sábado, 13 de junio de 2026

Años 80. Roxy Music. Glamour, elegancia y distinción

Hoy voy a hablar de Roxy Music, un grupo literalmente fuera de serie, únicos y muy originales, sobre todo en sus inicios, que me hace mucha ilusión traer al blog, aunque vaya a analizar su última y breve, pero muy exitosa etapa de los '80. No solo me alegra hablar de ellos porque sea una banda que aprecio mucho, sino sobre todo porque hace ya bastantes años, sus propuestas atrevidas, diferentes e incluso irreverentes en lo musical, para quien veníamos del Rock progresivo, fueron determinantes para abrirme a otras opciones musicales, hasta el punto de cambiar mi forma de escuchar el Rock, algo que me pasó también cuando empecé a escuchar a David Bowie, con quien guardan muchas similitudes.

Detrás de una aparente frivolidad y actitud desenfadada, con un comportamiento en ocasiones socarrón, se escondía un colectivo de músicos excepcionales, con muy buenas ideas y mucho talento, entre los que sobresalía quien estaba al mando de los teclados y sintetizadores, el gran mago de la música electrónica, minimalista y de vanguardia, Brian Eno, quien posteriormente desarrolló una carrera en solitario brillantísima y que muy pronto se convirtió en la referencia fundamental no solo de los géneros que acabo de mencionar, sino también del ambient o la new wave, en definitiva, uno de los grandes genios que ha dado la historia de la música popular de la segunda mitad del siglo XX, y que ha sido guía y modelo para numerosos grupos y artistas. Además de Brian Eno, en Roxy Music, estaba Phil Manzanera, para mi gusto, un guitarrista con una clase enorme y un feeling envidiable, Andy Mackay, un saxofonista fabuloso, que ha dotado al grupo de uno de sus sellos de identidad sonoro, Paul Thompson en la batería, Graham Simpson en el bajo y para el final he dejado al otro gran pilar junto con Brian Eno de Roxy Music, que es otro Brian, Brian Ferry, un carismático cantante, considerado el gran "gentleman" del Rock, cuya peculiar voz es sin ninguna duda el elemento distintivo del estilo de Roxy Music que les hace inconfundibles. Gran artista y comunicador de emociones, en seguida se ganó la admiración del público que acudía a sus conciertos, por sus bailes y conducta histriónica y muy divertida. Recomiendo que veáis algún vídeo de la etapa de los años '70 de Roxy Music y contemplar a Bryan Ferry, porque verdaderamente es un espectáculo. A todo esto hay que añadir unos atuendos extravagantes y futuristas que han sido identificados con el glam, aunque yo creo que esto es más que nada por equipararlos con un género.

Refinamiento, clase, encanto o glamour son calificativos que sirven para hacerse una idea del universo artístico de Roxy Music, un grupo que era capaz de ser totalmente "fashion" y decadentes al mismo tiempo. De hecho, el término "Roxy" es una construcción que surge de la combinación de las palabras Rock y sexy, con eso está dicho todo.

Pero lo más llamativo y curioso de Roxy Music, es que en el fondo eran mucho más serios de lo que aparentaban a primera vista, sobre todo musicalmente hablando, sin por ello dejar de ser totalmente transgresores con los mismos géneros que interpretaban, por que otro aspecto muy importante de Roxy Music es que eran altamente eclécticos, y por supuesto absolutamente heterogéneos y heresiarcas, en pocas palabras eran absolutamente geniales. La forma en que afrontaban los estilos que tocaban, siempre alejados de cualquier purismo dogmático, y provistos de gran ingenio, les hace ser absolutamente irrepetibles, rompiendo totalmente con todos los esquemas que hasta entonces habían reinado en el Rock.

Interior del álbum "For Your Pleasure" de 1973

Encuadrados en sus primeros años dentro del glam rock, esto es puramente anecdótico si tomamos en consideración la diversidad de géneros que han sido capaces de incluir en su repertorio, pues igual que hacían canciones con ritmos de Rock and Roll muy bailables, podían sin despeinarse hacer composiciones complejas de rock progresivo y de música de vanguardia. Este último aspecto no debe sorprender, puesto que de hecho, Brian Ferry fue candidato en 1972 a ser vocalista de la banda más importante de Rock progresivo de todos los tiempos, King Crimson. Aunque finalmente fue descartado, entabló muy buena amistad con los miembros del grupo, quienes conscientes del talento de Brian Ferry, fueron mentores suyos e incluso le ayudaron a dar sus primeros pasos con Roxy Music, proporcionándoles los contactos necesarios para publicar su primer Lp con el sello discográfico E.G.Records, algo que proporcionó mucha reputación a la banda. Por cierto que de esa relación surgió una estrechísima colaboración entre Robert Fripp, el líder legendario de King Crimson y Brian Eno, que en los siguientes años publicaron varios discos experimentales juntos, que son considerados cruciales para la evolución de la historia del Rock experimental, pero eso es otra historia y será contada en otro momento.

No voy a extenderme demasiado en la historia del grupo durante los años ´70, cuyo acontecimiento más relevante fue la salida de Brian Eno después de la grabación de su segundo Lp, "For your pleasure" en 1973. Es imposible ni imaginar que pudiera haber sucedido si Brian Eno hubiera seguido en la formación de Roxy Music, pero su presencia en el grupo chocaba con el liderazgo de Brian Ferry, y es que ya se sabe que no se lleven bien dos gallos en un gallinero y Brian Eno, tenía suficiente talento, personalidad y sobre todo ideas tan nuevas que ni si quiera encajaban en Roxy Music. Soy de los que opina que la marcha de Brian Eno, perjudicó al grupo como no puede ser de otro modo, pero no es menos cierto que el resto de miembros tenían facultades de sobra para continuar como así  hicieron, manteniendo un altísimo nivel de calidad en su discos, si bien es cierto que poco a poco a poco fueron abandonando gradualmente sus postulados más experimentales y vanguardistas por música más próxima al Pop o incluso a la música bailable, cuyo mayor exponente fue el álbum "Manifiesto" de 1979. Lo que está fuera de toda discusión es que gracias a Roxy Music, el Pop Rock evolucionó hacia referentes imprevistos, ejerciendo una influencia invaluable que les ha convertido en una de las bandas más prestigiosas del Rock. 

Después de la publicación de "Manifiesto", su último disco de los ´70, el grupo se desmembró, quedando del grupo solamente tres de los miembros fundadores, Andy Mackay, Phil Manzanera y como no, Brian Ferry. En 1980, los nuevos Roxy Music, convertidos en trío graban el séptimo álbum de su discografía y primero de los ´80 "Flesh and Blood", con el que alcanzaron el nº1 en U.K. con un sonido impecablemente contenido y depurado, producto de una banda que demuestra en todo momento tener el dominio total sobre la composición, para lo cual, se rodearon de un buen elenco de músicos de sesión. Lejos quedan sus propuestas vanguardistas de la década anterior y a las que nos tenían acostumbrados, para ofrecer a cambio una música mucho más pop, pero no por ello de calidad inferior. 

Todo el disco está articulado en torno a baladas suaves y agradables que generan atmósferas románticas manejando a la perfección el tempo musical y el feeling. Fundamentalmente se trata de un sonido new wave con algún coqueteo con la música disco, aunque en mi opinión es cierto que se echa en falta un poco más de riesgo y experimentación. Da la impresión de que es como si hubieran pensado que ya lo habían logrado todo y en su etapa final, quisieran únicamente alcanzar la serenidad y el sosiego que nunca ates habían tenido. 

