domingo, 31 de mayo de 2026

Años 80. The Clash y The Jam, dos colosos entre dos eras

Entre las bandas británicas situadas en la frontera de los ´70 y los ´80 y junto a otros grupos icónicos como Police y Dire Straits, The Clash y The Jam son dos de las que más destacaron. Ambos grupos fueron supervivientes de la efímera, pero intensa oleada del punk, género que muy pronto se les quedó pequeño, razón por la que se interesaron por músicas más elaboradas, siendo este precisamente el motivo por el que subsistieron en plena forma al iniciar la nueva década. Las dos bandas presentan paralelismos en su evolución, que voy a analizar conjuntamente en esta publicación, que como digo les llevaron a tener aspiraciones musicales que no se limitaban a la sencillez del punk, algo poco discutible en The Jam, pero claramente más explícito en The Clash, cuya forma de tocar nunca fue completamente punk, si exceptuamos su primer disco, sino que más bien se encuadran dentro del garaje punk, estilo donde particularmente me parece que son más  fuertes. 

Voy a comenzar por The Jam, que son uno de los grandes power trío del Rock, y que se encuentran un tanto olvidados en la actualidad para la importancia que tienen. Ellos fueron quizá la más británica de las bandas británicas, lo que no les impidió cosechar también éxito fuera de sus fronteras, aunque les costó un poco. 

The Jam posando junto a la Torre de Londres

El trío lo formaban Peter Weller, guitarra y voz, Bruce Foxton, al bajo y coros y Rick Buckler en la batería. Sus principales influencias fueron tres de los grandes ases del rock británico de los '60: The Who, The Kinks y especialmente Small Faces, de los que ye hice una entrada hace unos meses, siendo su líder Steve Marriott el prototipo de artista combativo y auténtico, que pretendía imitar Peter Weller. Debido a estas influencias tan marcadas, The Jam, alternaba la estética beat, con la imagen puramente mod, pero nunca se vestían con aspecto punk, lo que les convertía en unos outsiders del movimiento. Desde sus inicios destacaron por ser la banda punk más pulida, con un sonido menos radical y de mejor calidad, de hecho, fueron uno grupo con mucha clase y perfectamente equilibrado, como es lógico en un power trío, fundamentado en la sección rítmica.

The Jam posando con estética "beat"

Devotos de la música de los 60, contrariamente a la opinión de algunos analistas, pienso que The Jam nunca hicieron new wave, estaban demasiado apegados al Rythm&Blues, como se deduce de que su forma de tocar enérgica y de tono juvenil, aunque con letras cargadas de contenido social o poético en algunas ocasiones.

El líder indiscutible y alma del trío, era Paul Weller, dotado de una voz potente y envolvente, muy versátil para adaptarse a cualquier estilo, pero sobretodo para el sonido que realizaban. Apodado "modfather", es considerado el padre del movimiento mod de los '70. Esto se debe a que a lo largo de los últimos tres o cuatro años de la década de los '70, se produjo una revitalización del movimiento mod que afectó a buena parte de los jóvenes ingleses, lo que motivó incluso el lanzamiento de la película, "Quadrophenia" en 1979, en la que se hacía un homenaje a aquellos jóvenes mods de los ´60. Peter Weller fue uno de los más importantes exponentes y difusores de este rebrote del mod.

Durante los años ochenta publicaron tan solo dos discos, antes de su disolución en 1982. El primero de ellos, "Sound Affects" es considerada su obra maestra, incluso por encima de sus trabajos de los ´70, que aunque no son objeto de esta publicación, son todos ellos muy interesantes, pero "Sounds Affects", los supera en madurez y en calidad de sonido. El álbum, tiene una característica que va a ser común a todos los discos que voy a analizar tanto de The Jam, como de The Clash y es la diversidad de géneros que incluye, consecuencia de la necesidad de expresarse fuera de la etiqueta punk, que para 1980 era un movimiento totalmente agotado. 
La mayor influencia de "Sounds Affects" es la uno de los discos más importantes de la historia del Rock, el legendario "Revolver" de los Beatles, lo que da buena cuenta de que las propuestas de la banda estaban ya muy alejadas de sus orígenes punk, para adentrarse, aunque sea tímidamente, en terrenos como la psicodelia. La heterogeneidad del álbum es de tal consideración que a temas de corte "beat" le siguen canciones con toques de ska, lo que le convierte en su disco más creativo, inspirado y original, aunque claramente más pop y menos incisivo que sus precedentes. Uno de los propósitos que se plantearon con este disco fue intentar lograr el tan ansiado triunfo en el mercado americano, algo que consiguieron finalmente y para lo que contaron con la veteranía en la producción de Chris Parry, el mánager de The Cure.

El álbum rezuma años sesenta por los cuatro costados, buen ejemplo de ellos son los temas "Monday", o "Man un The corner shop", pero también contiene un punk elegante, refinado y fluido gracias a la perfecta compenetración de la base rítmica de Bruce Foxton y Rick Bucker, quienes tocan a las mil maravillas, pero sin renunciar a la energía primitiva y simple del punk cuando así se requiere como con la sensacional "Set The House Ablaze".

Una de las grandes piezas del disco es "Start" con el que consiguieron en forma de single el número uno en UK, una fantástica canción con aires de psicodelia sesentera, mezclada con un particular punk sofisticado. Las reminiscencias psicodélicas las encontramos también en otro temazo "Music for the last couple", pero en este caso, fusionado con ska.

Pero el tema más destacado sin duda del disco es “That´s Enterteinmet”, que es la canción que más me gusta de toda su discografía. Muy completa y melódica, es una pieza exquisita y muy lírica, en la que brilla la guitarra acústica de Peter Weller, que acompaña a un estribillo irresistiblemente pegadizo. La mayor virtud de la canción es su sencilla elegancia, resultado de la enorme clase de un grupo, en plena madurez creativa.



"The Gift", que fue el sexto álbum de la banda y segundo de la década, continúa el mismo esquema que "Sounds Affects", pero muestra las debilidades propias de un grupo que empezaba a eclipsar y a perder creatividad, perdiéndose en una excesiva y desafortunada diversidad de estilos, que van desde el funk, al soul pop e incluso ritmos caribeños, aunque siempre manteniendo ese aire de nostalgia sesentera. A pesar de ser un disco errático, logró ser el único LP con el que alcanzaron el número uno en ventas en UK, aunque en mi opinión esto fue consecuencia a una reacción tardía a "Sounds Affects". 

El disco que fue el de despedida del grupo, sirvió de base para la carera posterior de Peter Weller, en la que tras abandonar definitivamente el punk, se centró en hacer temas de soul, jazz o funk, con su nueva banda "Style Council", en lo que parece la evolución natural de un músico y lo digo entre comillas, demasiado bueno para ser punk.

Del disco merece la pena escuchar "Town called malice" y "The gift", dos temas magníficos que sí que son dignos de los auténticos Jam de toda la vida, enérgicos, juveniles, divertidos y rockeros. Es una pena que el disco no siguiera por este sendero, que si bien a lo mejor no innovaba nada, sí mantenía un buen nivel de calidad. Voy a compartir la primera de ellas, "Town called malice", un tema que está a la altura de cualquiera de sus canciones de los ´70, y que es por tanto perfectamente representativa de su Rock directo y a la vez elegante.


Personalmente pienso que lo que sucedió a The Jam en su último disco es que Peter Weller tenía ya otros horizontes musicales en mente, que requerían de otra instrumentación y otros músicos para poderse llevar a cabo, algo que se nota mucho, porque no son canciones para un trío, y a todas luces requieren de más instrumentación.  

