martes, 19 de agosto de 2025

Simon And Garfunkel. El dúo que pudo reinar

Paul Simon y Art Garfunkel han sido, sin duda, los autores de grandes momentos dentro de la música popular de la segunda mitad del pasado siglo, circunstancia por la que, los que somos admiradores de su trabajo y de su talento, nos hemos felicitado siempre. Sin embargo, las desavenencias que se produjeron entre ambos, a finales de los años 60, dieron al traste por desgracia, con una carrera que tenía todas las papeletas, para  haber llegado, más alto aún de lo que lo hicieron, en los seis años que estuvieron como dúo en activo, desde 1964 a 1970. 

Con solo advertir, que su discografía, fue de tan solo cinco álbumes, eso sí absolutamente, fabulosos todos ellos, podemos darnos cuenta, lo que podría haber sucedido, si no hubieran tomado la trágica decisión de separarse.

Pero así son las cosas y así son los artistas, así son los egos y las envidias, capaces de acabar con la amistad de dos muchachos, que desde su adolescencia, habían sido uña y carne. Tal vez, si ambos hubieran sido  un poquito más condescendientes y ceder un poquito uno aquí y otro allá, probablemente se hubieran limado esas diferencias. Pero también es verdad, que los artistas tienen estas peculiaridades, sus fuertes personalidades, son las que les hacen precisamente ser geniales y del choque que se produce entre sus talentos, surge su fuerza creativa y su calidad artística. 

Como digo, Paul Simon y Art Garfunkel eran íntimos amigos desde la escuela de su barrio de nacimiento, el artístico y musical distrito de "Queens" en Nueva York. Pronto compartieron inquietudes musicales, orientadas como es lógico en esos años, al R&B, o el Rocabilly. 

Nada más terminar el instituto, en la década de los 50, se unieron por primera vez como dúo, llamándose curiosamente Tom y Jerry, como los famosos personajes de dibujos animados. En aquel entonces, los dos jóvenes músicos, estaban fuertemente influenciados, por otro dúo que fue muy popular y que tuvo un gran impacto en la juventud estadounidense de los 50, llamado "The Everly Brothers".

Después de estos primeros inicios, que no fueron muy exitosos, cada uno tomó un camino diferente, Garfunkel probó suerte como solista y Paul Simon aprovechó el tiempo para viajar al Reino Unido, y tomar contacto e impregnarse de la escena folk británica. La falta de expectativas en sus trayectorias individuales, les llevaron a volver a encontrarse de nuevo, en 1964 y debutar con su primer Lp, de corte totalmente acústico, titulado "Wednesday morning 3 am". 

El dúo renacido, ahora sí, como Simon & Garfunkel, dejarían a un lado el Rock and Roll, aunque no del todo, porque siempre podemos encontrar en su discografía, algún Rock'n'Roll que otro, y decidieron decantarse por el Folk puro y obviamente también por el Folk rock, que estaba cobrando mucho auge en Estados Unidos, como consecuencia del éxito que estaban obteniendo desde algunos años atrás, músicos como el veterano, Pete Seeger, y los jóvenes Joan Baez y Bob Dylan. 

El álbum contiene varios versiones de canciones tradicionales, y una del gran éxito reciente de Dylan "The Times They are A-changin' " siendo el resto y como serán ya siempre a partir de entonces, composiciones de Paul Simon.

El disco a pesar de que no tuvo apenas seguimiento, es una auténtica delicia y anuncia el camino que iban a seguir en los años siguientes. No es su mejor Lp, pero y esto será curiosamente muy trascendente, en él se encuentra, uno de los mayores éxitos de su carrera y sin duda alguna, una de sus obras maestras, "The Sounds of Silence". 

"Wednesday morning 3 am" representa ya plenamente, todo lo que definirá al dúo en sus álbumes posteriores, canciones comprometidas políticamente y de contenido social, como la misma "The sounds of silence", dedicada al sentimiento de dolor que supuso el asesinato de Kennedy, o temas de un lirismo fuertemente evocador y en ocasiones melancólico. En lo estrictamente musical, destacaban unas melodías de una belleza extraordinaria, con texturas de guitarra muy hermosas, perfectamente acompañadas y enriquecidas, con la voz casi angelical de Garfunkel, perfectamente secundada a su vez, por la voz y la guitarra acústica de Simon. 

