viernes, 20 de febrero de 2026

Años 60. Cream. El Blues Rock Británico IV.

Para terminar con la serie dedicada al Blues Rock británico, no podía faltar una última entrega dedicada a Cream, uno de los más aclamados e inolvidables súper grupos de todos los tiempos, que además lo fueron siendo un "power trío". En efecto, Cream puede ser considerado el primer gran power trío de historia del Rock, junto con la "Jimmy Hendrix Experience", la agrupación del gran coloso estadounidense de la guitarra, con la que rivalizaron en virtuosismo y con la que se disputan el primer puesto por ser la mejor banda de Blues Rock de la historia
Los power trío, antes de que surgieran estos dos grupos, fueron formaciones inéditas en el Pop Rock, el cual siempre se había configurado en torno a cuartetos o quintetos. Un power trío se caracteriza fundamentalmente porque está formado sólo por tres miembros, que siempre han de ser al menos la base rítmica del grupo, es decir el bajo y la batería. Casi siempre el tercer instrumento es la guitarra, pero no siempre es así, en el caso de un gran power trío como Emerson Lake and Palmer, el tercer instrumento fueron los sintetizadores. Además de los mencionados grupos otros power tríos famosos fueron la banda canadiense Rush o The Police. 

Centrándome ya en Cream, en una ocasión más y por tercera vez en poco tiempo, tengo que volver a hablar de Eric Clapton, y es que la actividad que tuvo "Slowhand" o mano lenta que era el apodo con el que se le conocía, durante los años sesenta no fue solamente brillantísima, sino absolutamente imparable. Estaba en todo y con todos, y todos lo buscaban y todos lo querían. Precisamente la historia de Cream empieza cuando en 1966, Clapton contactó con el sensacional bajista Jack Bruce, un antiguo compañero de los Bluesbreakers de John Mayall, grupo del que ya hice un post hace unas semanas y que te recomiendo que visites, para formar una nueva banda de Blues Rock con tintes psicodélicos. Para completar el trío llamaron a otro antiguo compañero de Jack Bruce, el baterista Ginger Baker, con el que había coincidido en una banda de jazz rock, "The Graham Bond Organization" en el que figuraban ni más ni menos que el padre del Blues británico, Alexis Korner y el mítico guitarrista John Mclauglin, que venía de acompañar a Miles Davis y que es conocido en nuestro país por haber tocado con Paco de Lucía. Un pedazo de grupo del que aprendieron mucho los dos futuros miembros de Cream. 
Jack Bruce está ampliamente considerado entre los mejores bajistas de todos los tiempos, y Ginger Baker, formado junto a los mejores bateristas de jazz ingleses, es uno de los primeros grandes virtuosos de la batería del Rock. De modo que el apelativo de super grupo se lo tenían bien merecido, porque los tres Clapton, Bruce y Baker son instrumentistas de un nivel elevadísimo, que pusieron todo su talento de músicos de blues o de jazz al servicio del Rock.  

La banda Cream recién formada posando en 1966 


Más alejado del pop que The Yardbirds, Cream como proyecto tenía bien claro que su intención era desarrollarse dentro del ámbito del Blues, pero con la particularidad de fusionarlo con el género que era el claro protagonista de esos años, que era la psicodelia, probablemente no solo por adecuarse a la moda del momento, sino por razones de marketing o por imposiciones de las discográficas. Sea como fuere, Cream son los creadores del Blues rock psicodélico, un subgénero muy interesante que sería el germen del posterior rock duro y de su epígono, el Heavy metal. En efecto fueron Cream, mucho más que la Jimmy Hendrix Experience, los antecedentes más inmediatos de bandas de Rock duro como Mountain, Black Sabbath o Deep Purple, que es el grupo a mi parecer más deudor de Cream, y el que mejor supo extraer lo más interesante de ese Blues psicodélico tan potente. También aunque en menor medida, Led Zeppelin, fueron muy influenciados por Cream. Por otra parte, una de las características distintivas de la música de Cream, es que siguiendo los patrones básicos del jazz, incluían en muchas de sus piezas momentos de largas improvisaciones, que hacían las delicias del público sobre todo en vivo, donde los tres músicos perfectamente acoplados, demostraban el talento que atesoraban.

El álbum con el que debutaron en 1966 se tituló "Fresh Cream" y es toda una declaración de principios de por dónde iba a ir el grupo. Con un buen número de canciones propias pero también con versiones de clásicos del Blues de Chicago, como Muddy Waters o Willy Dixon, es un disco que contiene ya algunos grandes éxitos de la banda como "I Fell free", una fantástica composición de Jack Bruce que por cierto, no fue solamente un gran bajista, sino un magnífico cantante y un excelente compositor.

Hay varios temas imprescindibles, de entre los que me gustaría destacar la versión que hicieron del temazo de Muddy Waters "Rollin' and Tumblin", en la que ya se puede apreciar ese sonido pesado y saturado, que anunciaba el hard rock de los '70


Los elogios tras su debut con "Fresh Cream", no se hicieron esperar y la crítica se deshizo en halagos ante la imponente calidad de los tres músicos. Pero Cream, no se durmió en los laureles y preparó cuidadosamente su desembarco en Estados Unidos, donde tras una gira exitosa, decidieron quedarse para grabar su segundo álbum al que titularon "Disraeli Gears". Para este disco el grupo preparó todo un repertorio de canciones propias, en las que se intercalaban piezas de Blues Rock, con temas más experimentales y psicodélicos, con un Eric Clapton desatado al que secundaba perfectamente un pletórico Ginger Baker. De algún modo quisieron contentar a las diferentes facciones del público que les seguía. Destaca sobremanera "Sunshine of your love", un tema sensacional con un potente riff, que prefigura las pautas básicas del rock duro, una auténtica obra maestra, por la que no parece que pasa el tiempo.