A pesar de que el grupo estaba entrando en decadencia, nadie se explica por qué se produjo realmente la separación, puesto que estaban en la cima de su éxito, pero la decisión de Peter Weller fue irrevocable, tras un comunicado oficial, disolvió la banda aduciendo que habían hecho todo lo que tenían que hacer como grupo, que habían llegado a lo más alto y que era mejor morir de esta forma que en una lenta decadencia. Un manifestó muy punk por otra parte, pero que no gustó nada a sus compañeros de banda quienes le dejaron de hablar durante muchísimos años. Hay quien apunta a que las comparaciones con el otro peso pesado que había sobrevivido al punk y que era su banda rival, precisamente The Clash, y que estaba cometiendo los mismos errores, influyó mucho en la decisión de Peter Weller, pero esto es algo que vamos a ver seguidamente. 

Valoración de su discografía durante los ´80:

- Sounds Affects (1980)   8 PUNTOS

- The Gift (1982)             6 PUNTOS


The Clash es una de las bandas más importantes y más apreciadas del Rock británico, con la que muchos jóvenes se identificaron al final de los ´70,  años en los que la crisis económica y el desencanto social en U.K. derivada de la crisis del petróleo, estalló y encontró refugio en el combativo y radical movimiento punk, un género musical cuyas propuestas sobrepasaban lo meramente musical, para convertirse en una plataforma cultural alternativa, con altas dosis de violencia, de inspiración anarquista, que diera cabida a las quejas y protestas de una juventud británica que se encontraba en esos momentos con unas elevadas tasas de paro y un futuro incierto. En este contexto surgieron los londinenses The Clash, con el carismático Joe Strummer como cantante principal y guitarra secundaria, siendo el guitarrista principal Mick Jones, Paul Simonon estaba en el bajo y Topper Headon en la batería. 

El grupo siempre cuidó mucho su imagen y  supieron como pocos aprovechar la estética punk, aunque también aparecían en ocasiones con un aspecto cercano a los grupos de Rockabilly. La banda pronto se situó a la cabeza junto a Sex Pistols y The Damned del punk británico, pero superando el nihilismo desesperado de éstas, por una conciencia social que se reflejaba en unas letras de alto contenido político. The Clash representó el ala más comunista y activista del punk, alejado por tanto de las propuestas anarquistas. 

Desde el punto de vista musical, The Clash pronto abandonaron el sonido punk, por un estilo marcadamente saturado y áspero, más cercano al garaje. El álbum con el que se desmarcaron definitivamente del punk fue "London calling" su indiscutible obra maestra, del que no hablaré por pertenecer al año 1979, pero que pasa por ser una de las obras fundamentales de este período de transición entre décadas y que algunos críticos consideran uno de los mejores discos de la historia del Rock.

Portada de su disco "London Calling" su obra maestra de 1979

The Clash inició su andadura por la década de los ´80, con una obra discutida, ambiciosa y extrema que se publicó en 1980 en forma de un álbum triple, se trata de "Sandinista!", un trabajo que como su propio nombre indica, contiene una clara temática política, preocupada por la situación de las dictaduras militares en Centroamérica derivada de la política exterior de E.E.UU. en la que llevó a cabo un pulido muy apreciable de su sonido, que se tornó mucho menos agresivo y radical, algo que ya se había empezado a manifestar en "London Calling". En lo estrictamente musical, el grupo se decantó por ofrecer una amalgama tremenda de estilos, lo que no es demasiado difícil en un trabajo de casi dos horas y media, que van desde el ska, el reagge y su variante electrónica, el dub, hasta el funk, con guiños a la música disco e incluso al rap y por supuesto algo de punk, aunque bastante edulcorado. Incluso aparecen algunos temas de corte experimental, lo que ya es inaudito para un grupo punk. 

"Sandinista!" provoca reacciones diversas a quien lo escucha, no dejando indiferente a nadie. O lo amas o lo odias, personalmente creo que es bueno que una banda se atreva con géneros no habituales para ellos y trate de innovar, pero es prácticamente imposible que un mismo grupo pueda brillar con estilos tan diferentes entre sí, en un mismo trabajo, sin con ello restar mérito al conjunto del álbum, que por cierto, para poder lanzarlo, debido a su enorme extensión, tuvieron bastantes problemas con la discográfica, quien se negaba a apoyar económicamente el proyecto, por lo que el grupo decidió renunciar a parte de los royalties en un acto de gran humildad, honestidad y arrojo. 

De cualquier forma, con tanta variedad de géneros hay canciones para todos los gustos, unas buenas y otras no tan buenas, e incluso algunas bastante malas y otras muy buenas. De estas destacan "The magnificent seven", "The call up", "Washington bullets" y "Police on my back", un tema cañero y que recuerda al punk que hacían los Clash en los ´70 y que comparto con vosotros.


Por otra parte, es totalmente inusual que una banda que provenía del punk publique un álbum triple, algo que se consideraba un exceso propio de los mal vistos por entonces grupos de Rock progresivo de los ´70, l
o que provocó el desconcierto inicial de sus seguidores. 

Un disco como este no pudo producir más que estupor entre la crítica, y buena parte de sus fans, aunque con el tiempo ha ganado adeptos y bastante aceptación, siendo considerado uno de sus mejores trabajos. Creo que casi todo el mundo está de acuerdo en que si hubieran concentrado todos los buenos temas en uno solo disco, Sandinista! sería tan bueno casi como London Calling, pero hay demasiado relleno que dispersa el resultado final. Claramente, en su intención estaba demostrar que ellos no tenían prejuicios y que no se ajustaban a ninguna imposición de estilo, y es que realmente tocaron lo que quisieron y lo que les gustaba, en ese sentido, es un disco muy libre.

En 1982 lanzan "Combat Rock", el disco con el que obtuvieron sus mejores resultados económicos y que les daría a conocer como super banda de Rock, más allá de las Islas británicas. Al igual que vimos con The Jam, para 1982, hacía tiempo ya que The Clash se había alejado del punk y "Combat Rock" seguiría ahondando en esa separación. Es un disco discutido por buena parte de la crítica, en el que se empiezan a manifestar las tensiones que la mastodóntica grabación de Sandinista! había generado entre Joe Strummer y Mick Jones, quienes rivalizaban por el liderazgo de la banda, a lo que hay que unir los problemas de Topper Headon con la heroína, que supusieron su expulsión del grupo al finalizar la grabación de este disco. 

El álbum continúa con sus típicas canciones reivindicativas y comprometida de temática social y tono político, el título lo dice todo, "Rock combativo". Musicalmente repiten la misma estructura híbrida y heterogénea de "Sandinista!" en la que coexisten una gran diversidad de estilos. Personalmente es un disco que no me gusta demasiado aunque sí valoro, el espíritu de innovación y renovación constante que se encuentra detrás de su concepción. 

Lo mejor del disco, se encuentra el principio, los tres primeros temas están muy bien y no dan tregua ni concesión, son justo lo que alguien espera a que suenen los Clash, pero poco a poco van perdiendo energía y frescura, para perderse en vaguedades insulsas, carentes de la garra a la que nos tenían acostumbrados. The Clash es un grupo que funciona con energía, son rockeros, pero cuando se centran en hacer reagge, pierden todo su vigor y su fuerza.