El disco arranca con una magnífica versión del tema de Wilson Pickett, "In the midnight hour" a la que sigue uno de los platos fuertes del Lp “Oh yeah”.  Los mejores temas son “My only love”, con Phil Manzanera demostrando que es uno de los guitarristas más sólidos británicos, “Rain Rain Rain” un relajado reagee fusionado con new wave, y la mejor canción que es la que cierra el álbum, “Running wild”, con un gran arranque al saxo de Andy Mackay, que tras un desarrollo instrumental de primer nivel, concluye con Phil Manzanera erigiéndose en un auténtico titán de la guitarra, un tema a la altura de su época dorada, que recuerda a la cadencia lenta tan característica de las piezas largas de sus primeros discos de los ´70. Aquí os la dejo.


El testamento de Roxy Music no podía ser una obra más impresionante. Desde el primer momento se convirtió en un álbum de leyenda, en el que solo el tema homónimo "Avalon" y "More than this" merecen una entrada para sí solas. Con su última obra, alcanzaron la gloria absoluta, con varias semanas seguidas en el número 1 de álbumes de UK y todo el año 1982 presente en la lista, todo un hito.

"Avalon" es un Lp hecho a la medida de Brian Ferry, en la que los otros dos miembros del trío supervivientes, se ponen al servicio del gran cantante. De principio a fin, todos los temas están perfectamente arreglados, con un producción impecable, en la que se nota y mucho el trabajo del productor Rhett Davis, que contaba con  una acreditada carrera, en la que ya había trabajado con Génesis, Dire Straits, Talking Heads, B-52´s, los mismísimos King Crimson o el propio Bian Eno. "Avalon" es para quien lo escucha un auténtico placer por el sonido tan pulido que despliega, por medio de unas atmósferas sutiles, etéreas y lujosas al mismo tiempo. 

El disco se aleja totalmente de sus antiguas propuestas experimentales y se sumerge en un Rock plácido y perfectamente construido, con una música serena y madura, totalmente equilibrada, hecho a base de baladas que muestran el talento compositivo de Brian Ferry, quien lograr transmitir una gran nostalgia romántica a todo el disco, y es que con "Avalon", Roxy Music edificaron un monumento al romanticismo adaptado a la música pop de los ´80, lo que le convierte en un disco atemporal que no pasa de moda.

Estamos por tanto ante un disco muy calmado que recuerda a lo que ahora se llama “Chill Out”, aderezado magistralmente con elementos de la "new romantic", género en el que dejaron una gran huella, sobre todo en Spandau Ballet. Los mejores calificativos que definen a "Avalon" serían siempre sinónimos de glamour, elegancia, encanto y distinción. 

“Avalon”, fue tan relevante para su época, que con él fundaron casi sin quererlo un género nuevo del que son pioneros absolutos, el “sophisti pop”, o pop sofisticado. El perfecto ensamblaje y el dominio del tempo a la hora de componer las canciones en que los instrumentos entran cuando tienen que entrar, demuestra el talento de los tres músicos y su buen gusto. La voz cautivadora de Brian Ferry te atrapa y te envuelve en cada tema, en un disco que contiene atmósferas sutiles y etéreas, como la delicada y exquisita pieza instrumental "India". 

El álbum además cuenta con una portada sensacional en la que en primer plano aparece la espalda de un guerrero junto a un halcón, con un fondo brumoso y un lago, una portada crepuscular que evoca a un héroe de otros tiempos y en la que todo destila un carácter épico, que parece sacado de una escena del romanticismo. La portada transmite el final de la era de un guerrero, en lo que a todas luces es en el fondo una símbolo del testamento de Roxy Music, unos auténticos músicos de leyenda que se despedían para siempre y lo sabían. Evidentemente el disco está haciendo referencia a la mítica isla de la mitología celta habitada por hadas entre las que se encontraba Morgana, y donde herido en su última batalla, pero no muerto, el rey Arturo descansa para siempre, una bellísima metáfora que pretende simbolizar que "Avalon" no era la muerte del grupo, sino una retirada a un lugar inmortal, donde descansar de la frenética y alocada carrera musical que habían tenido.


Espectacular portada del álbum "Avalon" de 1982

“More Than This”, una balada antológica, es el paradigma de la canción romántica que expresa con serenidad, la nostalgia de la pérdida de la persona amada a un nivel que muy pocos grupos están a la altura de poder alcanzar. Sensacional la voz cautivadora, envolvente y aterciopelada de Brian Ferry. Para el vídeo, he escogido poner el que contiene imágenes de la película de Sofía Coppola "Lost in Traslation", de la que formó parte de la banda sonora. La canción es tan buena que consigue que hasta un actor tan malo como Bill Murray funcione bien, disfrutarla porque es toda una gozada. 


 
“Avalon” el tema que da al título al álbum tampoco se queda corto, un prodigio de instrumentación y acoplamiento impecable de todo el grupo, para hacer una balada memorable de corte lírico, muy evocadora y melancólica,  con la que se puede apreciar la madurez a la que habían llegado como grupo y en la que se puede disfrutar del Brian Ferry más dandy.



Pero la historia de Roxy Music no daba para más y se acabó con esta gran obra maestra del pop. Cada cual siguió su camino, Andy Mackay, se dedicó a la enseñanza de música, Phil Manzanera grabó buenos discos en solitario, colaborando con amigos como el superbajista John Wetton, y una curiosidad en 1990, produjo el álbum de Héroes del Silencio, "Senderos de traición", un lujo para el grupo español, que sin duda ayudó a aumentar su reputación. Brian Ferry inició una carrera en solitario con la que cosechó muy buenos resultados, continuando con el estilo romántico y sofisticado que anticipara con sus dos discos de Roxy Music en los ´80, ganando en prestigio y reconocimiento mundial y convirtiéndose en uno de los grandes solistas del pop.


Valoración de su discografía en los ´80:

-Flesh and Blood (1980)    7 PUNTOS

-Avalon (1982)                   8 PUNTOS


Nacho Díez

martes, 9 de junio de 2026

Años 80. Dire Straits y Mark Knopfler, el hombre tranquilo

¿Qué tienen Dire Straits que los hace tan atractivos y especiales, si no son un grupo ni muy duro, ni muy suave, ni muy comercial, ni muy complejo y además su vocalista tiene una voz ronca y desagarrada? ¿Porqué te enganchan nada más escucharlos y son capaces de conmoverte con sus baladas o hacerte vibrar con sus temas rockeros? Aquí van algunas de las respuestas que se me ocurren; en primer lugar el excelente ritmo narrativo de las composiciones, generalmente pausado, aunque también movido cuando se lo proponen, en segundo lugar, la entrega y la clase con la que toca la guitarra y canta Marc Knopfler, (a pesar de no tener una buena voz), que provoca que todas sus canciones tengan algo auténtico y verdadero, justo los atributos más importantes que necesita una banda, para comunicar lo que quiere son su música. El buen gusto musical, la aparente facilidad, consecuencia de la fluidez con la que interpretan cualquier canción, son el tercer ingrediente que convierte a Dire Straits en un supergrupo y una de las bandas más grandes de los ´80, a lo que hay de añadir uno de los aspectos más importantes que debe ostentar cualquier banda que se precie, que es un sonido distintivo con el que se les pueda identificar en todo momento, en este sentido no son ni mucho menos ruidosos o agresivos, pero sí poseen un sonido sólido y al mismo tiempo dotado de un agradable tono de calidez, al que incorporan contrapuntos perfectamente diseñados para lograr canciones muy ricas en matices. Quien quiera que escucha una canción de Dire Straits, sabe que son ellos inmediatamente y lo que es más importante, nadie ha conseguido imitarlos, lo que demuestra la originalidad y personalidad de su estilo.

Dire Straits nacieron en un momento en que el Rock se encontraba inmerso en una gran crisis y desconcierto, tras el derrumbe del movimiento contracultural hippie. Corría el año 1977, y ya nada era igual que cuando aquellos muchachos de Liverpool conquistaron el mundo. De repente, surgió el punk, rabioso, autodestructivo, nihilista o la new wave, un nuevo estilo de música evasiva y muy centrada en la estética, géneros ambos que estimo por otra parte. En medio de semejante situación, aparece un grupo dotado de una elegancia impresionante, que pretende volver a los orígenes del blues y del country, a pesar de ser netamente británicos, siguiendo la senda que iniciaran bandas como Creedence Clearwater Revival o el propio Bruce Springsteen, por medio de ese subgénero llamado "Roots Rock". Dire Straits inspirándose y retornando a los orígenes del Rock, supuso un auténtico soplo de aire fresco para esos momentos convulsos, algo que el público detectó inmediatamente, necesitado como estaba de ideas claras y música directa.

