También es llamativo que los teclados no hayan sido los protagonistas indiscutibles del sonido del grupo, así como que no valoraran la posibilidad de incluir improvisaciones en muchos de sus temas, habida cuenta de la calidad que atesoraban los miembros de la banda.

Posteriormente con la llegada de los setenta y la incorporación de nuevos músicos, se apuntaron con buen sentido a los géneros más próximos al art rock, acercándose en ocasiones al Jazz rock y al Rock progresivo. 

Con respecto a la década de los '60 que es lo que nos interesa, quizás sus mejores LP's, sean los dos primeros, en especial el segundo "Manfred Mann mann made" en el que ofrecen su estilo más genuino y que más se ajustaba a lo que se esperaba de ellos, una música interesante y algo sofisticada, en la que se podía apreciar toques de blues y jazz, con la peculiaridad de emplear instrumentos bastante alejados del Rock, como son el vibráfono o la flauta. 

Dos buenas muestras de lo que estoy comentando son dos piezas instrumentales del disco tituladas "The abominable snowmann", en el que van apareciendo sucesivamente de manera muy inteligente el saxofón, el órgano hammond, la guitarra eléctrica y el vibráfono. Un buen tema jazzístico que se deja escuchar con gusto.



Y "Bare Hugg", en la que el diálogo inicial entre la flauta y la batería es francamente sorprendente y bien trabajado, perfectamente secundado a medida que avanza la pieza, por el vibráfono y el órgano hammond nuevamente.



De quién voy a hablar a continuación, es de otra interesante agrupación, The Spencer Davis Group, semillero de bandas que fueron muy importantes, como el super grupo Blind Faith y Traffic, que ya mencioné cuando hablé de Donovan y esto consecuencia de haber contado en sus filas con la presencia de Steve Winwood, uno de los cantantes más alabados del pop británico cuya extraordinaria y personalísima voz, próxima al soul, me recuerda en ocasiones a la de Peter Gabriel.

No obstante el grupo debía su nombre a su miembro fundador Spencer Davis, un más que solvente guitarrista de Rythm&Blues, que poseía una especial habilidad para fusionar Rock and Roll con el sonido beat. De cualquier modo el género al que más se aproximaron The Spencer Davis Group fue una mezcla de Blues y Soul muy original, que les acercó a lo más alto de las listas con dos temas de 1966 "Keep on Running" y la fabulosa "Gimme some lovin", en la que un inspiradísimo Steve Winwood, que también es un fantástico teclista, demuestra porque rápidamente se convirtió en uno de los grandes cantantes del Rock  británico. Es un tema vibrante, concebido para disfrutar de él con mucha intensidad. Ahí os lo dejo



En este segundo disco, Steve Winwood incluso se atrevió con el clásico del Soul "Georgia on my mind" que hiciera popular el gran Ray Charles. Sin llegar a su altura, la interpretación de Winwood deja bien claro porqué es uno de las voces británicas más bonitas y versátiles, como vuelve a demostrar en otro corte magnífico del mismo álbum, titulado "Let me Down Easy", una intensa balada de Blues, representativa del estilo único del grupo. 



El siguiente Lp, "Autumn '66" fue el último en el que participó Steve Winwood, que nada más terminar la grabación abandonó el grupo para fundar Traffic, uno de los grupos pioneros del Rock progresivo, donde siguió triunfando con el público y convenciendo a la crítica. Tal vez por eso es un disco que decae bastante con respecto a lo que fue su álbum anterior, aunque todavía tuvieron tiempo de grabar uno de sus mejores trabajos, "Dust My Broom", una sensacional versión del tema del mítico Elmore James, en el que toda la banda está a una altura excelente. Es un blues potente, al más puro estilo de Chicago Blues, cuyo resultado final, no tiene nada que envidiar al de cualquier banda de blues clásica.



Con Steve Winwood ya fuera, el grupo se resintió mucho aunque su siguiente trabajo "With their new face" no desmerece en absoluto de los anteriores, excepto los últimos cortes que ya flojean un poquito. Es todavía un álbum con mucha personalidad en la que ahondan en el lenguaje del Blues Rock, pero que no fue suficiente para impedir que la banda se disolviera a principios de los 70. 

Hasta aquí esta segunda entrega dedicada al Blues Rock británico, no os perdáis la próxima en la que hablaré de uno de los grandes grupos de los 60, The Yardbirds.  

Nacho Díez

domingo, 18 de enero de 2026

Años 60. The Yardbirds. El Blues Británico III

En esta tercera y última entrada dedicada al Blues Rock británico, no podían faltar The Yardbirds, uno de los primeros "super grupos" de la historia. Se puede definir super grupo a toda banda de Rock que cuenta entre sus filas a miembros de tanta relevancia y calidad que el grupo es considerado un fenómeno excepcional, por encima de cualquier otro grupo. En el caso de The Yardbirds, se le atribuye este mérito debido a que los tres guitarristas principales que tocaron en la banda, se encuentran entre los cinco mejores de la historia, según las listas que elabora la prensa especializada. Evidentemente un hito sin parangón. Son por orden cronológico, Eric Clapton, Jeff Beck y Jimmy Page.

Otro valor extraordinario que hay que reconocer a The Yardbirds, es que son el grupo de referencia para los orígenes del Rock duro, pero también para el sonido más familiar del Rock de los años 70, debido a sus incursiones en la psicodelia y el sonido Beat, haciendo de su estilo una mezcla del Blues Rock, con estos dos géneros que eran los predominantes en los '60. También es digno de reseñar las innovaciones técnicas y sonoras que aportaron a las guitarras eléctricas, las cuales han sido determinantes para la aparición multitud de géneros y estilos que aún suenan en estos días .