La canción estrella del disco y uno de los mayores éxitos de toda su carrera, es desde luego es "Should I Stay or Should I Go", un supertema con un riff fascinante que te atrapa desde el primer momento. Curiosamente es una de las pocas canciones de los Clash  que no canta Joe Strummer, sino Mick Jones, que hay que reconocer que lo borda con esa voz arrogante y provocadora.


 

El último trabajo con la formación clásica de los Clash, fue "Cut the crap" de 1985. Mick Jones, se marchó por discrepancias con Joe Strummer, dejando un hueco que no fue fácil de cubrir, de hecho se nota muchos ausencia, como también la del batería que fue sustituido por una caja de ritmos, algo muy criticado por sus fans. Considerado su peor trabajo, es un disco bastante despreciado tanto por los incondicionales de los Clash, como por la crítica, quien no les perdonó que tuvieran la osadía de incluir canciones con sonido tecno pop, con unos sintetizadores poco afortunados. Para mí los problemas son otros, y pasan por el estado de ánimo de Joe Strummer, que afectado por las tensiones internas del grupo, no se muestra a la altura de las circunstancias, se le nota agotado, sin energía y con la voz apagada, aunque lo peor es la producción nefasta, con una lamentable mezcla de sonidos y unos arreglos poco adecuados, pero esto es responsabilidad del equipo de producción y sonido. Es evidente que con "Cut the Crap", tuvieron la pretensión de adaptarse a los nuevos tiempos, que venían marcados por la música electrónica y el tecnopop, pero sin la inspiración necesaria para sacar un resultado satisfactorio. 

Aún así a mí el disco no me parece tan malo, suenan juveniles, muy mods como en "We are the Clash", aunque en general sobran bastante los coros a lo himno futbolístico, que están en casi todas las canciones. Parece como si pretendieran dar la impresión de enfatizar la conexión con los fans, en una especie de acto de reafirmación de la banda, después de la marcha de Mick Jones. Eso sí, es el disco más punk que hicieron durante los ´80, con temas potentes como "Dirty punk" y "This is England" que es la única canción que gusta a casi todo el mundo. En realidad si al disco le quitas los sintetizadores y la producción mediocre, no es tan malo, en contra de la opinión general, pienso que el disco transmite aún frescura y es como siempre comprometido con las reivindicaciones sociales. 

Tras la mala recepción del disco, Joe Strummer intentó perseguir legalmente al productor, sin resultados efectivos. Finalmente decidió disolver semanas después la banda. Era el fin de un grupo que con el tiempo se hizo legendario, capaz de lo mejor y lo peor, pero siempre con un espíritu innovador, que tal vez fuera excesivo para su tiempo y que todo hay que decirlo, le llevó a perder buena parte de su integridad sonora, algo muy similar a lo que le sucedió a The Jam. A ambas bandas, el excesivo celo por alejarse del sonido primario del punk, les hizo perder su personalidad y su energía, señas de identidad, que ningún grupo se puede permitir malograr y que provocaron que en sus últimos discos bajaran mucho el rendimiento, sin con ello, disminuir la calidad general de su discografía, que es notable para ambas bandas.


Valoración de su discografía en los ´80:

-Sandinista! (1980)              7 PUNTOS

-Combat Rock (1982)          6 PUNTOS

-Cut The Crap (1985)           6 PUNTOS


Nacho Díez 

sábado, 16 de mayo de 2026

Años 80. Eurythmics. De la experimentación al soul-pop

Eurythmics son la demostración perfecta de que la buena música no está reñida con una actitud comercial. Annie Lennox, una de las voces más imponentes que ha dado el pop rock, y Dave Stewart, un magnífico compositor y multiinstrumentistadespués de haber pasado por diversas agrupaciones de punk y new wave, crearon uno de los grupos más icónicos de los '80, hasta el punto de que como dúo, Eurythmics, están sólo por detrás en popularidad y ventas, de Pet shop Boys. Antes de empezar, me gustaría resaltar el buen gusto y acierto con el que eligieron el nombre del dúo, en efecto, Eurythmics proviene del término griego "Eurythmia" que literalmente se puede traducir por "buen ritmo", aludiendo a la armonía y la belleza con la que deseaban componer sus canciones.

La música de Eurythmics es riquísima en matices y no se circunscribe únicamente al tecnopop ochentero. Sus inicios de hecho se sustentan en los sonidos experimentales de la música electrónica proveniente del Krautrock que se venía haciendo en Alemania, desde finales de los años '60. Esto se debe fundamentalmente a que Dave Stewart, comenzó su carrera artística en los entornos del Rock progresivo. Su interés por los sintetizadores, así como los contactos que había establecido a mitad de los años '70 en los círculos vanguardistas, fueron la causa de que su formación musical se completara a través de este importantísimo género musical, que es la fuente y el origen de toda la música electrónica que se ha desarrollado desde los años '70, hasta nuestros días. 

El Krautrock más que un género es un movimiento cultural que surgió al abrigo de las corrientes contraculturales de la Alemania de finales de los '60. Desde el punto de vista estrictamente musical, es una excelente muestra del talento de los artistas alemanes de Rock, muy interesados sobre todo en los sonidos electrónicos, heredados del espíritu experimentador de unos de los grandes compositores alemanes del siglo XX de música  clásica, Karlheinz Stockhausen, pionero de la música electrónica y electroacústica.

Como consecuencia del momento en que surgió, el krautrock incorporó a los sonidos electrónicos, elementos de Jazz Rock, Rock progresivo y Psicodelia, lo que finalmente hizo de este movimiento, el pilar básico de toda la música vanguardista y experimental de los años '70, pero también del ambient, las atmósferas espaciales y de la new age, todo lo cual desembocó a principios de los '80, en la new wave y el tecnopop. Formaciones tan decisivas e influyentes y pioneras como Can, dos de cuyos miembros fueron alumnos directos de Stockhausen, Tangerine Dream, Kraftwerk, Amon Düül II, o Neu, son indispensables para entender buena parte de la música de los ´70 y los ´80.

Klaus Schulze, uno de los máximos representantes del Krautock

Me ha extendido un poco en la descripción de lo que es el Krautrock porque es imprescindible para atender la música de Eurythmics, como veremos a continuación.

Se pueden establecer dos etapas en la trayectoria musical de Eurythmics durante la década de los '80, la primera que dura hasta 1985, está imbuida de toda esa influencia experimental y electrónica, sucesora del Krautrock y que en consecuencia, se encuentra alejada del pop comercial, con unos niveles de calidad bastante más que apreciables. El segundo período que llega justo hasta 1989, es bastante irregular, y aunque hacen música comercial bastante buena, el abandono progresivo de sus propuestas vanguardistas, les van haciendo perder personalidad hasta convertirles una banda bastante convencional. No obstante dieron con una fórmula musical que les llevó al máximo reconocimiento mundial, gracias a la compenetración perfecta que fusionaba la calidad de los sintetizadores, los arreglos y la producción de Dave Stewart, con el auténtico chorro de voz de Annie Lennox, considerada por la mayoría de la crítica especializada, como la mejor cantante blanca de soul, por su registro extraordinario de contralto y por el desarrollo de un equilibrio perfecto entre una técnica impecable y la emoción propia de los cantantes de blues y soul. 