"Wednesday Morning, 3 a.m" nos obsequia con pequeñas joyas, como "Bleecker Street", "He was My brother" y la canción que da título al álbum "Wednesday Morning, 3 a.m", todas ellas a un nivel equiparable al de cualquiera de los éxitos de sus siguientes Lps, pero son temas como "The sounds of silence", las que han encumbrado a Simon y Garfunkel, como uno de las más grandes cimas de la música popular del pasado siglo.


No obstante como digo, el disco pasó totalmente desapercibido y esto ocasionó la primera separación oficial del dúo, que volvió a sus ocupaciones anteriores, Garfunkel a intentar de nuevo el éxito en solitario y Simon de regreso a Inglaterra.

Pero pasado un año, sucedió un acontecimiento imprevisto, Tom Wilson, uno de los grandes productores de aquellos años y que se había hecho cargo del dúo, como buen cazatalentos que era, viendo lo buena que era "The sounds of silence" y el potencial que tenía , decidió hacer una mezcla por su cuenta, añadiendo pistas de bajo, batería y guitarra eléctrica a la canción, que de la noche a la mañana, se convirtió en un gran éxito.  

Aunque Tom Wilson tomó la decisión sin el permiso del dúo, cuando ambos se enteraron de la aceptación que había alcanzado la canción, lógicamente se animaron y decidieron volver a unirse para grabar un nuevo álbum, en el que incluirían la versión electrificada de "The sounds of silence". Así fue, como aquella canción que había pasado sin pena ni gloria, fue crucial para lanzar definitivamente al estrellato al dúo neoyorkino.

El disco precisamente titulado "Sounds of Silence", nos ofrece igualmente canciones muy bonitas, de muy corta duración, pero llenas de intensidad, en las que se alternan canciones acompañadas de batería y guitarra eléctrica y temas únicamente acústicos.  También son destacables, reminiscencias de R&B, en algunos temas, como en "Somewhere They Can't Find me", la sensacional "Richard Cory", o "I'm a Rock". Esta variedad contribuye a que el álbum sea más redondo en su conjunto y considerablemente más rico en matices, que su precedente y también mucho más interesante.  

Como muestra de que Simon & Garfunkel, no siempre hicieron folk rock, voy a seleccionar precisamente para mí, una de las mejores canciones del disco, de tono social y próxima al Rock and Roll, que es "Richard Cory", basada en el poema homónimo del Premio Nobel, Edwin Arlington Robinson.




Por fin, Simon & Garfunkel, habían logrado un reconocimiento merecido y suficiente, que les permitiría publicar en ese mismo año 1966, otro Lp, "Parsley, Sage, Rosemary and Thyme", que supuso la confirmación de su popularidad y de su indudable calidad. 
El título del disco alude a una de de las frases del estribillo de la canción tradicional inglesa "Scarboroug Fair", de la que harían una versión sublime y que sin duda, es una de las piezas que debió traerse Simon de su estancia en las islas británicas y de su contacto con la escena folk inglesa. 
El álbum continúa con la estructura que habían seguido en los dos anteriores, con una mayoría de baladas folk, a cada cual más hermosa e intimista. Tal vez este álbum sea su trabajo más poético y romántico, como bien muestran esas dos pequeñas obras maestras "A poem on The Underground Wall" o la apasionada "For Emily, Whenever i May Find Her", en que Garfunkel alcanza unos registros de voz y una emotividad, inconmensurable. 



  
Y por supuesto no puede faltar la maravillosa versión que hicieron de "Scarboroug fair", que supera con creces a cualquier hecha jamás por nadie.



En el siguiente año, 1967 se rodó la película "El graduado",  dirigida por el realizador Mike Nichols, un film escandaloso en su tiempo y de temática escabrosa, pero que obtuvo mucha éxito, y en el que el dúo neoyorquino, aportó la mayoría de la banda sonora. Célebres son los temas "April Come She Will" y la inolvidable "Mrs Robinson" 

Por si no eran ya bastante famosos, la participación en la película les catapultó definitivamente a la gloria y al reconocimiento de la crítica, que se rendía ante las composiciones de Simon y la voz de Garfunkel.