La historia de The Yardbirds se puede dividir en tres etapas en función de sus tres guitarristas principales, que determinan el sonido del grupo durante estos períodos.

La primera etapa se corresponde con la de Eric Clapton y abarca los años 64 y 65. Esta formación grabó varios sencillos hasta la publicación de su primer Lp "Five live Yardbirds", que sería una grabación en directo. Es un disco que  no tiene muy buena calidad de sonido, a lo que hay que añadir además que el grupo en esos momentos aún no tenía un estilo definido.Entre esos singles está uno de sus mayores éxitos "For your love", en el que se puede apreciar como el grupo era capaz de abandonar las raíces más puras del Blues, y acercarse a los sonidos más beat, lo que les proporcionó mucha popularidad.


Portada del primer disco de The Yardbirds

Curiosamente este acercamiento a la comercialidad, no gustó nada a Clapton que abandonó la banda de forma fulminante para unirse como hemos visto en la entrada que dediqué a ellos, al grupo de John Mayall, los Bluesbreakers. De modo que el paso de Clapton por the Yardbirds fue efímero, aunque dejó una huella imborrable, que obligó al resto de miembros de la banda a buscar un sustituto que estuviera a su altura, cosa que no era nada fácil.

Inmediatamente la banda contrató a Jeff Beck, el segundo gran guitarrista "top cinco" de los Yardbirds, quien estuvo durante los años 65 y 66. La incorporación de Jeff Beck fue todo un acierto, por su fabulosa versatilidad para adaptarse como en esos momentos estaba buscando la banda, a un sonido que sin renunciar al Blues Rock, estuvieran próximo al sonido de la psicodelia. Jeff Beck es un guitarrista soberbio, pero bastante diferente a Clapton, tanto en su estilo como en la técnica que emplea, más rica y variada, que el estilo más clásico de Clapton. La calidad que atesora le ha permitido sobre todo a partir de la década de los '70 hacer incursiones exitosas en terrenos jazzísticos, lo que posiblemente ha provocado que sea menos conocido para el buen público que Eric Clapton. 

The Yardbirds grabaron sus mejores discos con Jeff Beck a la guitarra. El primero de ellos "Having a rave up" en el que el grupo profundiza en una fusión entre el Blues rock y la psicodelia en una suerte de Blues psicodélico, que influyó notablemente en Jimi Hendrix. Posteriormente publicaron, "Roger The engineer", considerado por muchos su mejor disco y que les sirvió para conquistar el mercado americano. Durante el tiempo en que Jeff Beck estuvo en The Yardbirds, se prodigó en buscar y aportar para la banda unos arreglos muy saturados y cargados para la guitarra, por ejemplo a través de recurrir al sonido fuzz, mediante el pedal del mismo nombre, con el que lograba un efecto muy distorsionado, al que acompañaba con riffs muy cargados de sonido y poderosos punteos, para los que recurría con frecuencia a la técnica del "hammer on". En suma Jeff Beck aportó un estilo más experimental y arriesgado, gracias a lo cual el grupo ganó en creatividad. Tras dejar The Yardbirds a finales de 1966, formó su propia banda, "The Jeff Beck Group", con la que pudo entregarse a sus inquietudes más próximas a la fusión del Rock con el jazz, alcanzando un gran prestigio. 

La tercera etapa del grupo se cierra con la presencia ni más ni menos que de Jimmy Page a la guitarra, allá por el año 1968. Con el álbum "Little games" y con un grupo que estaba ya en la cúspide de la popularidad, Jimmy Page saltó a la fama, después de haber sido hasta ese mismo año un músico de sesión que había tocado con Donovan o Van Morrison, entre otros. A la marcha de Jeff Beck, The Yardbirds le dieron la oportunidad de su vida, cosa que Jimmy Page no desperdició, gracias a la cual se convirtió en uno de los más afamados y renombrados guitarristas de toda la historia del Rock. Su protagonismo fue tan abrumador en los Yardbirds, que "Little games" es en buena medida un antecedente de lo que luego fueron Led Zeppelin. No es un disco muy apreciado y en efecto, si bien la aportación de Jimmy Page es impresionante y cambia radicalmente el sonido del grupo hacia postulados más cercanos a lo que entendemos hoy día por Rock duro, que en aquellos momentos no existía, lo cierto que es un disco un tanto inconsistente, que mezcla los temas potentes, con canciones más pop que despistan a quien escucha el disco.

Del periodo perteneciente a Jeff Beck no puedo por menos que seleccionar de entre los dos LPs que grabó con la banda el tema "The train kept a rollin" del álbum "Having a Rave up", un clásico que interpreta magistralmente toda la banda y que aparece fugazmente en una secuencia de la película de Antonioni "Blow up". A destacar el fantástico inicio, en el que Jeff Beck imita el sonido de un tren con la guitarra, para posteriormente acompañar con unos solos sensacionales el riff duro y potente que domina la canción.


Del álbum "Roger The engineer", el disco en el que coquetean más con la psicodelia, voy a compartir un tema instrumental muy divertido y transgresor en el que Jeff Beck es el total protagonista incluso hasta en el título "Jeffs boogie", haciendo todo tipo virguerías con la guitarra.