Con estos antecedentes, la historia de Dire Straits no podía por menos que estar llena de cifras desorbitantes, con varios discos de platino, unos cuantos premios grammy y los galardones más prestigiosos para algunos de sus vídeos. Además es considerada por la revista especializada Classic Rock, "la banda de Rock más grande de los 80". Ya su trayectoria durante los ´70, nos dejó dos álbumes fabulosos, especialmente el primero, en el que se encuentra uno de sus clásicos más alabados "Sultans of Swing".


Mark Knopfler en directo

Fue a finales del ´78, cuando Bob Dylan fue a verlos a un concierto en Los Ángeles y quedó tan impresionado por su estilo y categoría que inmediatamente se puso en contacto con ellos. Finalmente contrató a Mark Knopfler y al batería Pick Withers para grabar esa dos obras maestras de Dylan tituladas "Slow Train Coming" e "Infidels". Es difícil determinar quién influyó más en quién. Resulta innegable que Dylan ejerció un importante impacto en Mark Knopfler, especialmente en esa forma de cantar del escocés, que parece un trovador, pero creo que Dylan también aprendió mucho y adaptó muchas ideas del propio Mark Knopfler. Por otra parte, la experiencia con Dylan, repercutió notablemente en que Dire Straits dieran la impresión de ser realmente una banda de Estados Unidos. 

Antes de analizar sus discos de los ´80, voy a dedicar unas palabras al líder indiscutible y alma del grupo, y es que sin restar méritos al resto de músicos de la banda, hablar de Dire Straits, es hablar de Mark Knopfler. Escocés de Glasgow, siempre con su cinta en la cabeza, llegó tarde al mundo del Rock, casi ya rozando los 30 años, lo que le aportó una extraordinaria madurez y un gran conocimiento musical. Fundó la banda junto a su hermano David Knopfler, quien le acompañaba con la guitarra secundaria, el bajista John Illsley y el notable baterista Pick Withers. 

Su personalísimo e inconfundible estilo se caracteriza por no ser especialmente rápido, como otros guitarristas de Blues Rock, pero a cambio, posee una capacidad innata para transmitir sentimientos con cada nota. Mark Knopfler no es rápido porque no lo necesita, pero cuando quiere lo es, lo que pasa es que tiene suficiente talento para no tener que lucirse con punteos rápidos, de hecho, posee una técnica excelente con la que establece unos diálogos constantes con sus solos, que se contestan unos a otros y que sirven de acompañamiento perfecto a la melodía de cada canción. Dotado de una sutileza fascinante, entreteje notas de una forma muy fluida con un fraseo excelente que le hace ser en todo momento preciso y a la vez conciso, sin renunciar al cromatismo, pero sin ser en ningún momento recargado. Otra cuestión importante que da muestras de la riqueza de su estilo es que suele emplear acordes complejos influenciados por los grandes guitarristas del jazz. Pero la característica más relevante de Mark Knopfler es que hace uso del "fingerpicking", técnica consistente en tocar la guitarra eléctrica con los dedos, es decir sin púa, un método que utilizaban los primeros músicos de folk sureños y que pone de manifiesto la admiración que sentía Mark Knopfler por este tipo de música afroamericana que es la raíz del Rock and Roll. Se cuentan casi con los dedos de las manos, los guitarristas de Rock que se decantaron por esta forma de tocar la guitarra, uno de ellos fue Jeff Beck. 

El primer Lp que publicó Dire Straits en los 80 fue "Making Movies". Publicado durante ese mismo año, es una auténtica joya de disco, con temas de un Rock muy equilibrado, basado en el blues, pero también en el folk. La nota negativa del disco, fue que David Knopfler abandonó la banda por diferencias con su hermano, aunque por suerte había grabado casi todas las pistas antes de irse, una mancha oscura en la historia de la banda, de la que tardó en recuperarse.

El disco se abre con una pieza absolutamente magistral, considerada como una de las obras cumbres de Dire Straits, más de 8  minutos de narración épica que recuerda al "Jokerman" de Dylan, y a la legendaria "Sultan of swing" de su primer álbum. Una pieza riquísima en matices y contrapuntos, con la que Knopfler se sale con sus continuos solos de guitarra, especialmente el último, muy extenso y que alcanza el clímax justo con un acompañamiento final de piano por parte de Roy Bittan, teclista habitual de Bruce Springteen, que dotan a los últimos instantes del tema de una profunda emotividad. Con ustedes "Tunnel of love". 


Pasaron dos años tras la marcha de David Knopfler, hasta que Mark reconstruyó la banda. Es un tiempo de dudas y vacilaciones, que se terminarán superando con su siguiente álbum "Love over gold", su trabajo más ambicioso, diferente y más próximo al Rock progresivo, con temas incluso experimentales, especialmente el segundo corte "Private investigation", la única canción de todo su repertorio que no suena a Dire Straits, y que puede considerarse claramente como Rock progresivo. Se ha comentado y es verdad que con este disco, Dire Straits se aproxima bastante a las texturas sonoras de Pink Floyd.

Para lograr un álbum tan complejo, fue muy importante la incorporación del nuevo teclista Alan Clark, quien tuvo mucho protagonismo a partir de entonces y que aportó mucha riqueza sonora al grupo por medio de nuevas atmósferas de tono ambient. También influyó bastante que por aquellos tiempos, Mark Knopfler ya se había introducido en el mundo de las bandas sonoras, con aquel gran trabajo que hizo para esa maravilla de película que es "Local Hero". La influencia cinematográfica es fácilmente apreciable, no solamente por la duración de las canciones, sino por el tono intimista, evocador y muy descriptivo de las canciones.

El disco se abre con una pieza de más de 14 minutos, con la que el grupo parece querer demostrar que están a la altura de las grandes bandas de Rock progresivo, se trata de "Telegraph road", uno de sus temas más apreciados, que para muchos es su obra maestra y desde luego la más compleja. Es una canción con muchos cambios de ritmo que concluye con unos 4 minutos finales de guitarra de altísimo nivel, en los que Mark Knopfler recurre a unas progresiones armónicas maravillosas, que en ocasiones recuerda al mejor David Gilmour. Con "Telegraph road" deja bien claro que es un excelente guitarrista capaz de construir con sus solos melodías complejas y temas perfectamente coherentes. Es un tema largo pero merece la pena escucharlo, voy aponer esta versión en vivo, y así se puede apreciar como toca sin púa.



En 1983 lanzan al mercado un Ep (Extended Play), es decir un formato intermedio entre el Lp (Long Play) y el single, que suelen tener una duración media de 15 minutos. Es un curioso divertimento de la banda que pretende homenajear a las raíces del Rock, con temas de puro Rythm and Blues, swing y jazz como la fabulosa "Badges, posters, stickers y T-shirts"  en la que todo el grupo está sobresaliente, con Mark Knopfler tocando como un auténtico guitarrista de jazz.

Y finalmente llegamos al quinto álbum de Dire Straits, el aclamado y laureado "Brothers in arms", lanzado en 1985. Fue durante 14 semanas consecutivas número 1 en las listas de U.K. y ha recibido varias condecoraciones de disco de platino. De impecable factura y magnífica producción, es un indiscutible clásico de los´80, que fácilmente se encuentre entre los diez mejores discos de la década. Por eso y como ya he hecho en otras ocasiones con otros discos legendarios, os lo pongo aquí para que lo escuchéis entero. 