El álbum con el que debutaron en 1981, "In the garden" es una auténtica joya oculta a muchos de sus seguidores, que solo conocen su etapa más orientada al pop. Personalmente me parece que es uno de sus mejores trabajos, para el que contaron con la producción ni más ni menos que de Conny Plank, el gran ingeniero de sonido alemán porque por el pasaron la mayoría de las grandes bandas de Krautrock y que a finales de los 70' se había centrado en lanzar a algunas bandas británicas que estaban en la estela de la new wave mas experimental, como Ultravox. Aún más sorprendente es que en este disco participaran el batería y el fundador de Can, una auténtico dúo de lujo, pertenecientes a una de las más importantes bandas de krautrock de todos los tiempos. 

Evidentemente con esas colaboraciones el disco no podía ser malo y no lo es, de hecho es muy interesante. Pero desafortunadamente una apuesta tan arriesgada y valiente, no tuvo el reconocimiento que se merecía y no logró apenas repercusión. En la actualidad, y con la perspectiva que da el tiempo, el sonido que ofrece "In the garden", es sorprendentemente fresco y sofisticado, con atmósferas inquietantes que recuerdan a la música ambient, enriquecidas con una brillante instrumentación que incluye flautas y trompas. Prácticamente todo el disco está tocado por Dave Stewart, quién se hace cargo de las guitarras, el bajo, los sintetizadores e incluso la caja de ritmos, excepto de la sección de viento. Annie Lennox por su parte, está muy contenida, si lo comparamos con sus discos posteriores, y aunque se puede apreciar que tiene una excelente dotes de cantante, lo cierto es que el hecho de que esté un poco en segundo plano, resta algo de garra al disco. La colaboración con Conny Plank, le vino muy bien a Dave Stewart para convertirse en un excelente ingeniero de sonido, y en uno de los mejores productores del Pop Rock británico. El disco va ganando enteros a medida que avanza hasta alcanzar su mejor momento con el tema "Caveman Heads", en la que se desplieguen lineas de bajo muy potentes y unas guitarras muy sofisticadas, uno auténtico lujo de canción.

Su segundo trabajo "Sweet dreams" es ya uno de las grandes referencias de la historia del pop británico sobre todo por su canción homónima, que pasa por ser uno de los grandes himnos de los '80.  Con este disco, pasaron de ser un dúo que hacían música alternativa y poco valorada, a tener un éxito masivo internacional. Es un disco sensacional, que sigue un poco la estela experimental y vanguardista  de su anterior trabajo, todavía con ciertos aires de krautrock y música industrial electrónica, pero que va evolucionando había un pop muy elegante, exquisito y sugerente. Estos tres calificativos describen a la perfección, la fórmula del éxito a la que me refería anteriormente. Esta nueva propuesta, fusiona la versatilidad de Dave Stewart con los sintetizadores y la voz de Anie Lennox que sobrevuela impecable, potente y ágil, a lo largo de todo el disco. Un aspecto que llama la atención, es que está grabado y ensamblado por ellos mismos en un pequeño estudio de Londres, lo cual no afecta en absoluto a la calidad del sonido y a la producción, Dave Stewart en efecto se había convertido en un excelente ingeniero de sonido.

Del disco merece la pena destacar el tema "The Walk", en el que aparece por primera vez una trompeta y "Jennifer" con un fantástico fondo de océano relajante muy ambient.  También "This is The house", una canción muy fashion, con un comienzo y un estribillo muy divertido en español, en la que sobresale una gran línea de bajo y los primeros aires de soul, que luego fueron nota dominante en buena parte de sus discos posteriores. 

Pero el plato fuerte del álbum es sin duda, el tema "Sweet dreams", una auténtica obra maestra del tecno pop, que dio la vuelta al mundo y les lanzó al estrellato de forma fulgurante. La canción se caracteriza por el tono desafiante de Annie Lennox, en una especie de blues que todavía conserva reminiscencias de Krautrock, por ejemplo a través del ritmo robótico insistente que acompaña toda la canción, el cual produce una extraña atracción, que deja una sensación al mismo tiempo fría y cálida. Resulta asombroso, cómo pudieron mezclar en una sola canción, tres géneros, blues, soul y música electrónica, hay que estar muy inspirados para hacer algo así y al mismo tiempo que sea una canción suficientemente comercial y pegadiza, con ese sintetizador increíble. Una de las canciones más inolvidables de los '80. Por otra parte el vídeo también fue muy impactante y marcó todo una época, con una imagen de Annie Lennox andrógina y fría, muy acorde con la estética de principios de los '80



En su tercer Lp de 1983, que lleva por título "Touch", el dúo va evolucionando en sofisticación y producción con unos arreglos más sólidos, pero decantándose claramente hacia un sonido más pop, de tono festivo y muy cool, con la incorporación de una sección de viento, que aporta gran frescura al sonido. Es un disco que rompe con la dinámica experimental que había llevado hasta entonces y que caracterizaba su primera etapa. Si en los dos primeros discos, el protagonismo lo había tenido mayoritariamente Dave Stewart, en "Touch" el testigo lo recoge claramente Annie Lennox. Es algo que se advierte muy claramente incluso con la portada, en la que sale solamente ella. Creo que esto fue una decisión consensuada para potenciar el reciente éxito, de su álbum anterior, al darse cuenta de que la voz de Annie Lennox era el mejor instrumento del dúo y con el que conseguían una mayor aceptación del público.

El disco está bien, pero baja con respecto a sus dos anteriores trabajos, abandonando la música experimental en favor de un funk bailable, con toques de soul y tecno pop. Pienso que fue una especie de prueba con la que ir perfeccionando su nuevo estilo, que todavía no estaba bien definido. Anny Lennox mantiene bastante bien el nivel, pero Dave Stewart no está a la altura y anda algo perdido modificando y adaptando los sintetizadores, al nuevo sonido, mucho más melódico y menos atmosférico. El disco fue muy bien recibido por la crítica y alcanzó el número uno en la lista de álbumes del Reino Unido

Los mejores temas son las de estilo funk, como "Right by your side" que alterna ritmos africanos, con música caribeña. También está muy bien, el último corte, "Paint a Rumour" que por cierto es la canción que más me gusta del disco, y la que recuerda más a su pasado de música electrónica experimental.  

Pero al año siguiente, sucedió algo muy interesante, Eurythmics fueron elegidos para grabar la banda sonora original de la película "1984" que dirigió el cineasta inglés Michael Radford, basada en la famosísima novela homónima de George Orwell. Una ocasión extraordinaria para que el grupo demostrara una vez más la calidad que atesoraba y para que regresaran en cierto modo a la música electrónica vanguardista. Es una lástima que finalmente Michael Radford decidiera utilizar otra banda sonora, aunque esto no impidió que el disco se grabara y se publicara como un Lp más de Eurythmics, y por cierto un Lp muy creativo y sugerente. 

Creo que Eurythmics se entusiasmaron mucho con este trabajo y se les nota muy inspirados y motivados, Dave Stewart se despachó a gusto con un buen número de temas instrumentales y con todo un lujo de sintetizadores. Es un disco alejado completamente del pop comercial, que recomiendo escuchar por entero al que le guste ese tipo de música, porque desde luego no le va a decepcionar. No obstante el disco pasó bastante desapercibido, no siendo divulgado por los medios de difusión. Como consecuencia de ello, Eurythmics abandonaron para siempre cualquier pretensión de volver a hacer música de vanguardia y decidieron volver a su fórmula del éxito que sería triunfal, en su siguiente álbum, tal vez el más importante y exitoso de su carrera.