Y para concluir con la tercera etapa, que se corresponde con la de Jimmy Page y el álbum "Little games" he escogido este temazo de sonido pesado y duro "Think about It", en el que Jimmy Page está inspiradísimo, obsequiándonos a la mitad del tema, con uno de esos punteos virtuosos y magistrales que tanto prodigó con Led Zeppelin. 





Nacho Díez 


martes, 13 de enero de 2026

Años 60. John Mayall & The Bluesbreakers. El Blues Rock Británico I

Dentro del Pop Rock de los años 60, surgieron grupos que se salieron de la escena más genuinamente pop representada fundamentalmente por el género "beat" de todos conocido, y que optaron por adentrarse en terrenos mucho más sofisticados y próximos a los géneros fundacionales del Rock, como son el Blues y el Jazz. Es un fenómeno que se produjo con mayor presencia en Gran Bretaña pero también sucedió en Estados Unidos.

En esta y las próximas entradas, voy a fijarme en cuatro de esas bandas, todas ellas británicas, precursoras de un género nuevo al que se denominó Blues Rock, y para empezar lo voy a hacer con un plato fuerte. Si hay una banda británica que encabezó el género del Blues Rock durante los años 60, esos son sin duda John Mayall & The Bluesbreakers, cuyos integrantes pasan por ser considerados de los más importantes músicos e instrumentistas de la historia del Rock británico. 

Aunque The Bluesbreakers en el fondo no son más que la banda de John Mayall, pues se trata de un grupo con una formación acorde y adaptada a las necesidades de este extraordinario músico de blues británico, no por ello como digo debemos pensar que sean meras comparsas de este gran artista, puesto que todos ellos son músicos que atesoran una calidad indiscutible y tras la experiencia de tocar con los Bluesbreakers, obtuvieron una merecida proyección para el resto de sus carreras. De hecho, una de las grandes virtudes que tuvo John Mayall es que fue un auténtico cazatalentos, que ayudó a muchos grandes promesas del Pop-Rock británico a convertirse en celebridades y músicos consagrados. Hay que tener en cuenta que por esta banda pasaron músicos como Eric Clapton, Peter Green, Mick Fleetwood o Mick Taylor. Un elenco impresionante de músicos que han marcado la historia y la evolución del Rock. 

John Mayall en la década de los 60 

Pero primero hablemos de John Mayall, un músico al que podemos considerar el representante más importante del Blues Rock desde su punto de vista más puro, puesto que Mayall siempre ha sido antes que nada un gran instrumentista de blues, en general tocando la guitarra y la armónica, aunque también en ocasiones se ha encargado de los teclados. 

Para saber quien es John Mayall, hay que tener en cuenta y esto es muy importante que pertenece a la generación anterior a la de los músicos beat y a la de todos los componentes de los Bluesbreakers, es decir que es anterior a la inmensa mayoría de la escena inglesa de los '60. Nacido en 1933, empezó su carrera artística a finales de la década de los '50. De ahí que las fuentes de las que bebe no estén mezcladas con la música que se hizo posteriormente, sino que está muy arraigada en el blues más auténtico. Sin embargo, con la irrupción de los sesenta, se integró sin problemas al movimiento hippie y al espíritu de los 60, de ahí que se le haya apodado el camaleón del Blues, por su capacidad de adaptación a los diferentes movimientos y géneros. 

No sería hasta 1963 que formó su famosa banda The Bluesbreakers y empezará a tener una estabilidad artística mayor que como solista, lo que le permitió empezar a publicar discos con asiduidad, aunque tuvo que esperar hasta 1966 para grabar el primero de ellos, el histórico "Bluesbreakers with Eric Clapton", el prestigioso guitarrista que venía del otro gran grupo de referencia del Blues rock, The Yardbirds y que era ya considerado entonces como uno de los mejores guitarristas ingleses.

Desde ese momento, la banda pública hasta 1970 más de un disco por año, todos ellos de una calidad extraordinaria. Destacan sobre manera el EP de cuatro temas que publicaron en 1967 con el gran armonicista norteamericano Paul Butterfield, formado en las bandas de de blues negras de Chicago, que les permitiría alcanzar un reconocimiento en el ámbito del Blues, ya indiscutible. Otros álbumes destacables de esta etapa son "Crusade", "Blues Alone" o "Bare Wires", primer disco en el que todas las canciones están compuestas por Mayall, dato importante puesto que por lo general muchos de los temas que aparecían los discos, eran versiones de clásicos del blues. 

A medida que se iban grabando discos, los músicos, entraban y salían del grupo, entre otras cosas porque ya ellos también colaboraban con otras bandas como es el caso de citado Clapton que lo hizo en "The Yardbirds", y más tarde con "Cream". Esto produjo una riqueza de matices extraordinaria a cada uno de los álbumes. Así por ejemplo, Mick Taylor que tras su paso por los Bluesbreakers, pasó a formar parte de los Rolling Stones, sustituyendo al malogrado Brian Jones, tomó el puesto de Eric Clapton en el álbum Crusade de 1967. También participó en varios discos con The Bluesbreakers, Peter Green quien fuera el líder y fundador de otra banda legendaria "Fletwood Mac", junto a John McVie y Mick Fleetwwod, todos ellos músicos que pasaron por The Bluesbreakers. 

Precisamente vamos a escuchar tres temas pertenecientes respectivamente a los tres discos que más me gustan, con la peculiaridad de que en cada una de ellos toca un guitarrista principal distinto, digo esto porque Mayall siempre era la voz, la segunda guitarra y la armónica. Creo que es la mejor forma de hacerse una idea de la creatividad y variedad que acaparaban The Bluesbreakers.