¡Qué buena portada tiene!, una de las más icónicas de los ´80, con la imagen de ese tipo de guitarra la "National style Resonator" plateada ascendiendo a los cielos, toda una declaración de amor por el instrumento. Es una guitarra original del country de los años 40 que usa en bastantes temas del disco.

"Brothers in arms" es una obra maestra absoluta de principio a fin con varias canciones que son leyenda. Todos los temas son de altísimo nivel, con unos arreglos de lujo y un sonido perfecto de toda la banda. El álbum cuenta con la virtud de ser perfectamente accesible para todo el público, sin ser comercial, simplemente es que les salió redondo. Muy fluido y con una gran versatilidad a la hora de intercalar canciones imponentes como "Money for nothing", con baladas antológicas como "Brothers in Arms". 

El disco arranca con "So far away", canción con aires sureños y un tempo lento, maravillosamente ejecutada en la que sorprende la perfecta compenetración de Knopfler con el órgano de Alan Clark y el sintetizador de Guy Fletcher. Alegría y desenfado es lo que transmite la simpática "Walk of life", un country muy bailable, en el que sobresale nuevamente Alan Clark con el órgano hammond.

"Your latest trick" es una elegante balada de atmósfera urbana, muy melódica, con una intro de saxo a cargo de Michael Brecker, uno de los grandes saxofonistas de jazz fusion. Es una pieza maestra indiscutible y sofisticada.  "Why Worry" es otra balada semi acústica, delicadísima, de una belleza exquisita, que recuerda a una nana popular y con unas texturas se guitarras que parecen sacadas de las guitarras de 12 cuerdas de los discos de Génesis de los ´70.

"Ride across the rivers" es una canción de tempo lento de difícil clasificación, a caballo entre los ritmos étnicos africanos y los solos de Mark Knopler, con una riquísima instrumentación, es la más experimental del disco. Siguen dos excelentes canciones que no obstante bajan un poquito con respecto a la intensidad sobre todo de la cara A, y que dejan el campo libre para que aparezca la gran joya que da título al álbum, "Brothers in arms". No, no me he saltado "Money for nothing", es que he dejado para el final, las dos canciones más reconocidas y famosas del disco, que también son las mejores y las más exitosas.

Empezaré por "Money for nothing" que paradójicamente es una sátira de las estrellas de Rock y que acabó siendo un éxito atronador. Temazo mítico que cuenta con el acompañamiento de Sting, en la intro y en el estribillo durante el resto del tema, es excelente desde la primera a la última nota. Estremecedor el arranque que va poco ganando en clímax con unos sintetizadores que evocan una muy atmósfera ambient hasta que uahuhh!!!, aparece la batería marcando el giro increíble que va a tomar la canción y que culmina con el riff galáctico que todo el mundo conoce, que además durante unos segundos se queda sonando solo ¡Cómo se nota que toca sin púa!, pura magia. Sobran las palabras. El vídeo que marcó una época, es uno de los más emblemáticos de toda la década de los ´80.


Por último "Brothers in arms", un alegato antibelicista, que según parece está basado en la guerra de las Malvinas, es una balada intimista que despliega una enorme carga emocional durante los más de siete minutos intensos que tiene de duración. Tremendo el inicio épico, casi sepulcral, que da paso a una guitarra inconmensurable que marca una melodía triste acompañada maravillosamente por el órgano de Alan Clark, y la voz apagada y lejana de Mark Knopfler. Cuando la escuchéis fijaros como los dedos de Mark Knopfler se deslizan suavemente pero con total precisión, casi llorando las notas que circularmente enfatizan una y otra vez la melodía principal. Gran vídeo también que se ajusta perfectamente al tempo de la canción.


Después de "Brothers in arms", Dire Straits no volvió a grabar ningún disco. Tras el éxito multitudinario masivo y descomunal que tuvo el disco por todo el mundo y las giras agotadoras que duraron casi dos años, decidieron tomarse un merecido descanso, que Mark Knopfler aprovechó para hacer proyectos en solitario y participar en bandas sonoras de películas.

En 1988 Mark Knopfler anuncia la disolución de la banda, aduciendo cansancio de los miembros del grupo, lo que parece indicar un hastío ante la popularidad y la fama que la verdad, nunca buscaron y además no les gustaba. No parece en absoluto que Dire Sraits entrara en una crisis de creatividad o que experimentara problemas internos, simplemente decidieron dejarlo, con lo que el Rock quedó huérfano de una de las bandas más legendarias de todos los tiempos. 


Valoración de su discografía en los ´80:



Nacho Díez

domingo, 31 de mayo de 2026

Años 80. The Clash y The Jam, dos colosos entre dos eras

Entre las bandas británicas situadas en la frontera de los ´70 y los ´80 y junto a otros grupos icónicos como Police y Dire Straits, The Clash y The Jam son dos de las que más destacaron. Ambos grupos fueron supervivientes de la efímera, pero intensa oleada del punk, género que muy pronto se les quedó pequeño, razón por la que se interesaron por músicas más elaboradas, siendo este precisamente el motivo por el que subsistieron en plena forma al iniciar la nueva década. Las dos bandas presentan paralelismos en su evolución, que voy a analizar conjuntamente en esta publicación, que como digo les llevaron a tener aspiraciones musicales que no se limitaban a la sencillez del punk, algo poco discutible en The Jam, pero claramente más explícito en The Clash, cuya forma de tocar nunca fue completamente punk, si exceptuamos su primer disco, sino que más bien se encuadran dentro del garaje punk, estilo donde particularmente me parece que son más  fuertes. 

Voy a comenzar por The Jam, que son uno de los grandes power trío del Rock, y que se encuentran un tanto olvidados en la actualidad para la importancia que tienen. Ellos fueron quizá la más británica de las bandas británicas, lo que no les impidió cosechar también éxito fuera de sus fronteras, aunque les costó un poco. 

The Jam posando junto a la Torre de Londres

El trío lo formaban Peter Weller, guitarra y voz, Bruce Foxton, al bajo y coros y Rick Buckler en la batería. Sus principales influencias fueron tres de los grandes ases del rock británico de los '60: The Who, The Kinks y especialmente Small Faces, de los que ye hice una entrada hace unos meses, siendo su líder Steve Marriott el prototipo de artista combativo y auténtico, que pretendía imitar Paul Weller. Debido a estas influencias tan marcadas, The Jam, alternaba la estética beat, con la imagen puramente mod, pero nunca se vestían con aspecto punk, lo que les convertía en unos outsiders del movimiento. Desde sus inicios destacaron por ser la banda punk más pulida, con un sonido menos radical y de mejor calidad, de hecho, fueron uno grupo con mucha clase y perfectamente equilibrado, como es lógico en un power trío, fundamentado en la sección rítmica.

The Jam posando con estética "beat"

Devotos de la música de los 60, contrariamente a la opinión de algunos analistas, pienso que The Jam nunca hicieron new wave, estaban demasiado apegados al Rythm&Blues, como se deduce de que su forma de tocar enérgica y de tono juvenil, aunque con letras cargadas de contenido social o poético en algunas ocasiones.

El líder indiscutible y alma del trío, era Paul Weller, dotado de una voz potente y envolvente, muy versátil para adaptarse a cualquier estilo, pero sobretodo para el sonido que realizaban. Apodado "modfather", es considerado el padre del movimiento mod de los '70. Esto se debe a que a lo largo de los últimos tres o cuatro años de la década de los '70, se produjo una revitalización del movimiento mod que afectó a buena parte de los jóvenes ingleses, lo que motivó incluso el lanzamiento de la película, "Quadrophenia" en 1979, en la que se hacía un homenaje a aquellos jóvenes mods de los ´60. Peter Weller fue uno de los más importantes exponentes y difusores de este rebrote del mod.

