martes, 19 de agosto de 2025

Simon And Garfunkel. El dúo que pudo reinar

Paul Simon y Art Garfunkel han sido, sin duda, los autores de grandes momentos dentro de la música popular de la segunda mitad del pasado siglo, circunstancia por la que, los que somos admiradores de su trabajo y de su talento, nos hemos felicitado siempre. Sin embargo, las desavenencias que se produjeron entre ambos, a finales de los años 60, dieron al traste por desgracia, con una carrera que tenía todas las papeletas, para  haber llegado, más alto aún de lo que lo hicieron, en los seis años que estuvieron como dúo en activo, desde 1964 a 1970. 

Con solo advertir, que su discografía, fue de tan solo cinco álbumes, eso sí absolutamente, fabulosos todos ellos, podemos darnos cuenta, lo que podría haber sucedido, si no hubieran tomado la trágica decisión de separarse.

Pero así son las cosas y así son los artistas, así son los egos y las envidias, capaces de acabar con la amistad de dos muchachos, que desde su adolescencia, habían sido uña y carne. Tal vez, si ambos hubieran sido  un poquito más condescendientes y ceder un poquito uno aquí y otro allá, probablemente se hubieran limado esas diferencias. Pero también es verdad, que los artistas tienen estas peculiaridades, sus fuertes personalidades, son las que les hacen precisamente ser geniales y del choque que se produce entre sus talentos, surge su fuerza creativa y su calidad artística. 

Como digo, Paul Simon y Art Garfunkel eran íntimos amigos desde la escuela de su barrio de nacimiento, el artístico y musical distrito de "Queens" en Nueva York. Pronto compartieron inquietudes musicales, orientadas como es lógico en esos años, al R&B, o el Rocabilly. 

Nada más terminar el instituto, en la década de los 50, se unieron por primera vez como dúo, llamándose curiosamente Tom y Jerry, como los famosos personajes de dibujos animados. En aquel entonces, los dos jóvenes músicos, estaban fuertemente influenciados, por otro dúo que fue muy popular y que tuvo un gran impacto en la juventud estadounidense de los 50, llamado "The Everly Brothers".

Después de estos primeros inicios, que no fueron muy exitosos, cada uno tomó un camino diferente, Garfunkel probó suerte como solista y Paul Simon aprovechó el tiempo para viajar al Reino Unido, y tomar contacto e impregnarse de la escena folk británica. La falta de expectativas en sus trayectorias individuales, les llevaron a volver a encontrarse de nuevo, en 1964 y debutar con su primer Lp, de corte totalmente acústico, titulado "Wednesday morning 3 am". 

El dúo renacido, ahora sí, como Simon & Garfunkel, dejarían a un lado el Rock and Roll, aunque no del todo, porque siempre podemos encontrar en su discografía, algún Rock'n'Roll que otro, y decidieron decantarse por el Folk puro y obviamente también por el Folk rock, que estaba cobrando mucho auge en Estados Unidos, como consecuencia del éxito que estaban obteniendo desde algunos años atrás, músicos como el veterano, Pete Seeger, y los jóvenes Joan Baez y Bob Dylan. 

El álbum contiene varios versiones de canciones tradicionales, y una del gran éxito reciente de Dylan "The Times They are A-changin' " siendo el resto y como serán ya siempre a partir de entonces, composiciones de Paul Simon.

El disco a pesar de que no tuvo apenas seguimiento, es una auténtica delicia y anuncia el camino que iban a seguir en los años siguientes. No es su mejor Lp, pero y esto será curiosamente muy trascendente, en él se encuentra, uno de los mayores éxitos de su carrera y sin duda alguna, una de sus obras maestras, "The Sounds of Silence". 

"Wednesday morning 3 am" representa ya plenamente, todo lo que definirá al dúo en sus álbumes posteriores, canciones comprometidas políticamente y de contenido social, como la misma "The sounds of silence", dedicada al sentimiento de dolor que supuso el asesinato de Kennedy, o temas de un lirismo fuertemente evocador y en ocasiones melancólico. En lo estrictamente musical, destacaban unas melodías de una belleza extraordinaria, con texturas de guitarra muy hermosas, perfectamente acompañadas y enriquecidas, con la voz casi angelical de Garfunkel, perfectamente secundada a su vez, por la voz y la guitarra acústica de Simon. 

"Wednesday Morning, 3 a.m" nos obsequia con pequeñas joyas, como "Bleecker Street", "He was My brother" y la canción que da título al álbum "Wednesday Morning, 3 a.m", todas ellas a un nivel equiparable al de cualquiera de los éxitos de sus siguientes Lps, pero son temas como "The sounds of silence", las que han encumbrado a Simon y Garfunkel, como uno de las más grandes cimas de la música popular del pasado siglo.