En un momento de inspiración fabulosa, graban en 1968, lo que para mí es su mejor obra, ese álbum maravilloso, mágico y tan nostálgico en ocasiones, titulado "Bookends", en el que no obstante, vuelven a demostrar que además de hacer baladas folk de una belleza insuperable, son también autores de canciones próximas al rock and roll, como "A Hazy shade of winter" o "At the zoo", con gran soltura y acierto.
Además de incluir el exitazo "Mrs Robinson", contiene temas también muy aclamados como "América". "Bookends", es un Lp, que se sitúa, siguiendo la moda del momento, dentro de la órbita de los discos conceptuales, es decir, discos que giran en torno a una idea común. En este caso, "Bookends", es una obra perfecta en lo musical, que busca, penetrar en perspectiva poética, en las sensaciones que produce el transcurrir del tiempo, a lo largo de las diferentes etapas de una vida. 
Uno de los aciertos más destacables del álbum, es el acompañamiento orquestal, que aporta muchísima carga emocional a las canciones en las que aparece, junto a unos arreglos mucho más cuidados y oportunos, que hizo de "Bookends", su  obra más elaborada hasta el momento. Es un disco que más allá de lograr emocionar con sus clásicas baladas intimistas, alcanza en todos sus temas, la perfección del trabajo impecablemente realizado. Cuando un disco es tan bueno como "Bookends" solamente deseo que lo escuchéis de principio a fin, porque todo en él es imprescindible. 
Por ejemplo quien no se deleita con esta exquisita balada " Overs"

O la elegante y conmovedora "America"


Y llegamos al momento en el que la relación entre ambos, que ya venían siendo tirante tiempo atrás, se empieza a deteriorar irremediablemente, como consecuencia, entre otras razones de la participación que tuvo el dúo en la banda sonora de "El graduado", que sirvió para que Garfunkel, entrara en contacto con el director Mike Nichols, con la idea de colaborar en más películas, como así fue. 
Los motivos que llevaron a Garfunkel a iniciar una carrera cinematográfica, radicaban en que, no se encontraba a gusto completamente con su situación en el dúo, en el que se veía con un papel secundario, con respecto a Paul Simon, que ciertamente era quien componía y escribía las letras de las canciones, y que en cierto modo era el alma del dúo.
Para mí Garfunkel es un artista impresionante, dotado de una voz extraordinaria, que muy pocas personas tienen y por tanto no sé por qué tendría que tener envidia de Simon, que por otra parte es cierto que es un excelente compositor  y un gran músico. El caso es que y el tiempo lo confirmó, juntos realmente es como más brillaban ambos. 

Con todo en 1970 grabaron su último trabajo, otra auténtica obra maestra, pero que como ya sabemos, desgraciadamente fue el canto del cisne del dúo. "Bridge Over Troubled Water", como no podía ser otro modo, fue un absoluto y rotundo éxito, y es que para entonces, Simon & Garfunkel, convertían en oro todo lo que hacían. 
El álbum  vuelve a tener unos arreglos impecables, un sonido muy  esmerado y canciones por supuesto fabulosas, de la que únicamente me sobra la versión de "El Condor pasa", que me parece un pelín cursi. Por lo demás son temas todos al más alto nivel, que hacen del álbum para muchos, su mejor obra. Desde la preciosa canción, que da título al LP y que es una de las más afamadas de toda su carrera, "Bridge over Troubled wáter", en la que la primorosa voz de Garfunkel, alcanza un nivel elevadísimo.  

Hasta la muy valorable versión, que  hacen de sus adorados "The Everly Brothers", con su gran clásico "Bye bye Love".

Pero para mí lo que supone la cumbre del disco y tal vez de toda la obra de Simon & Garfunkel, sea ese temazo que es "The Boxer", absolutamente insuperable, perfecto de principio a fin, lleno de emoción y de belleza, tanto en la letra como en la música. Una absoluta obra maestra, al alcance de muy pocos.