"Be yourself tonight", junto a "Revenge", son los álbumes en donde el binomio Lennox y Stewart funcionan a la perfección, aportando Lennox su potente voz con especiales capacidades para el soul y Dave Stewart el talento y la elegancia de los sintetizadores, logrando un difícil equilibrio entre calidad y comercialidad. Con este disco se abre la segunda etapa de Eurythmics, definitivamente más enfocada al pop y al soul.  

Todo el disco está perfectamente producido con arreglos muy pulidos, que acompañan a unas refinadas melodías de soul pop, estilo "motown", con canciones accesibles para el gran público, próximas incluso a la música bailable y pegadiza. El disco cuenta con dos colaboraciones de altísimo nivel, Stevie Wonder tocando la armónica de "There be must an angel" y la gran diva del soul, Aretha Franklin cantando en "Sisters are doin' it for themselves" un tema de gran altura. También en "Adrian" colabora el siempre interesante Elvis Costello. Para el álbum, Annie Lennox adoptó una nueva imagen que ya sería con la que se quedaría para el resto de su carrera, abandonando su aspecto andrógino, distante y frío, para convertirse en una cantante mucho más cercana y cálida.

El tema más famoso del disco es "There be must an angel", una bellísima balada con una voz de lujo y suntuosa, concebida para el lucimiento de Annie Lennox y que es uno de los temas de referencia de toda la trayectoria de Eurythmics.


 

Una vez instalados en la cima del éxito, de la que ya no se apearían en toda la década, publicaron "Revenge" un disco que siguió la misma estela comercial que tan buenos resultados les había dado. De esta segunda etapa más pop, es el disco que más me gusta, por ser el más equilibrado entre el tono comercial pop y la sofisticación de las composiciones, que seguían teniendo mucha calidad. Además es el Lp que contiene más singles conocidos y exitosos del dúo. Para muchos, uno de los Lp's indispensables de la década de los 80. El disco contiene grandes baladas en clave a veces de Blues y a veces  de Soul, mezclado como siempre con tecno pop. A estas alturas ya Eurythmics contaba con una producción y unos arreglos muy elaborados, en la que la participación de los músicos de estudio resultaba fundamental. Sin embargo se nota que en general ya no son el dúo de su primera etapa, cometiendo para mi gusto un fallo importante, que es el desentendimiento por parte de Dave Stewart de los sintetizadores, que pasaron a ser tocados por un músico de sesión. Son varias las canciones que me gustan, pero no puedo compartir todas, así que destaco "Thorns in my side", absolutamente magnífica, "The miracle of love" y la  archiconocida "When tomorrow comes".



"Savage" de 1987, es un disco más comercial aún, con una portada en la que sale Annie Lennox con una imagen muy "glamourosa" y seductora, dando una imagen muy cercana al público, muy pop. Hay cierta parte de la crítica que considera que es el disco es fallido y que está por debajo del nivel que habían alcanzado con "Be yourself tonight" y "Revenge". Particularmente a mí me parece que también es bastante inferior, fundamentalmente porque abandonan el soul, por canciones claramente pop, en las que la voz del Annie Lennox no puede brillar del mismo modo. No les encuentro ni tan inspirados, ni creativos, como en "Revenge", componiendo canciones algo sosas e insulsas y con Dave Stewart, desmotivado y ausente. De hecho, entre este disco no salió ningún hit importante. Salvaría las dos últimas canciones que cierran el disco, "I need you" un potente blues acústico y " Brand new day" con un arranque a capella de Annie Lennox francamente bueno.


Su último y octavo disco de la década, "We too are one", fue el de despedida de este dúo que había alcanzado la gloria y el reconocimiento mundial como uno de los máximos exponentes de la música de los '80. Es un disco bastante convencional de pop rock, que deja poco sitio para la sorpresa, repitiéndose los mismos problemas que en "Savage". Se echa en falta alma e ilusión, sin apenas temas que tan buen resultado les habían dado de soul o de tecnopop. A pesar de ser el más flojo de toda su carrera, el disco alcanzó número uno en Reino Unido. Destacaría  que como siempre ofrecen una excelente producción y acabado, con un acompañamiento orquestal muy bueno. El disco que transmiten la sensación de ser un producto adulto y maduro, hecho por unos músicos con mucho oficio, me gusta un poquito más que "Savage", pero está muy lejos de los Eurythmics de los comienzos de la década, de los cuales ya no quedaba prácticamente nada.

El agotamiento después de nueve años intensísimos, con casi la grabación ininterrumpida de un disco por año y giras continuas, acabaron deteriorando las relaciones entre Annie Lennox y Dave Stewart. Aunque se volvieron a reunir a finales de la década de los '90, era el momento de que cada uno tomara su camino y pudiera expresarse libremente según el concepto que tenían de la música, Dave Stewart continuando con su labor de productor e ingeniero, manteniendo su interés por la música electrónica, y Annie Lennox, profundizando en los ritmos de soul y aprovechando sus sensacionales facultades para cantar. 


Nacho Díez 


Valoración de su discografía:


1981: In the Garden                                       8 PUNTOS 

1983: Sweet Dreams                                      9 PUNTOS 

1983: Touch                                                    7 PUNTOS

1984: 1984                                                     8 PUNTOS 

1985: Be Yourself Tonight.                              7 PUNTOS 

1986: Revenge                                                7 PUNTOS 

1987: Savage                                                   6 PUNTOS

1989: We Too Are One                                      6 PUNTOS 


domingo, 3 de mayo de 2026

Años 80. Echo & The Bunnymen o el crepúsculo de una era

Es evidente que proceder de Liverpool imprime carácter en esto del Rock, como parece deducirse de la fuerte personalidad de Echo & the Bunnymen, una banda que pretendieron erigirse en algo así como los Beatles del post punk. Más allá de que pudieran conseguirlo, lo que es indiscutible, es que son una de las agrupaciones más genuinas del post punk británico, como demuestra la aureola de grupo de culto que siempre han tenido. 

Cuando se analiza la música de un grupo con tanto temperamento como Echo & the Bunymenn, se corre el riesgo de no reflejar plenamente todas las matices que encierra su música, cargada de atmósferas densas, sombrías y reminiscencias psicodélicas, pero de una psicodelia postmoderna, no de aquella idílica psicodelia que parecía salida de la campiña inglesa de los '60. Su influjo a lo largo del tiempo es muy apreciable, en buena medida por esta carga de psicodelia revisada y adaptada a los años ´80, que les convirtió en uno de los pilares en los se fijaron los nuevos grupos que surgieron en la siguiente generación, artífices del Rock alternativo de los '90 y el movimiento indie.

La arquitectura sonora de Echo & The Bunymenn, responde a una visión existencialista de la vida, que refleja con maestría y una gran carga emocional las almas desesperadas de la juventud británica "sin futuro" de principios de los '80. La riqueza de estilos y géneros que sobrevuelan su música, les ha servido para ser tildados igualmente de intensos y opresivos, o de épicos y urbanos. Echo and the Bunymenn cuentan además con una de las mejores bases rítmicas del post punk británico y en general es una banda que sorprende por el perfecto acoplamiento de sus miembros, que la hace ser muy compacta y muy firme.


Sensacional portada de su disco debut "Cocodriles" 

Por cierto que Echo & The Bunymenn fue uno de los grupos que más gustaba y sonaba en España y en particular en los ambientes alternativos de la movida madrileña. Memorable fue aquella visita que hizo en 1984 al programa "La edad de oro", que presentaba Paloma Chamorro.

