Considerados con justicia, lo que no es poco, como el tercer grupo en orden de importancia de la historia del Rock británico de los 60, únicamente, por detrás de los Rolling Stones y los Beatles, y en consecuencia también, como uno de los más importantes de toda la historia del Rock, The Who son ante todo, la banda más icónica, de toda esa generación que había nacido justo después de la segunda guerra mundial, que crecieron escuchando R&B, y que con sus ideas y propuestas rebeldes, querían cambiar el mundo.
No solo eso, en mi opinión es el más británico de los grupos británicos, teniendo siempre la virtud, a lo largo de su extensa trayectoria, de amoldarse como ningún otro grupo, a los géneros y estilos dominantes de su época y brillando y aportando en cada uno de ellos, pasajes memorables.
Cuando decidieron hacer música para los "mods", la hicieron como nadie, cuando querían hacer R&B puro, lo bordaban, si les apetecía tocar rock duro, se convertían en los más duros, y cuando tomaron la decisión de hacer algo tan difícil, como es una ópera rock, lograron alcanzar no solo éxito, sino convencer a la crítica, y convertirse en uno de los fundadores y referencias, del Art rock y el Rock experimental.
Banda netamente londinense, en la que destaca, el guitarrista, Peter Townshend, máximo compositor y alma del grupo, acompañado por el vocalista Roger Daltrey, dotado de una potente y profunda voz, que fue evolucionando hacia alcanzar unas tonalidades de dimensione casi épicas en los´70 y en la sección rítmica, el impulsivo y poderoso baterista, Keith Moon, todo corazón y un auténtico "aporreador" de la batería, perfectamente secundado por un gran bajista, John Entwistle.
The Who fueron desde sus inicios un grupo alternativo, próximo a lo underground, que muy pronto, se les catalogó como un grupo de culto, pero al mismo tiempo de gran popularidad. Fueron innovadores, en todos los géneros que tocaron y nunca renunciaron a nada, como por ejemplo, cuando decidieron adentrarse en el mundo cinematográfico. Y todo esto, porque The Who, pudieron y quisieron ser y hacer lo que desearon en cada momento, y lo que es más difícil, aún así ser, ampliamente respetados por crítica y colegas. Hay que ser muy buenos y tener mucha categoría, para haber logrado esto, en el resbaladizo mundo del Rock.
En lo tocante a la influencia que han tenido a lo largo de todos estos años, decir sencillamente que es total, y abarca géneros tan dispares, incluso enemigos, como el punk, del que son tal vez, el grupo de mayor referencia, o el Rock progresivo, y casi como aquel que dice, todo lo que hay por el medio entre ellos. Pero no solamente es la música, es también su actitud en los escenarios, como cuando Peter Townshend, deleita al público, haciendo el molinillo con la mano derecha al rasgar la guitarra, o por su forma de vestir, y por la imagen que siempre han proyectado, todo ello, encajando perfectamente con la visión rebelde e inconformista, que representa el Rock.
Son quizá el primer grupo que se comporta de forma muy violenta en los conciertos, manifestada en las famosas destrucciones de guitarra contra los amplificadores, que ejercía ritualmente, Peter Townshend, aunque también Keith Moon, gustaba de romper, de vez en cuando, alguna batería.
El primer single que publicaron, fue en 1964, cuando al grupo no se llamaba aún The Who, sino,"The High Numbers". Excelente carta de presentación para entender porqué adoro a The Who. El tema, se ajusta perfectamente a su estilo inicial, una suerte de Freakbeat, muy del gusto del movimiento "mod", aunque ellos nunca se consideraron mods. La canción es simplemente maravillosa, y encierra todo el espíritu de aquellos años y de aquellos muchachos de clase media baja y trabajadores, que el fin de semana se gastaban el dinero, en fiestas o salas de baile, consumiendo anfetaminas y escuchando por ejemplo a The Who.
De esa misma etapa, pero ya como "The Who", es otra gran canción, "I can't explain", uno de sus primeros grandes éxitos y de sus canciones más interpretadas por otros grupos. Pero, desde luego, si de temazos hablamos, no podemos dejar de hacer mención a esa canción que, a mí todavía me emociona escuchar, como si fuera la primera vez, y que fue para toda una generación, su himno principal. Me estoy refiriendo a "My generation", incluido en su primer álbum, de título homónimo.