Después de semejante discazo, ocurrió lo que era inevitable, pero que nadie deseaba, la definitiva separación del dúo, el cual había llegado a una situación insostenible. Ni Simon soportaba a Garfunkel, ni Garfunkel toleraba a Simon y ambos se culpaban de una relación que jamás pudo volver a arreglarse.
Estamos hablando del momento en el que se encontraban en la más absoluta de las cimas de la fama, al nivel de Rolling Stones o Bob Dylan. 

Ninguno de los dos por separado, ha alcanzado jamás, ni de lejos, la calidad que atesoraron en los discos que grabaron juntos. Cierto es que Paul Simon ha hecho algunos trabajos bastante dignos, incluso buenos algunos de ellos, pero nunca al nivel que había alcanzado junto a Garfunkel, quien por su parte, no tuvo una carrera en solitario especialmente brillante y mucho menos fructífera, ni tampoco terminó de triunfar en el cine.
Ambos quedarán no obstante en nuestra memoria y en nuestro recuerdo, como los artífices de los momentos musicales más llenos de lirismo y belleza de la historia de la música popular reciente. Sus canciones son absolutamente inolvidables y eternas y mientras Simon, quedará para siempre como uno de los más grandes compositores de la historia de la música popular, Garfunkel será, quizá su voz más hermosa.

Nacho Díez 

 








lunes, 11 de agosto de 2025

The Who, del Movimiento Mod a la ópera Rock

Considerados con justicia, lo que no es poco, como el tercer grupo en orden de importancia de la historia del Rock británico de los 60, únicamente, por detrás de los Rolling Stones y los Beatles, y en consecuencia también, como uno de los más importantes de toda la historia del Rock, The Who son ante todo, la banda más icónica, de toda esa generación que había nacido justo después de la segunda guerra mundial, que crecieron escuchando R&B, y que con sus ideas y propuestas rebeldes, querían cambiar el mundo.

No solo eso, en mi opinión es el más británico de los grupos británicos, teniendo siempre la virtud, a lo largo de su extensa trayectoria, de amoldarse como ningún otro grupo, a los géneros  y estilos dominantes de su época y brillando y aportando en cada uno de ellos, pasajes memorables. 

Cuando decidieron hacer música para los "mods", la hicieron como nadie, cuando querían hacer R&B puro, lo bordaban, si les apetecía tocar rock duro, se convertían en los más duros, y cuando tomaron la decisión de hacer algo tan difícil, como es una ópera rock, lograron alcanzar no solo éxito, sino convencer a la crítica, y convertirse en uno de los fundadores y referencias, del Art rock y el Rock experimental.

Banda netamente londinense, en la que destaca, el guitarrista, Peter Townshend, máximo compositor y alma del grupo, acompañado por el vocalista Roger Daltrey, dotado de una potente y profunda voz, que fue evolucionando hacia alcanzar unas tonalidades de dimensione casi épicas en los´70 y en la sección rítmica, el impulsivo y poderoso baterista, Keith Moon, todo corazón y un auténtico "aporreador" de la batería, perfectamente secundado por un gran bajista, John Entwistle. 

The Who fueron desde sus inicios un grupo alternativo, próximo a lo underground, que muy pronto, se les catalogó como un grupo de culto, pero al mismo tiempo de gran popularidad. Fueron innovadores, en todos los géneros que tocaron y nunca renunciaron a nada, como por ejemplo, cuando decidieron adentrarse en el mundo cinematográfico. Y todo esto, porque The Who, pudieron y quisieron ser y hacer lo que desearon en cada momento, y lo que es más difícil, aún así ser, ampliamente respetados por crítica y colegas. Hay que ser muy buenos y tener mucha categoría, para haber logrado esto, en el resbaladizo mundo del Rock.