El álbum con el que debutaron en 1980 lleva por título "Cocodriles", un disco que responde perfectamente a los postulados del post punk y uno de los preferidos por sus fans. Profundo, directo, es una obra que ayudó a definir el género y que navega en la misma estela cargada de melancolía existencial, que inauguraron Joy Division. El arranque es espectacular, con la canción "Going up" anunciando lo que va a venir después, una música cruda, eléctrica, a base de guitarras rasgadas y acordes distorsionados, sin presencia alguna de sintetizadores, únicamente el cuarteto de músicos que ha sido la base inamovible del grupo, durante la década de los '80. Ian Maculloch magnífico cantante dotado de una voz cautivadora y guitarra auxiliar, Will Sergeant guitarra principal, Les Pattinson en el bajo y Pete de Freitas en la percusión y la batería. El disco que por cierto tiene una portada excelente y misteriosa como todas las de Echo & The Bunymenn, desarrolla un sonido crepuscular y decadente. Me gusta mucho todo el disco, pero destacaría, la mencionada "Going up", la espectacular "Happy death men", un canción de corte experimental, cargado de una fría pero intensa psicodelia, un temazo auténtico. También me gusta mucho "Do it clean", más rockera y marchosa y el cierre del disco con una canción muy punk, "Simple staff". Pero por encima de todas ellas, "Rescue" que es la canción que más me gusta de toda su trayectoria. Una canción perfecta a la que no le falta ni le sobra una sola nota.

Voy a compartir una versión en directo de "Do it clean", con la que se puede apreciar la intensidad de el grupo en vivo.


A "Cocodriles" le siguió un año más tarde, el álbum "Heaven up here". Como cabía esperar mejoran mucho el sonido respecto del primer disco, además de ir ganando en madurez, con un gran trabajo de todos los miembros del grupo. La batería está que se sale, con un Pete de Freitas muy inspirado, el bajo colosal como siempre y las guitarras suenan más sofisticadas y desgarradoras aún que en "Cocodriles". Al principio da la impresión de ser un disco un poco menos oscuro, como la portada en la que se divisa la luz de un amanecer gris, pero es un espejismo, poco a poco el disco se torna nuevamente neblinoso y frío, como la insensible soledad de una sociedad desolada y gris. Hay menos psicodelia y más post punk. La única pega de"Heaven up here" es que es demasiado homogéneo y se echa en falta una canción que destaque, además de pecar de un conceptualismo que le resta un poco la frescura de su primer álbum. Las mejores canciones para mí están en la cara A, especialmente "Show The strange", "Promise" y "With a hip". La segunda cara es más sombría aún, excepto el último corte, la sensacional "All I want", en el que aparece cierto optimismo, tal vez en un intento de mostar una última llama de esperanza.

Una característica común de estos dos primeros discos, como he mencionado es la ausencia de sintetizadores, aspecto muy importante que provoca que el sonido sea más denso y a la vez más frío, auténticamente post punk. 

El tercer álbum publicado por Echo & The Bunymenn lleva por título "Porcupine". Es un disco muy intenso, tal vez más, que ya es decir que los dos anteriores y de corte más experimental. En el disco contaron con la colaboración ni más ni menos que de L.Shankar, el prestigioso instrumentista de jazz indio, que toca el violín y la viola.  Una apuesta muy arriesgada y estimable pero que no contó con el reconocimiento de público y crítica que no terminó de comprender el disco. Tuvieron que pasar los años como suele ser habitual en estos casos, para que empezara a ser valorado como se merece. El grupo evoluciona hacia un sonido algo más evocativo y menos frío, calidez que viene de la mano precisamente de la aportación de Shankar. No obstante el sello de identidad del grupo se mantiene, con las atmósferas crepusculares o la voz profunda, desgarrada y en ocasiones áspera de Ian Maculloch. El disco arranca de forma espectacular con la viola de Shankar en el tema "The Cutter", haciendo adornos arábigos muy originales. Una de las canciones donde Echo & The Bunymenn se encuentran más cohesionados, dando como resultado una de las piezas fundamentales de su carrera.


La presencia de las cuerdas también se encuentran en "Heads will roll". El álbum en general, es más enérgico, incluso marchoso que sus precedentes, algo que se nota sobre todo en otro de los grandes temas" Back of love" segundo sencillo que se publicó del álbum con una guitarra que desarrolla un especie de sonido punzante, por calificarlo de algún modo, muy curioso e interesante. A medida que va avanzando el disco, gana en atmósferas psicodélicas de estilo orientalizante, pero sin poder evitar la opresión existencialista, marca de la casa. De cualquier modo, "Porcupine" no tiene la brillantez, ni la inspiración de los dos discos anteriores y es que estaban empezando a formarse conflictos internos dentro del grupo que les estaban haciendo perder soltura. "Porcupine" es tal vez el punto de inflexión en la historia de la banda, pues dichas diferencias influyeron muchísimo en la grabación de su siguiente LP, que es el más importante, de toda su carrera y con el que intentaron dar lo mejor de sí mismos. 

Estamos en 1984 y los miembros de Echo & The Bunymenn, discuten entre ellos. "Porcupine" no ha funcionado como esperaban, la casa discográfica presiona, y sus fans están desconcertados. Con estos antecedentes, el grupo pretende hacer un cambio radical de estilo y graba el ambicioso álbum "Ocean Rain", considerado su cima creativa. Podemos decir que la apuesta les ha salido bien. Conscientes de que se jugaban el todo por el todo, enriquecen de manera asombrosa la instrumentación del grupo, así como los arreglos y la producción, creando un estilo mucho más sofisticado, cercano al pop barroco, aunque como no, con tintes psicodélicos, en la línea experimental que habían iniciado con "Porcupine". Para lograr este nuevo sonido, se acompañan de una importante sección de cuerda, que incluye violas, violonchelos, arreglo orquestales y también instrumentos tan poco rockeros como congas, marimbas y xilófonos. Evidentemente el disco es muchísimo más melódico que todos sus trabajos anteriores. Se aleja totalmente de los postulados propios del post punk, aunque mantiene sus clásicas atmósferas épicas. Parece claro que la intención que está detrás de "Ocean Rain" era demostrar que ellos no se ajustaban a ninguna etiqueta y que estaban por encima de cualquier género, como todas las grandes bandas de la historia del Rock.

El componente psicodélico brilla en temas como "The yo-yo man" y "Thorns of crowns" ambos excelentes y muy influidos por "The Doors", una de las bandas que más admiraban.  De hecho es en Ocean Rain donde la voz de Ian McCulloch, pretende asemejarse más a la de Jim Morrison.  El álbum como siempre, cuenta con una extraordinaria portada.  

A temas desasosegantes, le siguen canciones más o menos alegres como "Seven seas", una de las mejores del disco o "My Kingdom", un bonito tema en el que podemos disfrutar de los Echo & The Bunymenn más líricos. El disco se cierra con la canción homónima "Ocean Rain" una especie de himno místico que encierra cierta esperanza, con una orquesta de cuerdas magnífica, como pasa en la evocadora "Nocturnal". 

La obra maestra del disco y el tema más famoso de Echo & The Bunymenn, y por los que son más conocidos es la balada de corte neorromantica "The Killing moon". Como le pasa a "Rescue", es una canción que roza la perfección absoluta del principio a fin, y que en la actualidad es considerada uno de los grandes himnos del post punk, cargada de una atmósfera enigmática, que personalmente me evoca en ocasiones, a la magia que desprenden grupos como Ultravox.



En resumen un gran disco, con aires de art rock, que a pesar de que fue bien recibido y de ser aclamado como el mejor de su carrera, no es un disco tampoco demasiado fácil de escuchar. 