Y como no, voy a comenzar por un joven Eric Clapton, que con apenas 20 años da toda una lección de cómo tocar la guitarra con una clase y finura que causó y aún causa admiración a quien lo escucha. "Bluesbreakers with Eric Clapton" es un Lp que os recomiendo que escuchéis entero, porque no tiene desperdicio, es una verdadera joya de la historia del Rock, pero como tengo que seleccionar una, me he decantado por esta auténtica barbaridad que es "Hide away" en la que Clapton toca con esa elegancia y ese feeling, que sólo él posee.



Tras deleitarnos con toda esta lección maravillosa, voy a poner ahora" I Started walking", una canción del álbum "Bare Wires",en la que en esta ocasión es Mick Taylor quien sustituye a Clapton, demostrando que es un guitarrista con una potencia y una energía extraordinaria, no en balde los  Rolling Stones lo ficharon en cuanto pudieron.


Y por último el tercer gran guitarrista que estuvo en Bluesbreakers fue Peter Green, quien solo por el hecho de haber sido el fundador de Fleetwood Mac, una de las bandas más importantes de toda la historia del Rock, se merecen todo el reconocimiento. Con esta pieza instrumental "The Stumble" del álbum "A Hard Rock" da toda una demostración de madurez y perfección formal, que lo convierten para mi gusto en el modelo clásico del guitarrista de Blues y en el más académico de los tres.




Nacho Díez







viernes, 26 de diciembre de 2025

Años 60. Donovan - The Byrds. Del folk a la psicodelia

En ocasiones en el Rock se producen paralelismos curiosos que no obedecen directamente a la interacción de sus protagonistas, si no a la propia evolución de la música que es quien parece por medio de uno poder invisible, llevar a los músicos a tomar un camino u otro.

Este son los casos que voy a analizar en esta entrada, en la que un cantante escocés y un conjunto estadounidense parecen seguir un mismo patrón, cuando en realidad entre ellos ni siquiera coincide el tipo de agrupación, ni su nacionalidad. El cantante es uno de los músicos más influyentes e importantes de la música de los 60 británica, Donovan Leitch, conocido artísticamente únicamente por "Donovan". El grupo estadounidense "The Byrds", igualmente cruciales para la música popular incluso de nuestros días.

Empezando por Donovan, lo primero que hay que tener en cuenta es que de su procedencia escocesa es de donde proviene su afición por la música folk, género con el que se daría a conocer y con el que comenzó su carrera artística. Fue sin duda el más brillante y populoso intérprete de folk en el Reino Unido durante ese año tan importante que fue 1965 y estaba probablemente llamado a continuar por esa senda, como se aprecia fácilmente en su discografía, en la que se advierte que en el fondo nunca abandonó este género totalmente, ya que siempre influyó alguna canción con aires folk en cualquiera de sus discos, si no fuera porque la crítica enseguida estableció un parecido más que notable entre Donovan y el otro gran intérprete de folk del momento, Bob Dylan. La verdad es que si escuchamos los dos LPs que grabó en ese año, se advierte en efecto un estilo muy semejante al genio de Minesotta, algo que llama la atención puesto que evidentemente Dylan es americano y Donovan escocés, es decir que la música tradicional nativa de ambos artistas no es en absoluto la misma. 

Esta comparación fue muy negativa para Donovan y a pesar de que sus canciones gustaban mucho, los reproches no se hicieron esperar, generalizándose la opinión de que era un imitador de Dylan. Ciertamente, las canciones no solo recuerdan a Dylan, en especial en la forma de tocar la armónica, sino como el propio Donovan reconocía, también a Woddy Guthrie. Sin embargo en su favor hay que decir, que Donovan tenía una voz mucho más nítida, más trabajada, más bonita y tocaba mejor la guitarra que Dylan, de manera que tal vez fueran un tanto injustas las críticas, aunque en mi opinión creo que debería haberse esforzado en buscar un estilo más propio y más personal. 

Donovan en 1965

Y este es uno de los problemas que ha arrastrado Donovan a lo largo de toda su trayectoria artística. Nunca ha terminado de tener un estilo definido y genuino, probablemente como consecuencia de haber manifestado un evidente interés en querer agradar en exceso. Así las cosas, Donovan decidió cambiar radicalmente de género, apuntándose al nuevo movimiento que estaba causando furor y que lo inundaba todo en 1966 que no era otro que la psicodelia, del que se convirtió en uno de sus máximos pioneros y exponentes

De ese modo Donovan borró de un plumazo las comparaciones con Dylan y empezó a ganar prestigio respeto y popularidad nuevamente, convirtiéndose en un modelo que siguieron muchos músicos ingleses. No podemos pasar por alto que fue uno de los primeros que introdujo el sitar y en general el "raga rock", al pop rock británico. Además, Donovan tiene el honor de ser uno de los artífices de la incorporación de las filosofías hindúes en el movimiento de la contracultura que inundó el mundo anglosajón de finales de los 60 al regresar de un viaje que hizo la India, todo lo cual nos hace volver a darnos cuenta que nunca dejó de tener un vínculo con las músicas tradicionales, aunque fueran de otro continente y de un país tan distinto como la India. Si unimos esto a su militancia en el movimiento hippie, del que fue un ferviente activista, así como defensor del consumo de drogas, podemos entrever la influencia que ejerció en grupos como los Beatles y posteriormente en los mismísimos Pink Floyd. 