En este su primer LP, estamos hablando de los Who más vigorosos, repletos de esa frescura de sus primeras momentos. Como debut "My generation", es un álbum muy valorable, que aunque, para algunos posee algunas carencias y falta de experiencia, como es de esperar en un primer trabajo, para mí no siendo perfecto, lo califico como muy bueno.
Destacan dos temas por encima de todos, "The Kids Are Alright", uno de sus grandes clásicos de la onda "mod", con un estilo freakbeat muy logrado, y que con el tiempo dio nombre a un documental sobre el grupo en 1979.
Pero sobre todo y como he dicho antes, su gran himno inolvidable, antológico, que recogía el espíritu de toda esa generación alocada, rebelde, que tenía grandes sueños, pero que también quería pasárselo bien, una canción memorable. Con todos ustedes:
"My Generation"
Tras la buena acogida, que tuvo el álbum, en 1966 lanzaron varios sencillos muy interesantes, en el que continuaban con su estilo R&B y freakbeat, como "Substitute", " Pictures of Lily" y la casi psicodélica " Happy Jack".
A finales de ese mismo año, publican "A Quick One", álbum que supone un giro radical en su estilo, no solamente en lo relativo al tipo de música que hacían, sino al nuevo planteamiento que querían dar a la banda, alejándose del movimiento mod y empezando a concebir discos conceptuales.
Son varias las hipótesis que podemos barajar, para que se produjera esta decisión, entre ellas, la más importante fue el interés del productor del grupo, Kit Lambert, por el Rock experimental, inquietud que compartía con Peter Townshend. Hasta el momento, este tipo de ideas, había tenido su antecedente en el "Sgt- Peppers" de los Beatles, como álbum conceptual y también en el "Something else by the Kinks" de los Kinks, aunque no debemos despreciar la convulsión que supuso la aparición en Estados Unidos, del álbum "Freak Out" del extravagante y genial, Frank Zappa y su banda "The Mothers of Invention".
Detrás de todos estas propuestas, subyace la idea, de transformar el Rock en algo más que R&B o en una plataforma para la revolución, y transformarlo en un lenguaje de mayor valor artístico, hasta el punto de intentar emparentarlo con un "arte total". Es decir que el Rock fuera, como las óperas de Wagner, un medio que contuviera otras formas de expresión artística, como por ejemplo, mayor teatralidad, acompañar los conciertos con vistosos espectáculos escénicos, performances y finalmente la fusión de la música con las imágenes, idea que cristalizó con mucho acierto, en el posterior desarrollo del vídeo musical. También se buscaba, que las canciones no fueran tan cortas, se desarrollaran más y tuvieran algún planteamiento de carácter intelectual.
De este modo fue, que The Who se inclinaron por la nueva vertiente de álbumes conceptuales y experimentales, que estaba surgiendo en esos momentos, finalizando ya la década, en el Rock británico. Así, en "A quick One" intentan hacer su primer ensayo en el último corte del disco, de una ópera rock muy rudimentaria, y un tanto inmadura, pero que apuntalaba ese cambio profundo en el grupo.
"A Quick One", es un excelente trabajo, que puede clasificarse, por tanto, como un álbum de transición, en el que todavía existen canciones buenísimas del gusto "Mod", como "Run Run Run" o temas psicodélicos como "A wiskey man". Pero sobre todo, la aclamada y sensacional "Boris The Spider", compuesta por el bajista John Entwistle, de corte claramente psicodélico, y con una trama de terror, en el que lo que sobresale, junto a la voz grave y fantasmagórica, precisamente es el excelente acompañamiento melódico del bajo de Entwsitle.
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| Portada del álbum "Tommy" |
Precisamente del film, que dirigió Ken Russell, voy a seleccionar este momento inigualable, que se corresponde con el momento en que Tommy se había convertido en un héroe, con un Elton John pletórico, antológico, interpretando, una de las mejores canciones del álbum, titulada " Pinball Wizard".
Para quien quiera escuchar la ópera rock entera y disfrutar de ella y no perderse absolutamente nada, la pongo aquí a continuación, disfrutarla.
Con esto concluyó el repaso a la carrera de los Who, durante la década de los '60. No os perdáis la próxima publicación, en donde pongo rumbo nuevamente al país que inventó el Rock and Roll. Regreso a EEUU para hablar de un dúo inolvidable. Nos vemos.
Nacho Díez
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