Tras dos años largos de parón, en 1987 sacan su último disco de la década, un disco que lleva por título únicamente el nombre del grupo, "Echo and the Bunymenn" lo que da buena cuenta de la falta de motivación, inspiración y creatividad en la que se había sumido la banda, después de haberse vaciado completamente con "Ocean Rain". Es su obra más edulcorada, menos cargada de atmósferas tormentosas y más próxima al pop y en consecuencia alejada del post punk, que para aquellos años era un género ya bastante agotado. Esto no es inicialmente algo negativo, pero si es cierto que es un trabajo en el que el grupo está un tanto perdido y falto de energía. No obstante cuenta con una producción muy buena, lo que hace que el disco suene francamente bien. 

Cabe destacar la colaboración Ray Manzarek, teclista de los Doors, la legendaria banda que tanto admiraban, pero que particularmente me parece que pasa bastante inadvertido. La guitarra que era el instrumento más importante o al menos el que más sonido aportaba al grupo, también está un poco más apagada, aunque con un sonido más limpio y fácil de escuchar. El bajo en cambio, sigue bastante vigoroso y por último la batería acusa los problemas que había tenido Pete de Freitas en los últimos años, en los que se había desvinculado bastante de el grupo, llevando una vida bastante disoluta por otra parte. 

El disco disgustó bastante a los fans y desencadenó la crisis definitiva, de un grupo que había estado demasiado ensimismado tal vez en sí mismo. A pesar de todo no es un mal cierre, hay bandas que han caído con muchísimo más estrépito. Personalmente pienso, que el disco no ha envejecido mal y lo que es más importante, escuchar canciones sencillas y directas se agradece después de tanta música oscura. Como la canción que abre el disco "The Game". También es valorable la voz de Ian McCulloch que es bastante elegante a lo largo de todo el disco, aunque pierde la potencia a la que nos tenía acostumbrados. Otras canciones interesantes son "All in your mind" con un apreciable trabajo de la guitarra y la mejor canción del disco que sea probablemente "Lipes like sugar". Y que voy a compartir

El disco acaba con una balada que recuerda las canciones de Ocean Rain con una orquesta de cuerda muy bonita "All my Life". Sea como fuere el disco la verdad es que obtuvo unas buenas ventas, sobre todo en Estados Unidos, y como digo aunque no es representativo de su estilo, es digno de la banda.

Echo & The Bunymenn, se separó después de la grabación de este disco, fundamentalmente por el tremendo ego y narcisismo de Ian McCulloch, quien cada vez estaba más alejado del resto del grupo, y que empleaba su tiempo muchas veces para realizar declaraciones bastante fuera de tono, con respecto a los compañeros del grupo o incluso a otras bandas. Todo parece indicar que los elogios que recibió a lo largo de su carrera, sobre todo por la crítica, se le subieron la cabeza. Esto unido a un considerable alcoholismo, hacían la convivencia con él bastante difícil. Por otra parte, el baterista Pete de Freitas falleció en un accidente de moto en 1989.

Lo que está fuera de toda discusión es que Echo & The Bunymenn es una de las bandas más interesantes del panorama alternativo de los '80 y que su ánimo experimental vanguardista y atrevido, les convirtió en uno de los grupos más influyentes de la década. Un grupo que al fin y al cabo, nos regalaron con su música, una luminosa oscuridad.


Valoración de su discografía: 


  • Crocodiles (1980)                                8  PUNTOS
  • Heaven Up Here (1981)                      8  PUNTOS
  • Porcupine (1983)                                 7  PUNTOS 
  • Ocean Rain (1984)                              8  PUNTOS
  • Echo & the Bunnymen (1987)             6 PUNTOS

 


Nacho Díez

sábado, 18 de abril de 2026

Años 80. The Psychedelic Furs o el misticismo existencialista

The Psychedelic Furs es uno de los grupos más sólidos y apreciados del post punk y la new wave británica. Considerados por muchos como un grupo de culto por las propuestas sin concesiones de sus primeros trabajos, en la actualidad, son un grupo claramente infravalorado, tal vez por ser demasiado auténticos y hacer una música muy particular, ya que si bien Psychedelic Furs parte de unas influencias claras que veremos más adelante, se puede decir que nadie suena como ellos. De algún modo es una música inclasificable, pero no porque sea experimental, sino porque no se amolda exactamente a ninguno de los géneros a los que realmente pertenecen, por la forma única en que los afrontan. Psychedelic Furs desplegó durante la década de los ochenta, un sonido denso y saturado, al que contraponían un punto de melancolía y romanticismo introspectivo, que les convirtió en un grupo muy original y con mucha personalidad, resultado también todo hay que decirlo, del bagaje musical y el conocimiento que tenía el grupo de las grandes bandas de los años  60 y 70, de ahí el nombre del grupo, con el que querían dar a entender y dejar bien claro, que ellos iban más por la tradición psicodélica, que por lo meramente punk. Su originalidad radica además en que si bien están muy arraigados al post punk del cual nunca se han terminado de desprender, al menos en los años '80, también participan aunque como digo, de forma muy personal de la new wave.

Psycodelic Furs ha contado siempre con un buen número de miembros y por tanto con una rica instrumentación, empezaron siendo un sexteto, en el que destacaban los hermanos Richard Butler, cantante y auténtico alma del grupo y Tim Butler, que se encargaba del bajo, junto al guitarrista John Ashton, los cuales han sido siempre el pilar del grupo. El resto de los miembros de la banda variaron mucho, aunque han mantenido la constante de contar con la presencia de saxofones. Su estilo, está basado en la creación de atmósferas intrigantes y recargadas, con un sonido algo turbio, oscuro y áspero, basado en guitarras muy distorsionadas y potentes líneas de bajo, en la que el saxofón está presente siempre con un gran protagonismo, al modo en que aparecía en el grupo por excelencia que les sirvieron de inspiración, los maravillosos Roxy music. 

El elemento distintivo más importante que de Psycodelic Furs, es desde luego la voz de Richard Butler, en este sentido son un poco dependientes de él y siempre me ha dado la impresión de que el resto de la banda se encuentra un tanto eclipsada por su presencia y fuerte y personalidad. De algún modo es como si en Psycodelic Furs, no destacara ningún instrumento en especial, excepto la voz. Esto provoca que el grupo suene siempre muy uniforme, algo que les resta algo de dinamismo.  

The Psychedelic Furs en su gira americana de 1982

Lo que está fuera de dudas es que Richard Butler es un artista muy interesante, cuya actividad no solamente se circunscribe a la música, sino también a la pintura, tarea a la que cada vez dedica más atención. Compositor de casi todas las canciones del grupo, aunque a veces compartida por el resto de miembros, lo más llamativo de él es su voz profunda, desgarrada, ronca y áspera, que parece contagiar al resto del grupo, que le acompañan en todo momento también un sonido áspero y crudo. En directo Richard Butler es espectacular, tremendamente carismático y con una presencia magnética, que viene acompañada de movimientos y expresiones muy originales, que se refuerzan con una apariencia muy particular, que comprende extraños atuendos como gabardinas muy llamativas, que le otorgan un aire místico y misterioso. 

