Paul Simon y Art Garfunkel han sido, sin duda, los autores de grandes momentos dentro de la música popular de la segunda mitad del pasado siglo, circunstancia por la que, los que somos admiradores de su trabajo y de su talento, nos hemos felicitado siempre. Sin embargo, las desavenencias que se produjeron entre ambos, a finales de los años 60, dieron al traste por desgracia, con una carrera que tenía todas las papeletas, para haber llegado, más alto aún de lo que lo hicieron, en los seis años que estuvieron como dúo en activo, desde 1964 a 1970.
Con solo advertir, que su discografía, fue de tan solo cinco álbumes, eso sí absolutamente, fabulosos todos ellos, podemos darnos cuenta, lo que podría haber sucedido, si no hubieran tomado la trágica decisión de separarse.
Pero así son las cosas y así son los artistas, así son los egos y las envidias, capaces de acabar con la amistad de dos muchachos, que desde su adolescencia, habían sido uña y carne. Tal vez, si ambos hubieran sido un poquito más condescendientes y ceder un poquito uno aquí y otro allá, probablemente se hubieran limado esas diferencias. Pero también es verdad, que los artistas tienen estas peculiaridades, sus fuertes personalidades, son las que les hacen precisamente ser geniales y del choque que se produce entre sus talentos, surge su fuerza creativa y su calidad artística.
Como digo, Paul Simon y Art Garfunkel eran íntimos amigos desde la escuela de su barrio de nacimiento, el artístico y musical distrito de "Queens" en Nueva York. Pronto compartieron inquietudes musicales, orientadas como es lógico en esos años, al R&B, o el Rocabilly.
Nada más terminar el instituto, en la década de los 50, se unieron por primera vez como dúo, llamándose curiosamente Tom y Jerry, como los famosos personajes de dibujos animados. En aquel entonces, los dos jóvenes músicos, estaban fuertemente influenciados, por otro dúo que fue muy popular y que tuvo un gran impacto en la juventud estadounidense de los 50, llamado "The Everly Brothers".
Después de estos primeros inicios, que no fueron muy exitosos, cada uno tomó un camino diferente, Garfunkel probó suerte como solista y Paul Simon aprovechó el tiempo para viajar al Reino Unido, y tomar contacto e impregnarse de la escena folk británica. La falta de expectativas en sus trayectorias individuales, les llevaron a volver a encontrarse de nuevo, en 1964 y debutar con su primer Lp, de corte totalmente acústico, titulado "Wednesday morning 3 am".
El dúo renacido, ahora sí, como Simon & Garfunkel, dejarían a un lado el Rock and Roll, aunque no del todo, porque siempre podemos encontrar en su discografía, algún Rock'n'Roll que otro, y decidieron decantarse por el Folk puro y obviamente también por el Folk rock, que estaba cobrando mucho auge en Estados Unidos, como consecuencia del éxito que estaban obteniendo desde algunos años atrás, músicos como el veterano, Pete Seeger, y los jóvenes Joan Baez y Bob Dylan.
El álbum contiene varios versiones de canciones tradicionales, y una del gran éxito reciente de Dylan "The Times They are A-changin' " siendo el resto y como serán ya siempre a partir de entonces, composiciones de Paul Simon.
El disco a pesar de que no tuvo apenas seguimiento, es una auténtica delicia y anuncia el camino que iban a seguir en los años siguientes. No es su mejor Lp, pero y esto será curiosamente muy trascendente, en él se encuentra, uno de los mayores éxitos de su carrera y sin duda alguna, una de sus obras maestras, "The Sounds of Silence".
"Wednesday morning 3 am" representa ya plenamente, todo lo que definirá al dúo en sus álbumes posteriores, canciones comprometidas políticamente y de contenido social, como la misma "The sounds of silence", dedicada al sentimiento de dolor que supuso el asesinato de Kennedy, o temas de un lirismo fuertemente evocador y en ocasiones melancólico. En lo estrictamente musical, destacaban unas melodías de una belleza extraordinaria, con texturas de guitarra muy hermosas, perfectamente acompañadas y enriquecidas, con la voz casi angelical de Garfunkel, perfectamente secundada a su vez, por la voz y la guitarra acústica de Simon.
"Wednesday Morning, 3 a.m" nos obsequia con pequeñas joyas, como "Bleecker Street", "He was My brother" y la canción que da título al álbum "Wednesday Morning, 3 a.m", todas ellas a un nivel equiparable al de cualquiera de los éxitos de sus siguientes Lps, pero son temas como "The sounds of silence", las que han encumbrado a Simon y Garfunkel, como uno de las más grandes cimas de la música popular del pasado siglo.
No obstante como digo, el disco pasó totalmente desapercibido y esto ocasionó la primera separación oficial del dúo, que volvió a sus ocupaciones anteriores, Garfunkel a intentar de nuevo el éxito en solitario y Simon de regreso a Inglaterra.
Pero pasado un año, sucedió un acontecimiento imprevisto, Tom Wilson, uno de los grandes productores de aquellos años y que se había hecho cargo del dúo, como buen cazatalentos que era, viendo lo buena que era "The sounds of silence" y el potencial que tenía , decidió hacer una mezcla por su cuenta, añadiendo pistas de bajo, batería y guitarra eléctrica a la canción, que de la noche a la mañana, se convirtió en un gran éxito.
Aunque Tom Wilson tomó la decisión sin el permiso del dúo, cuando ambos se enteraron de la aceptación que había alcanzado la canción, lógicamente se animaron y decidieron volver a unirse para grabar un nuevo álbum, en el que incluirían la versión electrificada de "The sounds of silence". Así fue, como aquella canción que había pasado sin pena ni gloria, fue crucial para lanzar definitivamente al estrellato al dúo neoyorkino.
El disco precisamente titulado "Sounds of Silence", nos ofrece igualmente canciones muy bonitas, de muy corta duración, pero llenas de intensidad, en las que se alternan canciones acompañadas de batería y guitarra eléctrica y temas únicamente acústicos. También son destacables, reminiscencias de R&B, en algunos temas, como en "Somewhere They Can't Find me", la sensacional "Richard Cory", o "I'm a Rock". Esta variedad contribuye a que el álbum sea más redondo en su conjunto y considerablemente más rico en matices, que su precedente y también mucho más interesante.
Como muestra de que Simon & Garfunkel, no siempre hicieron folk rock, voy a seleccionar precisamente para mí, una de las mejores canciones del disco, de tono social y próxima al Rock and Roll, que es "Richard Cory", basada en el poema homónimo del Premio Nobel, Edwin Arlington Robinson.
Por si no eran ya bastante famosos, la participación en la película les catapultó definitivamente a la gloria y al reconocimiento de la crítica, que se rendía ante las composiciones de Simon y la voz de Garfunkel.
Hasta la muy valorable versión, que hacen de sus adorados "The Everly Brothers", con su gran clásico "Bye bye Love".

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