En lo tocante a la influencia que han tenido a lo largo de todos estos años, decir sencillamente que es total, y abarca géneros tan dispares, incluso enemigos, como el punk, del que son tal vez, el grupo de mayor referencia, o el Rock progresivo, y casi como aquel que dice, todo lo que hay por el medio entre ellos. Pero no solamente es la música, es también su actitud en los escenarios, como cuando Peter Townshend, deleita al público, haciendo el molinillo con la mano derecha al rasgar la guitarra, o por su forma de vestir, y por la imagen que siempre han proyectado, todo ello, encajando perfectamente con la visión rebelde e inconformista, que representa el Rock. 

Son quizá el primer grupo que se comporta de forma muy violenta en los conciertos, manifestada en las famosas destrucciones de guitarra contra los amplificadores, que ejercía ritualmente, Peter Townshend, aunque también Keith Moon, gustaba de romper, de vez en cuando, alguna batería.



El primer single que publicaron, fue en 1964, cuando al grupo no se llamaba aún The Who, sino,"The High Numbers". Excelente carta de presentación para entender porqué adoro a The Who. El tema, se ajusta perfectamente a su estilo inicial, una suerte de Freakbeat, muy del gusto del movimiento "mod", aunque ellos nunca se consideraron mods. La canción es simplemente maravillosa, y encierra todo el espíritu de aquellos años y de aquellos muchachos de clase media baja y trabajadores, que el fin de semana se gastaban el dinero, en fiestas o salas de baile, consumiendo anfetaminas y escuchando por ejemplo a The Who.


De esa misma etapa, pero ya como "The Who", es otra gran canción, "I can't explain", uno de sus primeros grandes éxitos y de sus canciones más interpretadas por otros grupos. Pero, desde luego, si de temazos hablamos, no podemos dejar de hacer mención a esa canción que, a mí todavía me emociona escuchar, como si fuera la primera vez, y que fue para toda una generación, su himno principal. Me estoy refiriendo a "My generation", incluido en su primer álbum, de título homónimo. 

En este su primer LP, estamos hablando de los Who más vigorosos, repletos de esa frescura de sus primeras momentos. Como debut "My generation", es un álbum muy valorable, que aunque, para algunos posee algunas carencias y falta de experiencia, como es de esperar en un primer trabajo, para mí no siendo perfecto, lo califico como muy bueno.

Destacan dos temas por encima de todos, "The Kids Are Alright", uno de sus grandes clásicos de la onda "mod", con un estilo freakbeat muy logrado, y que con el tiempo dio nombre a un documental sobre el grupo en 1979.

Pero sobre todo y como he dicho antes, su gran himno inolvidable, antológico, que recogía el espíritu de toda esa generación alocada, rebelde, que tenía grandes sueños, pero que también quería pasárselo bien, una canción memorable. Con todos ustedes: 

"My Generation"


Tras la buena acogida, que tuvo el álbum, en 1966 lanzaron varios sencillos muy interesantes, en el que continuaban con su estilo R&B y freakbeat, como "Substitute", " Pictures of Lily"  y la casi psicodélica " Happy Jack".

A finales de ese mismo año, publican "A Quick One", álbum que supone un giro radical en su estilo, no solamente en lo relativo al tipo de música que hacían, sino al nuevo planteamiento que querían dar a la banda, alejándose del movimiento mod y empezando a concebir discos conceptuales. 

Son varias las hipótesis que podemos barajar, para que se produjera esta decisión, entre ellas, la más importante fue el interés del productor del grupo, Kit Lambert, por el Rock experimental, inquietud que compartía con Peter Townshend. Hasta el momento, este tipo de ideas, había tenido su antecedente en el "Sgt- Peppers" de los Beatles, como álbum conceptual y también en el "Something else by the Kinks" de los Kinks, aunque no debemos despreciar la convulsión que supuso la aparición en Estados Unidos, del álbum "Freak Out" del extravagante y genial, Frank Zappa y su banda "The Mothers of Invention". 