Con sus dos primeros LPs, Cream había alcanzado tal  reconocimiento y popularidad sobre todo con sus actuaciones en directo, que su tercer álbum "Wheels of fire" decidieron hacerlo doble, con la peculiaridad de que el primero disco fue grabado en estudio, mientras el segundo recoge unos temas en directo, grabados durante unos conciertos ofrecidos en San Francisco en  1968. Estamos ante un álbum obligatorio y de alto voltaje, con una vocación altamente experimental, en la que se propusieron superar cualquier barrera de lo establecido hasta entonces, por medio de una instrumentación muy rica y variada que incluyó en el primer disco, incluso el uso de violines. El álbum es una caja de sorpresas en que cada canción es distinta de la anterior, reflejo de la fiebre creativa del momento que se vivía, y en el que cada instrumentista, sobre todo durante las sesiones en directo,  se reservó su particular momento de gloria, para mostrar su virtuosismo, como por ejemplo Ginger Baker que se despachó a gusto en el último tema titulado "Toad", con un solo de batería de catorce minutos. Una auténtica barbaridad. 
Es sin duda una obra maestra absoluta de la historia del Rock, que además tuvo la suerte de ser reconocido como tal en su momento, alcanzando el número uno en USA y el 3 en Reino Unido. Tanto las sesiones en estudio como las grabaciones en directo son absolutamente antológicas, aunque hay quien recela un poco de esta última puesto que el desarrollo de las improvisaciones hace que muchas piezas sean muy extensas, lo que unido al sonido saturado y en ocasiones sucio y fuertemente distorsionado de la guitarra de Eric Clapton, hace un poco dura la escucha, pero es que no estamos hablando de música pop, sino de Blues Rock de primerísimo nivel.

Siendo un disco doble, se hace difícil elegir una canción porque serían varias las que podria escoger. Del primer disco me gustaría compartir "White Room", otra temazo compuesto por Jake Bruce, en el que la banda ya están tan avanzados en el sonido pesado y duro que casi parece que estás escuchando a Black Sabbath.  

Con respecto al segundo disco grabado en directo, es verdaderamente descomunal, con un Eric Clapton muy inspirado, brillando en lo que para mí es su mayor virtud a la guitarra, que es el fraseo fluido con el que parece que no está haciendo nada, pero cuya perfecta ejecución encierra una notable dificultad, sobre todo a lo largo de esas improvisaciones tan largas, en las que no pierde nunca el hilo del tema principal, algo extremadamente complicado, que requiere de ser un músico dotado de una gran intuición y una técnica muy depurada. Algunas canciones son muy largas y duran más de 15 minutos, otras tienen una duración más normal, como la versión que hicieron del clásico de Robert Johnson "Croosroads" que contiene el que es considerado uno de los mejores solos de guitarra de la historia del Rock. Mención aparte merece el ya mencionado solo de batería de Ginger Baker que ha sido modelo para todo grandes bateristas del heavy metal que vinieron después.

A pesar del éxito cosechado con "Wheels of fire", la fatiga y los interminables y exigentes conciertos, empezaron a pasar factura en la banda, que pronto anunciaron que deseaban poner punto final al grupo, y emprender cada uno, una carrera en solitario después del prestigio que habían alcanzado. No siendo esto una razón menor, la causa fundamental del final de Cream eran las malísimas relaciones que había entre Jack Bruce y Ginger Baker, que en pocas palabras no se aguantaban ya desde los tiempos en que coincidieron en "The Graham Bond Organization". A pesar de que Eric Clapton, desde la formación de la banda siempre intentó mediar entre ellos, la tensión propia de las giras, hizo explotar el conflicto de forma irreversible. Una lástima porque ambos conformaron sin ningún lugar a dudas, una de las secciones rítmicas más potentes del Rock.

No obstante les dio tiempo para grabar un último disco, al que titularon con cierta sorna, "Goodbye", que fue publicado ya cuando la banda se había disuelto y que contenía canciones que no les había dado tiempo a  publicar en los discos anteriores, junto a otro tres temas en directo. El álbum fue número 1 en U.K y número 2 en USA. 
Con todo, hay quien considera que es un álbum que no está a la altura de sus otros discos y en el que se nota el agotamiento de la banda, sobre todo en directo. Personalmente ya me gustaría a mí que todos los grupos estuvieran así de agotados cuando tocan en vivo. Creo que estamos ante otro gran trabajo, aunque es verdad que la calidad de grabación no es la mejor, que sirve para una despedida relativamente amarga, pero inevitable.
Entre los temas incluidos me gustaría destacar el titulado "Badge", compuesto a la sazón entre Clapton y su íntimo amigo George Harrison. Una canción en que se nota el toque beat que aporta el miembro de los Beatles, y que es prácticamente la única concesión de Cream al ámbito pop. Es muy bonita y muy agradable de escuchar, y cuenta además con la particularidad de que Jack Bruce se anima a acompañar con el piano, por primera y única vez en la trayectoria del grupo



También me gusta mucho la versión que hacen de "I'm so Glad", pero os recomiendo que la escuchéis por vuestra cuenta, porque es un poco larga para ponerla aquí. 

Este fue el final de Cream, efectivamente cada miembro del grupo estableció una carrera y un proyecto distinto, siendo Clapton, quien tuvo un mayor éxito y repercusión. Una vez más los egos, la rivalidades mal entendidas, o tal vez el hecho de que tanto gallo en un gallinero fuera demasiado, acabó con una de las bandas más influyentes de la historia del Rock, que fue crucial para el advenimiento de todos los  movimientos adscritos al Hard Rock. 


Nacho Díez 

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