No obstante como digo, el disco pasó totalmente desapercibido y esto ocasionó la primera separación oficial del dúo, que volvió a sus ocupaciones anteriores, Garfunkel a intentar de nuevo el éxito en solitario y Simon de regreso a Inglaterra.

Pero pasado un año, sucedió un acontecimiento imprevisto, Tom Wilson, uno de los grandes productores de aquellos años y que se había hecho cargo del dúo, como buen cazatalentos que era, viendo lo buena que era "The sounds of silence" y el potencial que tenía , decidió hacer una mezcla por su cuenta, añadiendo pistas de bajo, batería y guitarra eléctrica a la canción, que de la noche a la mañana, se convirtió en un gran éxito.  

Aunque Tom Wilson tomó la decisión sin el permiso del dúo, cuando ambos se enteraron de la aceptación que había alcanzado la canción, lógicamente se animaron y decidieron volver a unirse para grabar un nuevo álbum, en el que incluirían la versión electrificada de "The sounds of silence". Así fue, como aquella canción que había pasado sin pena ni gloria, fue crucial para lanzar definitivamente al estrellato al dúo neoyorkino.

El disco precisamente titulado "Sounds of Silence", nos ofrece igualmente canciones muy bonitas, de muy corta duración, pero llenas de intensidad, en las que se alternan canciones acompañadas de batería y guitarra eléctrica y temas únicamente acústicos.  También son destacables, reminiscencias de R&B, en algunos temas, como en "Somewhere They Can't Find me", la sensacional "Richard Cory", o "I'm a Rock". Esta variedad contribuye a que el álbum sea más redondo en su conjunto y considerablemente más rico en matices, que su precedente y también mucho más interesante.  

Como muestra de que Simon & Garfunkel, no siempre hicieron folk rock, voy a seleccionar precisamente para mí, una de las mejores canciones del disco, de tono social y próxima al Rock and Roll, que es "Richard Cory", basada en el poema homónimo del Premio Nobel, Edwin Arlington Robinson.




Por fin, Simon & Garfunkel, habían logrado un reconocimiento merecido y suficiente, que les permitiría publicar en ese mismo año 1966, otro Lp, "Parsley, Sage, Rosemary and Thyme", que supuso la confirmación de su popularidad y de su indudable calidad. 
El título del disco alude a una de de las frases del estribillo de la canción tradicional inglesa "Scarboroug Fair", de la que harían una versión sublime y que sin duda, es una de las piezas que debió traerse Simon de su estancia en las islas británicas y de su contacto con la escena folk inglesa. 
El álbum continúa con la estructura que habían seguido en los dos anteriores, con una mayoría de baladas folk, a cada cual más hermosa e intimista. Tal vez este álbum sea su trabajo más poético y romántico, como bien muestran esas dos pequeñas obras maestras "A poem on The Underground Wall" o la apasionada "For Emily, Whenever i May Find Her", en que Garfunkel alcanza unos registros de voz y una emotividad, inconmensurable. 



  
Y por supuesto no puede faltar la maravillosa versión que hicieron de "Scarboroug fair", que supera con creces a cualquier hecha jamás por nadie.



En el siguiente año, 1967 se rodó la película "El graduado",  dirigida por el realizador Mike Nichols, un film escandaloso en su tiempo y de temática escabrosa, pero que obtuvo mucha éxito, y en el que el dúo neoyorquino, aportó la mayoría de la banda sonora. Célebres son los temas "April Come She Will" y la inolvidable "Mrs Robinson" 

Por si no eran ya bastante famosos, la participación en la película les catapultó definitivamente a la gloria y al reconocimiento de la crítica, que se rendía ante las composiciones de Simon y la voz de Garfunkel.