El disco con el que debutaron en 1980, de título homónimo al nombre del grupo, es de largo una de las cumbres del post punk, con el cual lograron encandilar inmediatamente a la crítica. Es uno de sus discos más variados, en el que son capaces de alternar canciones de ritmo lento, con otras en las que se alinean con sus raíces punk, temas rápidos y cortos como "Pulse" o la que cierra el disco "Flowers" recuerdan a la rabia primitiva de Sex Pistols. La riqueza del álbum hace que a su vez sea uno de sus discos con unas atmósferas más densas y pesadas, que vienen de la mano de unas texturas de guitarra muy saturadas. En cambio otros temas, responden más a sus inquietudes vanguardistas como la fabulosa "India" o "Sister Europe"De cualquier forma, la influencia de Roxy Music es muy apreciable en todo el disco, a pesar de ser su propuesta más próxima al punk. Personalmente es el disco que más me gusta de ellos y en donde los encuentro más sueltos y frescos.

Voy a compartir la canción más aclamada de disco que es "Sister Europe", en la que se muestra ese estilo oscuro intenso con una gran presencia de post punk. 



Con su segundo álbum "Talk Talk Talk", dan su primer paso firme hacia la new wave. El disco se abre con un fantástico tema rockero que abre el disco "Pretty in pink", que se convirtió en su primer gran éxito y que las abrió por primera vez las puertas del mercado americano. El tema gustó tanto que fue utilizado para incluirla en la banda sonora de una película del año 1986, que se llamó igual que la canción. Un auténtico temazo, que os dejo aquí.



En este disco, emplean por primera vez los sintetizadores, con lo que el grupo abandona un poco el punk, perdiendo un poco la frescura de su primer álbum, para ganar en líneas melódicas, pero sin perder tampoco esa uniformidad de todos los instrumentos tan característica de su forma de tocar, que ayuda a incrementar su estilo oscuro. Es sin duda, otro magnífico trabajo imprescindible de escuchar y disfrutar.

Con su siguiente álbum "Forever now", se convirtieron en uno de los pioneros del sonido, mezcla de new wave y post punk, que luego llevarían a la cima bandas míticas como Simple Minds o U2. Una de las grandes aportaciones del disco y además muy original, es la aparición de sintetizadores con un sonido orientalizante, que conllevan una considerable suavización del estilo oscuro y saturado, que se torna mucho más agradable de escuchar para el gran público, un buen ejemplo es la magnífica "Love my way". 


Además se puede ver como pasan de la influencia de Roxy Music a la de David Bowie sobre todo en la forma de modular la voz de Richard Butler. También es un disco más rockero y más movido que "Talk Talk Talk", recuperando algo de las reminiscencias punks. La primera canción que abre el disco "President Gas" es deudora completamente de Bowie, un temazo que evoca aquella monumental canción de 1980, que es "Scary Monsters". Otras canciones que me gustan mucho son "Goodbye", muy al estilo de The Cure y la balada fabulosa que en esta ocasión recuerda muchísimo a Brian Eno "Sleep comes down", casi la mejor canción del disco. 

"Forever now" supuso una prueba de fuego para el grupo, pues tras la grabación de Talk Talk Talk, tanto el guitarrista como el saxofonista se habían marchado del grupo, pero también habían cambiado de productor y de sello discográfico. Toda una revolución interna, a la que sin embargo supieron adaptarse, con el enorme acierto de fichar al productor y veterano músico Todd Rungren, que aportó la estabilidad que la banda necesitaba y que con sus sintetizadores logró un sonido más new wave muy sofisticado, consiguiendo una producción bastante mejor que en los trabajos anteriores.  


En "Mirror moves" de 1984 vuelven al sonido de vanguardia basado en Roxy Music, sobre todo con el trabajo magnífico de los saxofones y los teclados, que continúan esa senda orientalizante que iniciaron con "Forever now". El disco contiene dos o tres de las canciones que más me gustan del grupo, la preciosa balada "Ghost in you" y la intensa "Heaven", que incluye un magnífico vídeo, aquí os lo pongo.



Es un disco en el que ahondan y profundizan en el sonido new wave, continuando con la aproximación a propuestas más pop, con un incremento del romanticismo y una notabilísima influencia de Bowie en la voz de Butler, que se tornan menos rasgada y más suave. Hubo nuevos cambios de personal con nuevo saxo, nuevo batería y otro teclista, dejando la colaboración que habían tenido con Todd Rungren en el álbum anterior. Otro tema destacable es "Hearbeat" con un acompañamiento de saxofón irresistiblemente pegadizo. 

Después de unos años de intensa actividad y de tener que superar numerosos contratiempos derivados de los continuos cambios de personal, era inevitable que se anunciara una época de crisis que iba a durar ya el resto de la década. Llegamos a 1987 y después de dos años en los que no publicaron ningún disco, Psycodelic Furs lanzan "Midnight to Midnight", el disco más comercial con diferencia que habían grabado hasta ese momento. Un álbum que no gustó a nadie, ni a la crítica, ni a los fans, ni siquiera a la propia banda. En palabras del propio Richard Butler, "el disco era vacío, insípido y débil", y es que en efecto, si algo demuestra "Midnight to Midnight" es que Psycodelic Furs no saben hacer música comercial. Por diversos motivos, entre los que se encontraba la necesidad de incrementar su presencia en el mercado estadounidense, el grupo decidió inclinarse hacia un sonido más pop, dejando atrás definitivamente la oscuridad de raíces post punk que habían seguido hasta entonces, para inclinarse por  un sonido muy metálico y algo aparatoso.  No obstante hay que decir que la producción en general es buena, y los esfuerzos de comercialidad, dieron algunos frutos, como el que consiguieron con "Heartbreak beat". Del disco se salvan para mi gusto, el segundo y tercer corte de la cara A, que son "Shock" y "Shadow in my heart", así como las guitarras sofisticadas de John Ashton, lo demás es bastante flojo. El problema de "Midnight to midnight" es que no tiene un sonido definido, parece que quieren  hacer un hard rock, pero el resultado es inconsistente y no les pega nada, se nota incluso cierta frustración creativa y una considerable falta de inspiración, repitiéndose mucho, lo que provoca que el disco sea algo monótono.

En su último disco de los 80 "Book of days", dan un gran salto y evolucionan hacia el rock alternativo que se desarrolló en los '90, que iniciaran bandas como Sonic Youth o Pearl Jam, adentrándose en la crudeza del "noise rock", con unas guitarras todavía más saturadas que en sus primeros discos y un sonido bastante ruidoso, pero que no logra escapar a la monotonía, que ya habían tenido en su disco anterior. De cualquier modo, se nota la mano del productor David Allen que venía de trabajar con bandas como "Sister of mercy". Richard Butler tiene una voz menos rasgada y un poco más envolvente a la que nos tenía acostumbrados. Del disco salvaría la canción que da título al álbum "Book of days" y "Touch" una bonita y meritoria balada acústica, algo inédito del grupo en toda su historia. También me gustaría valorar el alejamiento de la comercialidad de su disco anterior, así como haber tenido la capacidad y la valentía de ponerse a la vanguardia de las nuevas corrientes que iban a marcar a la década siguiente,  demostrando que eran capaces de adaptarse los nuevos tiempos, aunque no con el mismo acierto que sus inicios.

A pesar de que los dos últimos trabajos de la década de los '80 no fueron afortunados, no deben eclipsar en absoluto la impresionante trayectoria que tuvieron en sus cinco anteriores discos, todos ellos de una calidad y trascendencia extraordinaria, la de uno de los grupos más interesantes y brillantes sin duda, del panorama del post y la new wave de los 80. 


Valoración de la discografía de los´80:


Nacho Díez