Durante los años ochenta publicaron tan solo dos discos, antes de su disolución en 1982. El primero de ellos, "Sound Affects" es considerada su obra maestra, incluso por encima de sus trabajos de los ´70, que aunque no son objeto de esta publicación, son todos ellos muy interesantes, pero "Sounds Affects", los supera en madurez y en calidad de sonido. El álbum, tiene una característica que va a ser común a todos los discos que voy a analizar tanto de The Jam, como de The Clash y es la diversidad de géneros que incluye, consecuencia de la necesidad de expresarse fuera de la etiqueta punk, que para 1980 era un movimiento totalmente agotado. 
La mayor influencia de "Sounds Affects" es la uno de los discos más importantes de la historia del Rock, el legendario "Revolver" de los Beatles, lo que da buena cuenta de que las propuestas de la banda estaban ya muy alejadas de sus orígenes punk, para adentrarse, aunque sea tímidamente, en terrenos como la psicodelia. La heterogeneidad del álbum es de tal consideración que a temas de corte "beat" le siguen canciones con toques de ska, lo que le convierte en su disco más creativo, inspirado y original, aunque claramente más pop y menos incisivo que sus precedentes. Uno de los propósitos que se plantearon con este disco fue intentar lograr el tan ansiado triunfo en el mercado americano, algo que consiguieron finalmente y para lo que contaron con la veteranía en la producción de Chris Parry, el mánager de The Cure.

El álbum rezuma años sesenta por los cuatro costados, buen ejemplo de ellos son los temas "Monday", o "Man un The corner shop", pero también contiene un punk elegante, refinado y fluido gracias a la perfecta compenetración de la base rítmica de Bruce Foxton y Rick Bucker, quienes tocan a las mil maravillas, pero sin renunciar a la energía primitiva y simple del punk cuando así se requiere como con la sensacional "Set The House Ablaze".

Una de las grandes piezas del disco es "Start" con el que consiguieron en forma de single el número uno en UK, una fantástica canción con aires de psicodelia sesentera, mezclada con un particular punk sofisticado. Las reminiscencias psicodélicas las encontramos también en otro temazo "Music for the last couple", pero en este caso, fusionado con ska.

Pero el tema más destacado sin duda del disco es “That´s Enterteinmet”, que es la canción que más me gusta de toda su discografía. Muy completa y melódica, es una pieza exquisita y muy lírica, en la que brilla la guitarra acústica de Peter Weller, que acompaña a un estribillo irresistiblemente pegadizo. La mayor virtud de la canción es su sencilla elegancia, resultado de la enorme clase de un grupo, en plena madurez creativa.



"The Gift", que fue el sexto álbum de la banda y segundo de la década, continúa el mismo esquema que "Sounds Affects", pero muestra las debilidades propias de un grupo que empezaba a eclipsar y a perder creatividad, perdiéndose en una excesiva y desafortunada diversidad de estilos, que van desde el funk, al soul pop e incluso ritmos caribeños, aunque siempre manteniendo ese aire de nostalgia sesentera. A pesar de ser un disco errático, logró ser el único LP con el que alcanzaron el número uno en ventas en UK, aunque en mi opinión esto fue consecuencia a una reacción tardía a "Sounds Affects". 

El disco que fue el de despedida del grupo, sirvió de base para la carera posterior de Paul Weller, en la que tras abandonar definitivamente el punk, se centró en hacer temas de soul, jazz o funk, con su nueva banda "Style Council", en lo que parece la evolución natural de un músico y lo digo entre comillas, demasiado bueno para ser punk.

Del disco merece la pena escuchar "Town called malice" y "The gift", dos temas magníficos que sí que son dignos de los auténticos Jam de toda la vida, enérgicos, juveniles, divertidos y rockeros. Es una pena que el disco no siguiera por este sendero, que si bien a lo mejor no innovaba nada, sí mantenía un buen nivel de calidad. Voy a compartir la primera de ellas, "Town called malice", un tema que está a la altura de cualquiera de sus canciones de los ´70, y que es por tanto perfectamente representativa de su Rock directo y a la vez elegante.


Personalmente pienso que lo que sucedió a The Jam en su último disco es que Peter Weller tenía ya otros horizontes musicales en mente, que requerían de otra instrumentación y otros músicos para poderse llevar a cabo, algo que se nota mucho, porque no son canciones para un trío, y a todas luces requieren de más instrumentación.  

A pesar de que el grupo estaba entrando en decadencia, nadie se explica por qué se produjo realmente la separación, puesto que estaban en la cima de su éxito, pero la decisión de Paul Weller fue irrevocable, tras un comunicado oficial, disolvió la banda aduciendo que habían hecho todo lo que tenían que hacer como grupo, que habían llegado a lo más alto y que era mejor morir de esta forma que en una lenta decadencia. Un manifestó muy punk por otra parte, pero que no gustó nada a sus compañeros de banda quienes le dejaron de hablar durante muchísimos años. Hay quien apunta a que las comparaciones con el otro peso pesado que había sobrevivido al punk y que era su banda rival, precisamente The Clash, y que estaba cometiendo los mismos errores, influyó mucho en la decisión de Paul Weller, pero esto es algo que vamos a ver seguidamente. 

Valoración de su discografía durante los ´80:

- Sounds Affects (1980)   8 PUNTOS

- The Gift (1982)             6 PUNTOS


The Clash es una de las bandas más importantes y más apreciadas del Rock británico, con la que muchos jóvenes se identificaron al final de los ´70,  años en los que la crisis económica y el desencanto social en U.K. derivada de la crisis del petróleo, estalló y encontró refugio en el combativo y radical movimiento punk, un género musical cuyas propuestas sobrepasaban lo meramente musical, para convertirse en una plataforma cultural alternativa, con altas dosis de violencia, de inspiración anarquista, que diera cabida a las quejas y protestas de una juventud británica que se encontraba en esos momentos con unas elevadas tasas de paro y un futuro incierto. En este contexto surgieron los londinenses The Clash, con el carismático Joe Strummer como cantante principal y guitarra secundaria, siendo el guitarrista principal Mick Jones, Paul Simonon estaba en el bajo y Topper Headon en la batería. 

El grupo siempre cuidó mucho su imagen y  supieron como pocos aprovechar la estética punk, aunque también aparecían en ocasiones con un aspecto cercano a los grupos de Rockabilly. La banda pronto se situó a la cabeza junto a Sex Pistols y The Damned del punk británico, pero superando el nihilismo desesperado de éstas, por una conciencia social que se reflejaba en unas letras de alto contenido político. The Clash representó el ala más comunista y activista del punk, alejado por tanto de las propuestas anarquistas. 

Desde el punto de vista musical, The Clash pronto abandonaron el sonido punk, por un estilo marcadamente saturado y áspero, más cercano al garaje. El álbum con el que se desmarcaron definitivamente del punk fue "London calling" su indiscutible obra maestra, del que no hablaré por pertenecer al año 1979, pero que pasa por ser una de las obras fundamentales de este período de transición entre décadas y que algunos críticos consideran uno de los mejores discos de la historia del Rock.

Portada de su disco "London Calling" su obra maestra de 1979

The Clash inició su andadura por la década de los ´80, con una obra discutida, ambiciosa y extrema que se publicó en 1980 en forma de un álbum triple, se trata de "Sandinista!", un trabajo que como su propio nombre indica, contiene una clara temática política, preocupada por la situación de las dictaduras militares en Centroamérica derivada de la política exterior de E.E.UU. en la que llevó a cabo un pulido muy apreciable de su sonido, que se tornó mucho menos agresivo y radical, algo que ya se había empezado a manifestar en "London Calling". En lo estrictamente musical, el grupo se decantó por ofrecer una amalgama tremenda de estilos, lo que no es demasiado difícil en un trabajo de casi dos horas y media, que van desde el ska, el reagge y su variante electrónica, el dub, hasta el funk, con guiños a la música disco e incluso al rap y por supuesto algo de punk, aunque bastante edulcorado. Incluso aparecen algunos temas de corte experimental, lo que ya es inaudito para un grupo punk. 