En un momento de inspiración fabulosa, graban en 1968, lo que para mí es su mejor obra, ese álbum maravilloso, mágico y tan nostálgico en ocasiones, titulado "Bookends", en el que no obstante, vuelven a demostrar que además de hacer baladas folk de una belleza insuperable, son también autores de canciones próximas al rock and roll, como "A Hazy shade of winter" o "At the zoo", con gran soltura y acierto.
Además de incluir el exitazo "Mrs Robinson", contiene temas también muy aclamados como "América". "Bookends", es un Lp, que se sitúa, siguiendo la moda del momento, dentro de la órbita de los discos conceptuales, es decir, discos que giran en torno a una idea común. En este caso, "Bookends", es una obra perfecta en lo musical, que busca, penetrar en perspectiva poética, en las sensaciones que produce el transcurrir del tiempo, a lo largo de las diferentes etapas de una vida. 
Uno de los aciertos más destacables del álbum, es el acompañamiento orquestal, que aporta muchísima carga emocional a las canciones en las que aparece, junto a unos arreglos mucho más cuidados y oportunos, que hizo de "Bookends", su  obra más elaborada hasta el momento. Es un disco que más allá de lograr emocionar con sus clásicas baladas intimistas, alcanza en todos sus temas, la perfección del trabajo impecablemente realizado. Cuando un disco es tan bueno como "Bookends" solamente deseo que lo escuchéis de principio a fin, porque todo en él es imprescindible. 
Por ejemplo quien no se deleita con esta exquisita balada " Overs"

O la elegante y conmovedora "America"


Y llegamos al momento en el que la relación entre ambos, que ya venían siendo tirante tiempo atrás, se empieza a deteriorar irremediablemente, como consecuencia, entre otras razones de la participación que tuvo el dúo en la banda sonora de "El graduado", que sirvió para que Garfunkel, entrara en contacto con el director Mike Nichols, con la idea de colaborar en más películas, como así fue. 
Los motivos que llevaron a Garfunkel a iniciar una carrera cinematográfica, radicaban en que, no se encontraba a gusto completamente con su situación en el dúo, en el que se veía con un papel secundario, con respecto a Paul Simon, que ciertamente era quien componía y escribía las letras de las canciones, y que en cierto modo era el alma del dúo.
Para mí Garfunkel es un artista impresionante, dotado de una voz extraordinaria, que muy pocas personas tienen y por tanto no sé por qué tendría que tener envidia de Simon, que por otra parte es cierto que es un excelente compositor  y un gran músico. El caso es que y el tiempo lo confirmó, juntos realmente es como más brillaban ambos. 

Con todo en 1970 grabaron su último trabajo, otra auténtica obra maestra, pero que como ya sabemos, desgraciadamente fue el canto del cisne del dúo. "Bridge Over Troubled Water", como no podía ser otro modo, fue un absoluto y rotundo éxito, y es que para entonces, Simon & Garfunkel, convertían en oro todo lo que hacían. 
El álbum  vuelve a tener unos arreglos impecables, un sonido muy  esmerado y canciones por supuesto fabulosas, de la que únicamente me sobra la versión de "El Condor pasa", que me parece un pelín cursi. Por lo demás son temas todos al más alto nivel, que hacen del álbum para muchos, su mejor obra. Desde la preciosa canción, que da título al LP y que es una de las más afamadas de toda su carrera, "Bridge over Troubled wáter", en la que la primorosa voz de Garfunkel, alcanza un nivel elevadísimo.  

Hasta la muy valorable versión, que  hacen de sus adorados "The Everly Brothers", con su gran clásico "Bye bye Love".

Pero para mí lo que supone la cumbre del disco y tal vez de toda la obra de Simon & Garfunkel, sea ese temazo que es "The Boxer", absolutamente insuperable, perfecto de principio a fin, lleno de emoción y de belleza, tanto en la letra como en la música. Una absoluta obra maestra, al alcance de muy pocos.

Después de semejante discazo, ocurrió lo que era inevitable, pero que nadie deseaba, la definitiva separación del dúo, el cual había llegado a una situación insostenible. Ni Simon soportaba a Garfunkel, ni Garfunkel toleraba a Simon y ambos se culpaban de una relación que jamás pudo volver a arreglarse.
Estamos hablando del momento en el que se encontraban en la más absoluta de las cimas de la fama, al nivel de Rolling Stones o Bob Dylan. 

Ninguno de los dos por separado, ha alcanzado jamás, ni de lejos, la calidad que atesoraron en los discos que grabaron juntos. Cierto es que Paul Simon ha hecho algunos trabajos bastante dignos, incluso buenos algunos de ellos, pero nunca al nivel que había alcanzado junto a Garfunkel, quien por su parte, no tuvo una carrera en solitario especialmente brillante y mucho menos fructífera, ni tampoco terminó de triunfar en el cine.
Ambos quedarán no obstante en nuestra memoria y en nuestro recuerdo, como los artífices de los momentos musicales más llenos de lirismo y belleza de la historia de la música popular reciente. Sus canciones son absolutamente inolvidables y eternas y mientras Simon, quedará para siempre como uno de los más grandes compositores de la historia de la música popular, Garfunkel será, quizá su voz más hermosa.

Nacho Díez 

 








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