Donovan tocando el "sitar"

La psicodelia que desarrolló Donovan tenía reminiscencias de su pasado folk sobre todo en lo referente a las baladas, lo que las hacía bastante fáciles de escuchar, a lo que hay que añadir el acierto de incorporar elementos jazzísticos que enriquecieron sus composiciones más movidas. Algo que fue de gran influencia para la irrupción y el desarrollo de estilos muy sofisticados que surgieron a finales de los 60, como es el Rock progresivo, a través de bandas como The Moody Blues, Procol Harum o Traffic, sin pasar por alto la amistad que desarrolló con Jimmy Page y John Bonham quienes participaron en la grabación de dos de sus álbumes "Sunshine Superman" y "The Hurdy Gurdy man". De esta colaboración surgió ese estilo tan peculiar de los inicios de Led Zeppelin, en el que mezclaban el blues rock, con baladas folk.  

El Donovan psicodélico abarcó desde 1966 hasta 1969, siendo su disco más puramente psicodélico y el que personalmente más me gusta de toda su carrera, el primero de ellos, "Sunshine Superman" de 1966. Es un disco brillante, divertido y muy fresco con un Donovan muy inspirado, deslumbrando a propios extraños con el empleo del sitar y ese estilo orientalizante, aderezado con los pertinentes toques de psicodelia. Para muchos es una obra maestra, para mí lo que está claro es que es uno de los piedras angulares de la música y el sonido de los 60.  Selecciono de este disco la canción que da título al álbum, que es una buena muestra de esa psicodelia pastoril, con reminiscencias folk que define perfectamente el estilo de Donovan.



A "Sunshine Superman" siguieron cuatro discos más arraigados dentro de la corriente psicodélica, aunque en casi todos se aprecia ese interés por incorporar bases jazzísticas, como es el caso del Lp "Melow Yellow" de 1967, o el siguiente "The Hurdy Gurdy man", de la que voy a compartir la canción homónima en la que seguro que vais a apreciar la batería de John Bonham, que se sale completamente, ¡¡¡cómo tocaba ya la criatura en 1968!!!



El último disco que publicó en la década de los 60 fue el titulado "Barabajagal", en 1968, un interesante álbum en el que hace incursiones en la música tradicional celta mezclada todavía con aires psicodélicos, todo muy muy sesentero y muy hippie. Es una pena porque creo que sería también uno de los grandes álbumes de los '60 si no fuera porque a medida que avanza el disco va decayendo y perdiéndose en canciones poco inspiradas que no aportan nada al conjunto del álbum.

Como todos sabemos, el cambio década fue traumático para casi todos los artistas que venían de principios de los '60. Donovan no fue una excepción y con la llegada de los '70 buscó nuevamente dar un giro a su carrera para adaptarse a los nuevos tiempos, pues la psicodelia ya se había pasado de moda. De esta forma decidió apuntarse incluso a corrientes próximas al glam, con resultados que no fueron en absoluto convincentes. 

No obstante Donovan quedará siempre en la historia de la música popular como una de las figuras más emblemáticas e influyentes de aquellos años y por ser un indiscutible icono del movimiento hippie.


Y vamos ahora con la segunda parte de esta entrada que voy a dedicar al grupo californiano The Byrds, cuya importancia es tan grande o más que la de Donovan. Del propio repaso de su discografía vamos a ver los paralelismos a los que he aludido con Donovan. En primer lugar, The Byrds surgieron como un grupo folk en la que al igual que sucedió con Donovan,  la presencia de Dylan era fundamental. De hecho su primer álbum se tituló "Mr Tambourine man", como el gran éxito de Dylan de la que hicieron una versión famosísima, que alcanzó casi más éxito que la propia original, ahora bien con el beneplácito de Bob Dylan que de hecho siempre mantuvo una relación muy estrecha con todos los integrantes de The Byrds. Es más, fue costumbre del grupo incluir siempre una versión o dos de alguna canción de Dylan en casi todos sus discos, queriendo rendir homenaje y reconocimiento a quien para ellos fue su referencia fundamental.

Pero no debemos pensar en ningún caso que The Byrds fueron un grupo a la sombra de Dylan, ni mucho menos, pues ellos son considerados los inventores, antes que Simon y Garfunkel de un género nuevo que fue uno de los pilares de la música de la segunda parte de los 60 y que a estas alturas todo el mundo se imagina que es en efecto, el Folk Rock. Solo por esto se merecen estar por siempre la historia del Rock como un grupo de primer orden. Sin embargo si The Byrds no llegaron a ser un super grupo del que todo el mundo hablara ahora, se debe a los cambios de personal y a la mala relación que había entre ellos por problemas como siempre de envidias y de dinero, algo demasiado habituaron en la historia de las grandes bandas del Rock. 

En la formación inicial de The Byrds estaban Robert McGuinn como guitarrista principal, Gene Clark segunda guitarra y principal compositor, David Crosby cantante principal y guitarra rítmica, Michael Clarke en la batería y Chris Hillmann al bajo.

Formación inicial de The Byrds
 en 1965


Lo primero que llama la atención en esta formación, es la gran presencia de la sección de cuerdas con hasta tres guitarras, aunque de entre ellas la que sobresale es sin duda la de doce cuerdas que tocaba Robert McGuinn, con las que desarrollaba unas exquisitas texturas y que es junto con las preciosas armonías vocales, la seña de identidad del grupo. 