"Sandinista!" provoca reacciones diversas a quien lo escucha, no dejando indiferente a nadie. O lo amas o lo odias, personalmente creo que es bueno que una banda se atreva con géneros no habituales para ellos y trate de innovar, pero es prácticamente imposible que un mismo grupo pueda brillar con estilos tan diferentes entre sí, en un mismo trabajo, sin con ello restar mérito al conjunto del álbum, que por cierto, para poder lanzarlo, debido a su enorme extensión, tuvieron bastantes problemas con la discográfica, quien se negaba a apoyar económicamente el proyecto, por lo que el grupo decidió renunciar a parte de los royalties en un acto de gran humildad, honestidad y arrojo. 

De cualquier forma, con tanta variedad de géneros hay canciones para todos los gustos, unas buenas y otras no tan buenas, e incluso algunas bastante malas y otras muy buenas. De estas destacan "The magnificent seven", "The call up", "Washington bullets" y "Police on my back", un tema cañero y que recuerda al punk que hacían los Clash en los ´70 y que comparto con vosotros.


Por otra parte, es totalmente inusual que una banda que provenía del punk publique un álbum triple, algo que se consideraba un exceso propio de los mal vistos por entonces grupos de Rock progresivo de los ´70, l
o que provocó el desconcierto inicial de sus seguidores. 

Un disco como este no pudo producir más que estupor entre la crítica, y buena parte de sus fans, aunque con el tiempo ha ganado adeptos y bastante aceptación, siendo considerado uno de sus mejores trabajos. Creo que casi todo el mundo está de acuerdo en que si hubieran concentrado todos los buenos temas en uno solo disco, Sandinista! sería tan bueno casi como London Calling, pero hay demasiado relleno que dispersa el resultado final. Claramente, en su intención estaba demostrar que ellos no tenían prejuicios y que no se ajustaban a ninguna imposición de estilo, y es que realmente tocaron lo que quisieron y lo que les gustaba, en ese sentido, es un disco muy libre.

En 1982 lanzan "Combat Rock", el disco con el que obtuvieron sus mejores resultados económicos y que les daría a conocer como super banda de Rock, más allá de las Islas británicas. Al igual que vimos con The Jam, para 1982, hacía tiempo ya que The Clash se había alejado del punk y "Combat Rock" seguiría ahondando en esa separación. Es un disco discutido por buena parte de la crítica, en el que se empiezan a manifestar las tensiones que la mastodóntica grabación de Sandinista! había generado entre Joe Strummer y Mick Jones, quienes rivalizaban por el liderazgo de la banda, a lo que hay que unir los problemas de Topper Headon con la heroína, que supusieron su expulsión del grupo al finalizar la grabación de este disco. 

El álbum continúa con sus típicas canciones reivindicativas y comprometida de temática social y tono político, el título lo dice todo, "Rock combativo". Musicalmente repiten la misma estructura híbrida y heterogénea de "Sandinista!" en la que coexisten una gran diversidad de estilos. Personalmente es un disco que no me gusta demasiado aunque sí valoro, el espíritu de innovación y renovación constante que se encuentra detrás de su concepción. 

Lo mejor del disco, se encuentra el principio, los tres primeros temas están muy bien y no dan tregua ni concesión, son justo lo que alguien espera a que suenen los Clash, pero poco a poco van perdiendo energía y frescura, para perderse en vaguedades insulsas, carentes de la garra a la que nos tenían acostumbrados. The Clash es un grupo que funciona con energía, son rockeros, pero cuando se centran en hacer reagge, pierden todo su vigor y su fuerza.

La canción estrella del disco y uno de los mayores éxitos de toda su carrera, es desde luego es "Should I Stay or Should I Go", un supertema con un riff fascinante que te atrapa desde el primer momento. Curiosamente es una de las pocas canciones de los Clash  que no canta Joe Strummer, sino Mick Jones, que hay que reconocer que lo borda con esa voz arrogante y provocadora.


 

El último trabajo con la formación clásica de los Clash, fue "Cut the crap" de 1985. Mick Jones, se marchó por discrepancias con Joe Strummer, dejando un hueco que no fue fácil de cubrir, de hecho se nota muchos ausencia, como también la del batería que fue sustituido por una caja de ritmos, algo muy criticado por sus fans. Considerado su peor trabajo, es un disco bastante despreciado tanto por los incondicionales de los Clash, como por la crítica, quien no les perdonó que tuvieran la osadía de incluir canciones con sonido tecno pop, con unos sintetizadores poco afortunados. Para mí los problemas son otros, y pasan por el estado de ánimo de Joe Strummer, que afectado por las tensiones internas del grupo, no se muestra a la altura de las circunstancias, se le nota agotado, sin energía y con la voz apagada, aunque lo peor es la producción nefasta, con una lamentable mezcla de sonidos y unos arreglos poco adecuados, pero esto es responsabilidad del equipo de producción y sonido. Es evidente que con "Cut the Crap", tuvieron la pretensión de adaptarse a los nuevos tiempos, que venían marcados por la música electrónica y el tecnopop, pero sin la inspiración necesaria para sacar un resultado satisfactorio. 

Aún así a mí el disco no me parece tan malo, suenan juveniles, muy mods como en "We are the Clash", aunque en general sobran bastante los coros a lo himno futbolístico, que están en casi todas las canciones. Parece como si pretendieran dar la impresión de enfatizar la conexión con los fans, en una especie de acto de reafirmación de la banda, después de la marcha de Mick Jones. Eso sí, es el disco más punk que hicieron durante los ´80, con temas potentes como "Dirty punk" y "This is England" que es la única canción que gusta a casi todo el mundo. En realidad si al disco le quitas los sintetizadores y la producción mediocre, no es tan malo, en contra de la opinión general, pienso que el disco transmite aún frescura y es como siempre comprometido con las reivindicaciones sociales. 

Tras la mala recepción del disco, Joe Strummer intentó perseguir legalmente al productor, sin resultados efectivos. Finalmente decidió disolver semanas después la banda. Era el fin de un grupo que con el tiempo se hizo legendario, capaz de lo mejor y lo peor, pero siempre con un espíritu innovador, que tal vez fuera excesivo para su tiempo y que todo hay que decirlo, le llevó a perder buena parte de su integridad sonora, algo muy similar a lo que le sucedió a The Jam. A ambas bandas, el excesivo celo por alejarse del sonido primario del punk, les hizo perder su personalidad y su energía, señas de identidad, que ningún grupo se puede permitir malograr y que provocaron que en sus últimos discos bajaran mucho el rendimiento, sin con ello, disminuir la calidad general de su discografía, que es notable para ambas bandas.


Valoración de su discografía en los ´80:

-Sandinista! (1980)              7 PUNTOS

-Combat Rock (1982)          6 PUNTOS

-Cut The Crap (1985)           6 PUNTOS


Nacho Díez 

sábado, 16 de mayo de 2026

Años 80. Eurythmics. De la experimentación al soul-pop

Eurythmics son la demostración perfecta de que la buena música no está reñida con una actitud comercial. Annie Lennox, una de las voces más imponentes que ha dado el pop rock, y Dave Stewart, un magnífico compositor y multiinstrumentistadespués de haber pasado por diversas agrupaciones de punk y new wave, crearon uno de los grupos más icónicos de los '80, hasta el punto de que como dúo, Eurythmics, están sólo por detrás en popularidad y ventas, de Pet shop Boys. Antes de empezar, me gustaría resaltar el buen gusto y acierto con el que eligieron el nombre del dúo, en efecto, Eurythmics proviene del término griego "Eurythmia" que literalmente se puede traducir por "buen ritmo", aludiendo a la armonía y la belleza con la que deseaban componer sus canciones.