Detrás de todos estas propuestas, subyace la idea, de transformar el Rock en algo más que R&B o en una plataforma para la revolución, y transformarlo en un lenguaje de mayor valor artístico, hasta el punto de intentar emparentarlo con un "arte total". Es decir que el Rock fuera, como las óperas de Wagner, un medio que contuviera otras formas de expresión artística, como por ejemplo, mayor teatralidad, acompañar los conciertos con vistosos espectáculos escénicos, performances y finalmente la fusión de la música con las imágenes, idea que cristalizó con mucho acierto, en el posterior desarrollo del vídeo musical. También se buscaba, que las canciones no fueran tan cortas, se desarrollaran más y tuvieran algún planteamiento de carácter intelectual. 

De este modo fue, que The Who se inclinaron por la nueva vertiente de álbumes conceptuales y experimentales, que estaba surgiendo en esos momentos, finalizando ya la década, en el Rock británico. Así, en "A quick One" intentan hacer su primer ensayo en el último corte del disco, de una ópera rock muy rudimentaria, y un tanto inmadura, pero que apuntalaba ese cambio profundo en el grupo. 

"A Quick One", es un excelente trabajo, que puede clasificarse, por tanto, como un álbum de transición, en el que todavía existen canciones buenísimas del gusto "Mod", como "Run Run Run" o temas psicodélicos como "A wiskey man". Pero sobre todo, la aclamada y sensacional "Boris The Spider", compuesta por el bajista John Entwistle, de corte claramente psicodélico, y con una trama de terror, en el que lo que sobresale, junto a la voz grave y fantasmagórica, precisamente es el excelente acompañamiento melódico del bajo de Entwsitle.                         

Fabulosa sin duda.
El disco concluye con una corte de algo más de 9 minutos, que como he señalado, es un ensayo de ópera rock, y que sería la base argumental, para su obra Tommy. Pero antes de llegar a este hito en la historia de los Who, grabaron su tercer trabajo, "The Who Sell Out".
Un álbum de lo más curioso, en el que a nuestra banda no se les ocurre otra cosa que hacer un homenaje a las radios piratas, en clara alusión  a su vocación underground, por si alguien pensaba que la habían dejado de lado.
Con "The Who Sell Out", The Who, continúan con la pretensión de hacer álbumes conceptuales. Es esta ocasión, la temática, responde únicamente a aparentar la emisión de una radio, en concreto "Radio London" para lo cual, se molestan incluso en hacer una pequeña "entradilla" radiofónica, para cada canción. El álbum, tiene la intención además caricaturizar a la sociedad consumista, en este sentido la portada es bastante explícita. Personalmente, creo que el disco, a pesar de  ser muy divertido e interesante, no termina de cuajar, tal vez por ser una propuesta demasiada arriesgada. Lo que ocurre es que, encuentro que en general, todo el grupo está un tanto desdibujado y siendo mayoritariamente las canciones próximas a la psicodelia, tampoco terminan de acogerse al género. Son más bien canciones satíricas, en los que se echan falta un rock más directo y transgresor. En otras palabras, no es su mejor disco, pero contiene momentos brillantes y muy originales.

Y con esto ya llegamos a lo que es la obra más significativa, y recordada del grupo, junto a "Quadrophenia". Me estoy refiriendo, como no puede ser de otra forma, al álbum "Tommy." 
Finalmente, The Who, consiguen su sueño de grabar una ópera rock de larga duración, más de una hora, con un listado de canciones casi todas compuestas por Peter Townshend. Todo un prodigio, con el que The Who se convirtió por derecho propio, en toda una referencia del Rock experimental y de vanguardia. 
Se trata por tanto de un proyecto muy ambicioso, a la medida de lo que buscaba Townshend, que incluso se puso al mando de los teclados, como por ejemplo, justo al arranque del disco, un tanto horterillas, todo hay que decirlo. 
Una de las cuestiones más sugerentes que me plantea Tommy, es su vinculación con el Rock progresivo. Es algo que vengo leyendo ya en algunos críticos y aficionados y con los cuales, la verdad es que coincido bastante, algunos de los cuales, en un exceso de  celo, consideran que The Who, hacen Rock progresivo. En absoluto, The Who no son una banda de Rock progresivo, pero sí han participado e influido, en cierto modo, en los movimientos incipientes del género.