Merece la pena detenerse en esa guitarra especial de 12 cuerdas, pues es una innovación que no tenía precedentes hasta entonces en ninguna banda y que tuvo repercusiones insospechadas, pues de su sonido surgió el "jangle pop" de los 80, que popularizaron grupos de la relevancia de REM, cuyos estilo es claramente deudor de los Byrds o The Smiths, pero incluso más allá del Jangle pop parte de la música pop de los últimos treinta años, sobre todo dentro del ámbito independiente y alternativo, tiene como base melódica algo de ese tintineo suave y muy agradable al oído de la guitarra de Robert McGuinn. Aunque en mi opinión la influencia más llamativa es la que ejerció sobre Michael Rutherford, bajista y guitarrista del legendario grupo de rock progresivo Génesis,  quien empleó con mucha frecuencia este tipo de guitarra, aportando con ella uno de los sonidos más característicos de esta mítica banda. 


Guitarra Rickenbacker de 12 cuerdas o 6 dobles

The Byrds publicó dos discos de folk rock, los dos en 1965, el ya mencionado "Mr Tambourine man" y "Turn! Turn! Turn!". Particularmente creo que ambos discos están muy bien pero adolecen un poco de ser demasiado monótonos y sin grandes contrastes, en cualquier caso todas las canciones son  de una belleza y una factura impecable, con un una gran presencia de baladas. Estos dos álbumes les encumbraron sobre todo dentro del entorno del incipiente movimiento hippie californiano, donde se ganaron también la admiración y la amistad de algunos actores de círculos alternativos y contraculturales de aquellos años, como Peter Fonda, Dennis Hopper o Jack Nicholson. Además la prensa norteamericana enseguida los eligió como la respuesta a los grupos de la "invasión británica", por encima incluso de los Beach boys, todo lo cual favoreció mucho su proyección y popularidad.

Para mí su mejor tema de esta época es precisamente el que da título a su segundo álbum. "Turn! Turn! Turn!", perfectamente representativo de el estilo de la banda en sus inicios.


Hasta aquí todo iba rodado para The Byrds, pero en 1966 a mitad de la grabación de su tercer disco, su principal compositor Gene Clark abandonó el grupo. La razón oficial era que tenía miedo a volar en avión, pero todo indica  que se se marchó porque que empezaban a surgir desavenencias internas dentro de la banda. Tal vez por este motivo su tercer disco, "Fifth Dimension" es un álbum irregular, que además cosechó poco éxito y que ni siquiera fue un valorado por la crítica. El disco supone en cualquier caso un cambio importante en el estilo de los Byrds, que pasó a ser un cuarteto y que comenzó una evolución musical que les llevó a introducirse en el mundo del raga rock y la psicodelia, entre otros motivos porque estaban buscando un nuevo sonido que les hiciera superar la ausencia de su anterior compositor Gene Clark, así como alejarse de la sombra de Dylan, a lo que hay que sumar la influencia de las drogas, en especial el LSD que fueron determinantes para este acercamiento a la psicodelia. Todo estas circunstancias son exactamente iguales que las que  le sucedieron a Donovan, en lo que podemos considerar las tres primeras coincidencias llamativas entre ellos. La primera pasar del folk a la psicodelia, la segunda el consumo de drogas y la tercera el alejamiento de Dylan.

Tras el fiasco de "Fifth Dimension", al año siguiente publicaron "Younger than yesterday", disco que supuso una profundización en el alejamiento del folk, siendo sustituido por un rock experimental próximo a una especie de jazz psicodélico, pero en el que la presencia de las baladas y canciones de country seguía siendo mayoritario, con lo cual el aire folk no terminaba tampoco de desaparecer. Cuarto paralelismo con Donovan quien también empezó a emplear bases jazzísticas mezcladas con psicodelia en su cuarto disco. Personalmente para mí es su obra más lograda e interesante, aunque en el momento de su publicación tuvo una pobre recepción tal vez por su vocación experimental. Merece la pena destacar que en este álbum contaron con la colaboración de varios músicos de jazz que sin duda aportaron todavía más valor al resultado final del álbum.

Podría poner varias canciones del disco porque es bastante bueno, pero me he decidido por "Thoughts and words", porque refleja a la perfección el sonido psicodélico californiano que desarrollaron The Byrds con gran maestría. 


Y ahora sí que empiezan los problemas de verdad para el grupo. Durante la grabación de su siguiente LP, "The Notorious Byrd Brothers", la tensión acumulada y los conflictos acabaron por estallar, todas ellas debido al egocentrismo de los miembros. Es curioso que la gran virtud de The Byrds fuera el perfecto acoplamiento de la banda, que les hacía sonar como un grupo impecablemente conjuntado, pero esta misma circunstancia se convirtió en su gran problema y  fue lo que provocó las luchas internas de poder, pues en verdad, nunca hubo un líder definido en el grupo. Aunque el alma era Robert McGuinn, carecía de carisma suficiente para conducir al grupo. Otra cuestión a tomar en cuenta fue que desde la marcha de Gene Clark, cada miembro aportaba canciones a los discos, con lo que se generaron diferencias en el ingreso de los derechos de autor, pues no todas las canciones tenía el mismo éxito como es lógico y por tanto no todos ganaban el mismo dinero.

Las sesiones "The Notorious Byrd Brothers" fueron caóticas y nada agradables, terminando con la expulsión de David Crosby, quien paradójicamente a la postre fue el ex- miembro de los Byrds más importante, pues inmediatamente pasó a formar parte del supergrupo "Crosby, Stills, Nash & Young". El disco tuvo que ser terminado con músicos de sesión, pero a pesar de ello el resultado final fue el de un álbum en el que consiguieron fusionar de forma admirable, el country con la psicodelia, algo que ya había intentado en su interior trabajo. Curiosamente a día de hoy es además uno de sus discos más valorados y con mejores opiniones. 