La música de Eurythmics es riquísima en matices y no se circunscribe únicamente al tecnopop ochentero. Sus inicios de hecho se sustentan en los sonidos experimentales de la música electrónica proveniente del Krautrock que se venía haciendo en Alemania, desde finales de los años '60. Esto se debe fundamentalmente a que Dave Stewart, comenzó su carrera artística en los entornos del Rock progresivo. Su interés por los sintetizadores, así como los contactos que había establecido a mitad de los años '70 en los círculos vanguardistas, fueron la causa de que su formación musical se completara a través de este importantísimo género musical, que es la fuente y el origen de toda la música electrónica que se ha desarrollado desde los años '70, hasta nuestros días. 

El Krautrock más que un género es un movimiento cultural que surgió al abrigo de las corrientes contraculturales de la Alemania de finales de los '60. Desde el punto de vista estrictamente musical, es una excelente muestra del talento de los artistas alemanes de Rock, muy interesados sobre todo en los sonidos electrónicos, heredados del espíritu experimentador de unos de los grandes compositores alemanes del siglo XX de música  clásica, Karlheinz Stockhausen, pionero de la música electrónica y electroacústica.

Como consecuencia del momento en que surgió, el krautrock incorporó a los sonidos electrónicos, elementos de Jazz Rock, Rock progresivo y Psicodelia, lo que finalmente hizo de este movimiento, el pilar básico de toda la música vanguardista y experimental de los años '70, pero también del ambient, las atmósferas espaciales y de la new age, todo lo cual desembocó a principios de los '80, en la new wave y el tecnopop. Formaciones tan decisivas e influyentes y pioneras como Can, dos de cuyos miembros fueron alumnos directos de Stockhausen, Tangerine Dream, Kraftwerk, Amon Düül II, o Neu, son indispensables para entender buena parte de la música de los ´70 y los ´80.

Klaus Schulze, uno de los máximos representantes del Krautock

Me ha extendido un poco en la descripción de lo que es el Krautrock porque es imprescindible para atender la música de Eurythmics, como veremos a continuación.

Se pueden establecer dos etapas en la trayectoria musical de Eurythmics durante la década de los '80, la primera que dura hasta 1985, está imbuida de toda esa influencia experimental y electrónica, sucesora del Krautrock y que en consecuencia, se encuentra alejada del pop comercial, con unos niveles de calidad bastante más que apreciables. El segundo período que llega justo hasta 1989, es bastante irregular, y aunque hacen música comercial bastante buena, el abandono progresivo de sus propuestas vanguardistas, les van haciendo perder personalidad hasta convertirles una banda bastante convencional. No obstante dieron con una fórmula musical que les llevó al máximo reconocimiento mundial, gracias a la compenetración perfecta que fusionaba la calidad de los sintetizadores, los arreglos y la producción de Dave Stewart, con el auténtico chorro de voz de Annie Lennox, considerada por la mayoría de la crítica especializada, como la mejor cantante blanca de soul, por su registro extraordinario de contralto y por el desarrollo de un equilibrio perfecto entre una técnica impecable y la emoción propia de los cantantes de blues y soul. 

El álbum con el que debutaron en 1981, "In the garden" es una auténtica joya oculta a muchos de sus seguidores, que solo conocen su etapa más orientada al pop. Personalmente me parece que es uno de sus mejores trabajos, para el que contaron con la producción ni más ni menos que de Conny Plank, el gran ingeniero de sonido alemán porque por el pasaron la mayoría de las grandes bandas de Krautrock y que a finales de los 70' se había centrado en lanzar a algunas bandas británicas que estaban en la estela de la new wave mas experimental, como Ultravox. Aún más sorprendente es que en este disco participaran el batería y el fundador de Can, una auténtico dúo de lujo, pertenecientes a una de las más importantes bandas de krautrock de todos los tiempos. 

Evidentemente con esas colaboraciones el disco no podía ser malo y no lo es, de hecho es muy interesante. Pero desafortunadamente una apuesta tan arriesgada y valiente, no tuvo el reconocimiento que se merecía y no logró apenas repercusión. En la actualidad, y con la perspectiva que da el tiempo, el sonido que ofrece "In the garden", es sorprendentemente fresco y sofisticado, con atmósferas inquietantes que recuerdan a la música ambient, enriquecidas con una brillante instrumentación que incluye flautas y trompas. Prácticamente todo el disco está tocado por Dave Stewart, quién se hace cargo de las guitarras, el bajo, los sintetizadores e incluso la caja de ritmos, excepto de la sección de viento. Annie Lennox por su parte, está muy contenida, si lo comparamos con sus discos posteriores, y aunque se puede apreciar que tiene una excelente dotes de cantante, lo cierto es que el hecho de que esté un poco en segundo plano, resta algo de garra al disco. La colaboración con Conny Plank, le vino muy bien a Dave Stewart para convertirse en un excelente ingeniero de sonido, y en uno de los mejores productores del Pop Rock británico. El disco va ganando enteros a medida que avanza hasta alcanzar su mejor momento con el tema "Caveman Heads", en la que se desplieguen lineas de bajo muy potentes y unas guitarras muy sofisticadas, uno auténtico lujo de canción.

Su segundo trabajo "Sweet dreams" es ya uno de las grandes referencias de la historia del pop británico sobre todo por su canción homónima, que pasa por ser uno de los grandes himnos de los '80.  Con este disco, pasaron de ser un dúo que hacían música alternativa y poco valorada, a tener un éxito masivo internacional. Es un disco sensacional, que sigue un poco la estela experimental y vanguardista  de su anterior trabajo, todavía con ciertos aires de krautrock y música industrial electrónica, pero que va evolucionando había un pop muy elegante, exquisito y sugerente. Estos tres calificativos describen a la perfección, la fórmula del éxito a la que me refería anteriormente. Esta nueva propuesta, fusiona la versatilidad de Dave Stewart con los sintetizadores y la voz de Anie Lennox que sobrevuela impecable, potente y ágil, a lo largo de todo el disco. Un aspecto que llama la atención, es que está grabado y ensamblado por ellos mismos en un pequeño estudio de Londres, lo cual no afecta en absoluto a la calidad del sonido y a la producción, Dave Stewart en efecto se había convertido en un excelente ingeniero de sonido.

Del disco merece la pena destacar el tema "The Walk", en el que aparece por primera vez una trompeta y "Jennifer" con un fantástico fondo de océano relajante muy ambient.  También "This is The house", una canción muy fashion, con un comienzo y un estribillo muy divertido en español, en la que sobresale una gran línea de bajo y los primeros aires de soul, que luego fueron nota dominante en buena parte de sus discos posteriores. 

Pero el plato fuerte del álbum es sin duda, el tema "Sweet dreams", una auténtica obra maestra del tecno pop, que dio la vuelta al mundo y les lanzó al estrellato de forma fulgurante. La canción se caracteriza por el tono desafiante de Annie Lennox, en una especie de blues que todavía conserva reminiscencias de Krautrock, por ejemplo a través del ritmo robótico insistente que acompaña toda la canción, el cual produce una extraña atracción, que deja una sensación al mismo tiempo fría y cálida. Resulta asombroso, cómo pudieron mezclar en una sola canción, tres géneros, blues, soul y música electrónica, hay que estar muy inspirados para hacer algo así y al mismo tiempo que sea una canción suficientemente comercial y pegadiza, con ese sintetizador increíble. Una de las canciones más inolvidables de los '80. Por otra parte el vídeo también fue muy impactante y marcó todo una época, con una imagen de Annie Lennox andrógina y fría, muy acorde con la estética de principios de los '80



En su tercer Lp de 1983, que lleva por título "Touch", el dúo va evolucionando en sofisticación y producción con unos arreglos más sólidos, pero decantándose claramente hacia un sonido más pop, de tono festivo y muy cool, con la incorporación de una sección de viento, que aporta gran frescura al sonido. Es un disco que rompe con la dinámica experimental que había llevado hasta entonces y que caracterizaba su primera etapa. Si en los dos primeros discos, el protagonismo lo había tenido mayoritariamente Dave Stewart, en "Touch" el testigo lo recoge claramente Annie Lennox. Es algo que se advierte muy claramente incluso con la portada, en la que sale solamente ella. Creo que esto fue una decisión consensuada para potenciar el reciente éxito, de su álbum anterior, al darse cuenta de que la voz de Annie Lennox era el mejor instrumento del dúo y con el que conseguían una mayor aceptación del público.