Más allá de que se trate de una ópera Rock, que evidentemente ya nos remite y vincula con ese subgénero progresivo, llamado "Rock sinfónico", la misma música, sin ser evidentemente Rock progresivo o Rock sinfónico, sí ha podido influir bastante en el desarrollo posterior de este género, que precisamente en este año 1969, ya existía aunque en estado embrionario. Grupos como The Nice, Moody Blues, Génesis o Pink Floyd eran ya referentes del género, y habían dado los primeros pasos para ese incipiente Rock progresivo.
"Tommy" tiene, tanto en su estructura musical, en sus armonías complejas, en las secuencias de los acordes, en la instrumentación, y en los arreglos, elementos que recuerdan al Rock Progresivo. En unas declaraciones que hizo el mismo Peter Townshend, afirmó, que The Who, era un grupo más cercano a rock progresivo que Led Zeppelin, lo que nos está indicando que por la mente del genial guitarrista, sí estaba la intención de aproximarse a este nuevo estilo y que veía en él mucho futuro. Yo por mi parte creo que sí que hay bandas de progresivo que sean fijado en "Tommy", como por ejemplo, Génesis o Pink Floyd. 

Con respecto al argumento, apuntar que nos da una visión desoladora de la conducta humana. El protagonista, es un niño llamado Tommy, que es un auténtico antihéroe y que es testigo de como sus padres, cometen un asesinato, en concreto el del amante de la madre, cuando el padre de Tommy les descubre, al regresar de improviso, de la primera guerra mundial. Sus padres le dicen con amenazas, que no puede contar nada de lo que ha presenciado. Como consecuencia, Tommy sufre un trauma, por el queda ciego, mudo y sordo. Posteriormente y tras varios avatares e intentos de curación, Tommy se recupera y de la noche a la mañana se convierte en un héroe, para la sociedad, que le ensalza como un ídolo, pero pronto le rechaza de nuevo, cuando Tommy no cumple con sus expectativas. Finalmente, Tommy, vuelve a recluirse y regresa a su mundo interior, en una clara referencia a que la salvación, está dentro de cada uno de nosotros y no en la hipócrita adulación externa. "Tommy," es una reflexión sobre el sentido de la vida y sobre la espiritualidad a la que Townsehand se había acercado, por medio del gurú "Meyer Baba". También hay una crítica velada al falso paraíso de las  drogas, que fracasaron en la curación de Tommy. 

Portada del álbum "Tommy"
Musicalmente el álbum, es muy bueno, aunque un tanto irregular. Tal vez, no estaban suficientemente maduros, para acometer un proyecto de esta envergadura, como si que lo estuvieron posteriormente, con su otra ópera Rock, "Quadrophenia". En ocasiones, caen en cierta artificiosidad, por buscar, el efecto de una ópera clásica, error que no cometieron en "Quadrophenia". Sin embargo cuando retornan al Rock, como es el caso de "I'm Free", con su elegante riff, me parece que alcanzan sus momentos más brillantes. A destacar la colaboración magnífica como siempre, del gran pianista Al Kooper.
No obstante, en conjunto se trata de una obra notable, meritoria, evidentemente imprescindible, tanto para la historia del rock como para la propia historia de la banda. 
Posteriormente, en 1975 se rodó una película, con Roger Daltrey, en el papel de Tommy y con un plantel de lujo, Eric clapton, Tina Turner, Elton John o Jack Nicholson, en lo que suponía la primera incursión en el cine del grupo, algo que repetirían en más ocasiones.

Precisamente del film, que dirigió Ken Russell, voy a seleccionar este momento inigualable, que se corresponde con el momento en que Tommy se había convertido en un héroe, con un Elton John pletórico, antológico, interpretando, una de las mejores canciones del álbum, titulada " Pinball Wizard".




Para quien quiera escuchar la ópera rock entera y disfrutar de ella y no perderse absolutamente nada, la pongo aquí a continuación, disfrutarla.



Con esto concluyó el repaso a la carrera de los Who, durante la década de los '60. No os perdáis la próxima publicación, en donde pongo rumbo nuevamente al país que inventó el Rock and Roll. Regreso a EEUU para hablar de un dúo inolvidable. Nos vemos.

Nacho Díez