Sin embargo este sería el canto de sirena de los Byrds. Tras la publicación de "The Notorious Byrd Brothers" de los cinco miembros originales, tan solo quedaban Mc Guinn y el bajista Hillmann. De modo que lo que surgió a partir de 1968, fue un grupo totalmente diferente, completado con otros miembros que decidieron continuar con un sonido claramente country, que no aportaba ya ningún toque experimental o psicodélico y que era bastante inferior a sus anteriores discos. Prácticamente con "Sweetheart Rodeo", The Byrds se convirtieron en un grupo más, quedando lejos de la importancia que habían tenido hasta entonces.

Lo último que podemos destacar del grupo fue el disco "Ballad of Easy Rider", que por suerte para ellos se convirtió en uno de sus grandes éxitos y que es bastante conocido porque forma parte de la banda sonora de la famosa película dirigida por Dennis Hopper, interpretada además por un buen amigo del grupo, Peter Fonda y que reflejaba precisamente aquel mundo de la contracultura, el movimiento hippie y el consumo de drogas, en el que The Byrds se habían movido. 

De este disco voy a compartir la balada que da título al disco, que es creo la mejor forma de despedir a un grupo con una discografía un tanto irregular, que siempre fue muy alabado por la crítica, pero que no siempre fue comprendido por el público y cuyo gran problema fue que ganaron demasiado dinero, lo que inevitablemente les acabó destruyendo. A pesar de todo esto The Byrds es un grupo absolutamente indispensable para la década de los '60 y para comprender la evolución del pop rock durante los años siguientes, exactamente igual que sucede con Donovan, cuya trayectoria también es desigual, pero cuyo influjo está fuera de toda discusión, hasta la llegada de los años setenta en que entró en decadencia, otra coincidencia más con The Byrds.

Os dejo con "Ballad of Easy Rider", canción que marca punto y final a una década, a toda un movimiento cultural y social, y a toda una forma de entender la vida.


Todas los correspondencias que se dieron entre Donovan y The Byrds son absolutamente casuales, nunca coincidieron y nunca tocaron juntos, y mucho menos compartieron productor o manager. Tampoco la industria fue quien estuvo detrás de estas correspondencias, simplemente sucedieron.


 Nacho Díez 

lunes, 22 de diciembre de 2025

Feliz Navidad!!!

En estas fechas tan especiales, os quiero dedicar a todas las personas que estáis siguiendo mi blog, una muy Feliz Navidad y que todas vuestra ilusiones y proyectos se cumplan para el año 2026.

Y que mejor para ella que dedicaros un villancico del Rey.






Feliz Navidad!!!🎄🎄 


Nacho Díez 

viernes, 28 de noviembre de 2025

Años 60. Roy Orbison

Una de las historias más tristes del Rock and Roll, es la protagonizada por la vida de Roy Orbison, un músico al que nadie en la actualidad pone en cuestión su talento, su forma única de interpretar las baladas, su extraordinaria voz, en el que destaca el empleo del falsete y ante todo, ser uno de los cantantes más entrañables y con mayor capacidad de transmitir emociones en la ya larga historia del Rock and Roll. 

Es un músico al que también se le guarda respeto y cariño porque realmente era una buena persona, amable, positiva, y con una capacidad de superación admirable que le llevó después de un gran decaimiento artístico por motivos personales a resucitar de sus cenizas en los años 80, convirtiéndose nuevamente en un músico de éxito con canciones que todo el mundo recuerda.

Roy Orbison con sus icónicas gafas de sol que usaba por problemas de vista

Roy Orbison se ganó un merecido prestigio muy pronto, cuando en los 60 comenzó a cosechar sus primeros éxitos y a ser una de las referencias del Rock and Roll más allá incluso de las fronteras de EEUU. De legendaria se puede calificar su gira triunfal por Europa en 1963, en la que unos jovencitos de Liverpool le hicieron de teloneros, eran por supuesto los Beatles, quienes quedaron profundamente impresionados, al igual que el público, por su talento artístico y la carga emocional que imprimía a todas sus canciones por medio de su estilo inconfundible. 

De estos años, es su tema quizá más conocido que fue publicado como single en 1964. Una joya que todo el mundo conoce claro que sí. "Oh, Pretty Woman", que fuera ya en los 90, parte de la banda sonora de la película del mismo nombre.


Pero como digo las cosas se torcieron cuando en 1966 y en su mejor momento artístico, le sobrevino una tragedia personal que le supuso un tremendo mazazo anímico. Su esposa, que es la musa a la que iba dedicada precisamente "Pretty woman", sufrió un accidente de moto, con el que perdió la vida. Pero las cosas no acabaron ahí, dos años más tarde en 1968, se produjo un incendio fortuito en su casa en la que se encontraban sus dos hijos mayores, que fallecieron en el incidente. 

A partir de entonces y a pesar de que siguió publicando discos, entró en un decadencia profesional que se vio acentuada con la llegada del movimiento hippie, la contracultura y la psicodelia, a la cual no fue capaz de adaptarse y que nunca entendió según sus propias declaraciones, vagando a lo largo de la década de los 70 en un lamentable e injusto olvido. 

Cuando todo parecía perdido, la suerte volvió a sonreír al gran Roy Orbison. Con la llegada de los 80, muchos artistas le empezaron a recordar y a reconocer la deuda musical que tenían con él, es el caso de Van Halen y sobre todo de Bruce Springsteen. El año clave fue 1986, en el que publica un álbum junto a dos monstruos de la historia Rock and Roll, ni más ni menos que Johnny Cash y Jerry Lee Lewis. Volvía y lo hacía a lo grande como se merecía.