El disco está bien, pero baja con respecto a sus dos anteriores trabajos, abandonando la música experimental en favor de un funk bailable, con toques de soul y tecno pop. Pienso que fue una especie de prueba con la que ir perfeccionando su nuevo estilo, que todavía no estaba bien definido. Anny Lennox mantiene bastante bien el nivel, pero Dave Stewart no está a la altura y anda algo perdido modificando y adaptando los sintetizadores, al nuevo sonido, mucho más melódico y menos atmosférico. El disco fue muy bien recibido por la crítica y alcanzó el número uno en la lista de álbumes del Reino Unido

Los mejores temas son las de estilo funk, como "Right by your side" que alterna ritmos africanos, con música caribeña. También está muy bien, el último corte, "Paint a Rumour" que por cierto es la canción que más me gusta del disco, y la que recuerda más a su pasado de música electrónica experimental.  

Pero al año siguiente, sucedió algo muy interesante, Eurythmics fueron elegidos para grabar la banda sonora original de la película "1984" que dirigió el cineasta inglés Michael Radford, basada en la famosísima novela homónima de George Orwell. Una ocasión extraordinaria para que el grupo demostrara una vez más la calidad que atesoraba y para que regresaran en cierto modo a la música electrónica vanguardista. Es una lástima que finalmente Michael Radford decidiera utilizar otra banda sonora, aunque esto no impidió que el disco se grabara y se publicara como un Lp más de Eurythmics, y por cierto un Lp muy creativo y sugerente. 

Creo que Eurythmics se entusiasmaron mucho con este trabajo y se les nota muy inspirados y motivados, Dave Stewart se despachó a gusto con un buen número de temas instrumentales y con todo un lujo de sintetizadores. Es un disco alejado completamente del pop comercial, que recomiendo escuchar por entero al que le guste ese tipo de música, porque desde luego no le va a decepcionar. No obstante el disco pasó bastante desapercibido, no siendo divulgado por los medios de difusión. Como consecuencia de ello, Eurythmics abandonaron para siempre cualquier pretensión de volver a hacer música de vanguardia y decidieron volver a su fórmula del éxito que sería triunfal, en su siguiente álbum, tal vez el más importante y exitoso de su carrera.

"Be yourself tonight", junto a "Revenge", son los álbumes en donde el binomio Lennox y Stewart funcionan a la perfección, aportando Lennox su potente voz con especiales capacidades para el soul y Dave Stewart el talento y la elegancia de los sintetizadores, logrando un difícil equilibrio entre calidad y comercialidad. Con este disco se abre la segunda etapa de Eurythmics, definitivamente más enfocada al pop y al soul.  

Todo el disco está perfectamente producido con arreglos muy pulidos, que acompañan a unas refinadas melodías de soul pop, estilo "motown", con canciones accesibles para el gran público, próximas incluso a la música bailable y pegadiza. El disco cuenta con dos colaboraciones de altísimo nivel, Stevie Wonder tocando la armónica de "There be must an angel" y la gran diva del soul, Aretha Franklin cantando en "Sisters are doin' it for themselves" un tema de gran altura. También en "Adrian" colabora el siempre interesante Elvis Costello. Para el álbum, Annie Lennox adoptó una nueva imagen que ya sería con la que se quedaría para el resto de su carrera, abandonando su aspecto andrógino, distante y frío, para convertirse en una cantante mucho más cercana y cálida.

El tema más famoso del disco es "There be must an angel", una bellísima balada con una voz de lujo y suntuosa, concebida para el lucimiento de Annie Lennox y que es uno de los temas de referencia de toda la trayectoria de Eurythmics.


 

Una vez instalados en la cima del éxito, de la que ya no se apearían en toda la década, publicaron "Revenge" un disco que siguió la misma estela comercial que tan buenos resultados les había dado. De esta segunda etapa más pop, es el disco que más me gusta, por ser el más equilibrado entre el tono comercial pop y la sofisticación de las composiciones, que seguían teniendo mucha calidad. Además es el Lp que contiene más singles conocidos y exitosos del dúo. Para muchos, uno de los Lp's indispensables de la década de los 80. El disco contiene grandes baladas en clave a veces de Blues y a veces  de Soul, mezclado como siempre con tecno pop. A estas alturas ya Eurythmics contaba con una producción y unos arreglos muy elaborados, en la que la participación de los músicos de estudio resultaba fundamental. Sin embargo se nota que en general ya no son el dúo de su primera etapa, cometiendo para mi gusto un fallo importante, que es el desentendimiento por parte de Dave Stewart de los sintetizadores, que pasaron a ser tocados por un músico de sesión. Son varias las canciones que me gustan, pero no puedo compartir todas, así que destaco "Thorns in my side", absolutamente magnífica, "The miracle of love" y la  archiconocida "When tomorrow comes".



"Savage" de 1987, es un disco más comercial aún, con una portada en la que sale Annie Lennox con una imagen muy "glamourosa" y seductora, dando una imagen muy cercana al público, muy pop. Hay cierta parte de la crítica que considera que es el disco es fallido y que está por debajo del nivel que habían alcanzado con "Be yourself tonight" y "Revenge". Particularmente a mí me parece que también es bastante inferior, fundamentalmente porque abandonan el soul, por canciones claramente pop, en las que la voz del Annie Lennox no puede brillar del mismo modo. No les encuentro ni tan inspirados, ni creativos, como en "Revenge", componiendo canciones algo sosas e insulsas y con Dave Stewart, desmotivado y ausente. De hecho, entre este disco no salió ningún hit importante. Salvaría las dos últimas canciones que cierran el disco, "I need you" un potente blues acústico y " Brand new day" con un arranque a capella de Annie Lennox francamente bueno.


Su último y octavo disco de la década, "We too are one", fue el de despedida de este dúo que había alcanzado la gloria y el reconocimiento mundial como uno de los máximos exponentes de la música de los '80. Es un disco bastante convencional de pop rock, que deja poco sitio para la sorpresa, repitiéndose los mismos problemas que en "Savage". Se echa en falta alma e ilusión, sin apenas temas que tan buen resultado les habían dado de soul o de tecnopop. A pesar de ser el más flojo de toda su carrera, el disco alcanzó número uno en Reino Unido. Destacaría  que como siempre ofrecen una excelente producción y acabado, con un acompañamiento orquestal muy bueno. El disco que transmiten la sensación de ser un producto adulto y maduro, hecho por unos músicos con mucho oficio, me gusta un poquito más que "Savage", pero está muy lejos de los Eurythmics de los comienzos de la década, de los cuales ya no quedaba prácticamente nada.

El agotamiento después de nueve años intensísimos, con casi la grabación ininterrumpida de un disco por año y giras continuas, acabaron deteriorando las relaciones entre Annie Lennox y Dave Stewart. Aunque se volvieron a reunir a finales de la década de los '90, era el momento de que cada uno tomara su camino y pudiera expresarse libremente según el concepto que tenían de la música, Dave Stewart continuando con su labor de productor e ingeniero, manteniendo su interés por la música electrónica, y Annie Lennox, profundizando en los ritmos de soul y aprovechando sus sensacionales facultades para cantar. 


Nacho Díez 


Valoración de su discografía:


1981: In the Garden                                       8 PUNTOS 

1983: Sweet Dreams                                      9 PUNTOS 

1983: Touch                                                    7 PUNTOS

1984: 1984                                                     8 PUNTOS 

1985: Be Yourself Tonight.                              7 PUNTOS 

1986: Revenge                                                7 PUNTOS 

1987: Savage                                                   6 PUNTOS

1989: We Too Are One                                      6 PUNTOS