Ese mismo año el cineasta David Lynch le llama para incluir en la banda sonora de su película "Blue Velvet", la canción "In dreams" publicada en 1963. Merece la pena poner imágenes de la película en la que se inserta la canción, que empieza en el segundo 20 y de paso escucharla porque es una buena muestra del estilo y la calidad de sus primeros temas.  



Definitivamente había vuelto a renacer.  Pero lo más grande estaba por venir, en 1988 funda el super grupo "Travelling Wilburys", junto un elenco de artistas absolutamente insuperable. George Harrison, Jeff Lynne, Tom Petty y Bob Dylan, ahí es nada. 

Con ellos grababa un álbum antológico, que se situó en lo más alto de las listas de éxito de todo el mundo. Roy Orbison se sentía completamente rejuvenecido y entusiasmado y aprovecha para lanzar un disco en solitario que es una auténtica obra maestra "Mystery Girl", que supuso también un reconocimiento total de crítica y público y en la que interpreta una canción compuesta ni mas ni menos que por U2, "She's a mistery to me" grandes admiradores también de Roy Orbison.

De este álbum es la fabulosa canción "You got it", compuesta junto a sus compañeros de Travelling Wilburys y que para muchos es la mejor de todo su repertorio.


Ese mismo año 1988, a finales, inicia una gira nuevamente memorable por Europa de la que acaba agotado, tal vez por la falta de costumbre que suponen las entrevistas, el público etc. Regresa a Estados Unidos para descansar pero a los pocos días, su corazón no pudo más. Falleció de un infarto con tan solo 52 años. 

Si Roy Orbison se había hecho una leyenda en vida, una vez fallecido su enorme figura se convirtió en mítica. Siempre pareció que le perseguía un halo fatal y cuando pudo regresar y saborear las mieles del éxito, se fue discretamente, pero nos dejó para siempre su bellísima voz, pura, melosa y envolvente, especialmente adaptada para las baladas, pero también potente y nítida, con un impresionante rango vocal de tres octavas. De ahí que muchos críticos de forma un tanto exagerada, dijeran que más que Rock and Roll interpretaba ópera.

A día de hoy cualquiera diría que la música de Roy Orbison hubiera conquistado la inmortalidad, sus canciones siguen sonando en todas partes y sigue aumentando el número de fans que aman su estilo inigualable. Bien pudiera ser un acto de justicia divina. 


Nacho Díez 

viernes, 21 de noviembre de 2025

Años 60. The Kingsmen - "Louie Louie"

En 1955 Richard Berry, un intérprete no muy afamado de Rhythm & Blues, compuso una canción a la que tituló "Louie Louie". En ese momento y a pesar de obtener un éxito moderado con ella, nunca imaginó que iba a ser una de los temas más famosos de la historia del Rock and Roll. Tan es así,  que de hecho renunció a sus derechos. 

Años más tarde, en 1963 The Kingsmen un grupo que estaba pasando sin pena ni gloria por la incipiente escena del garaje de Estados Unidos, hicieron una versión que se convirtió en un exitazo fulminante. La fórmula que utilizaron fue sencilla, imprimieron un ritmo más acelerado a la canción, remarcando un poco más el excepcional y super pegadizo riff original. Por su parte una potente batería, aporta el contrapunto perfecto a las guitarras, a lo que hay que añadir la extraña e interesante voz de su cantante Jack Ely, que parece que canta como sin ganas, en una especie de susurro, especialmente durante el estribillo que termina deslizándose hacia ese "ye ye ye ye ye" tremendamente seductor para la época. Es total!!, logrando con ello un efecto sensual que volvía loco a las chicas.

The Kingsmen aunque no tuvieron mucho más repercusión y tuvieron una carrera bastante efímera, hay que reconocer que no era un mal grupo para nada, como así demuestran algunos otros singles bastante apreciables como "Money" o "Little Latin Lupe". 

La versión de "Louie Louie" es excelente y no es casualidad que a día de hoy siga haciendo las delicias de todos aquellos que disfrutamos con el Rock de los 60. Además The Kingsmen tuvieron el acierto indiscutible de conseguir que una canción de los '50, sonara totalmente a los '60.  

Para poder apreciar las diferencias entre el tema original y el de The Kingsmen, voy a poner ambas versiones. La canción es muy buena y muy divertida, así que sin duda la vais a disfrutar. Resulta espectacular a día de hoy ver las interpretaciones que hacían The Kingsmen en los estudios de televisión en directo, en un ambiente totalmente sesentero con unos bailes y unos movimientos absolutamente impresionantes. Con todos ustedes uno de los temas más "guatequeros" de la historia del Rock and Roll, "Louie Louie" en la versión de The Kingsmen.






Tremendo!!! ya os lo dije. Y ahora la original de Richard Berry, que tampoco está nada mal.



La versión de The Kingsmen tuvo tal impacto que como consecuencia la canción ha sido interpretada por numerosos artistas a lo largo de los años, entre los destacan, una versión de The Kinks, la cual fue incluida en la película "Quadrophenia" de The Who,  Beach Boys, The Troggs o The Clash.

Aprovechando la ocasión, no me puedo resistir a poner la versión que hizo en los '90, "La iguana", el gran Iggy Pop. 



¡¡Qué pedazo de buenísimo!!


Nacho Díez